domingo, 20 de febrero de 2011

Las tierras en manos extranjeras equivalen a la superficie de Italia





















En la Argentina no hay una ley que regule la venta




Es casi el 20% del área productiva del país. Los principales inversores son de los EE UU, Italia, Malasia y Chile. En algunos casos, llegaron a pagar la hectárea al precio de un chocolate, con ríos, rutas y hasta pueblos incluidos.

  Todo extranjero que quiera invertir en la Argentina sólo tiene que buscar un asesor inmobiliario y elegir qué punto del mapa le conviene más. Apenas es cuestión de contar con el dinero y hacer la operación, ya que no existe en el país una ley federal que regule la venta de tierras a capitales foráneos. Y si de incluso adquirir recursos naturales estratégicos se trata, también están a la venta selvas, bosques nativos y reservas de agua de todo tipo. De las 170 millones de hectáreas productivas que existen en el país, el 20% ya están en manos de capitales extranjeros, entre las tierras vendidas y las ofrecidas.

Según la Federación Agraria, son 34 millones de hectáreas, la misma superficie que ocupa Italia entera, o las provincias de Tucumán, Córdoba, Catamarca y Jujuy sumadas (ver infografía “Los dueños extranjeros de la Argentina”).

“Hoy las guerras a nivel mundial son por el petróleo, pero dentro de 30 o 40 años los conflictos geopolíticos serán por el agua”, asegura el diputado chaqueño por la UCR, Pablo Orsolini. “Desde la mitad de la provincia de Santa Fe hacia el Norte –continúa, en diálogo con Tiempo Argentino–, que abarca la región mesopotámica, se encuentra el Acuífero Guaraní que es el reservorio de agua dulce más importante del planeta. Entonces no es casual que grandes potencias mundiales busquen asentarse en nuestro país donde pueden acceder libremente a zonas estratégicas para el manejo de los recursos naturales. Además, te encontrás que en los suplementos destinados a la comercialización de propiedades de grandes diarios extranjeros se ofrecen tierras en la Argentina, de diferentes estancias en la Patagonia”.

Hay algunos casos emblemáticos que configuran el actual mapa de empresarios millonarios de diferentes partes del mundo que se adueñaron de miles de hectáreas argentinas. El heredero del emporio de los snacks Lays y de la gaseosa Pepsi, Ward Lay, les compró por 4,5 millones de dólares, unas 80 mil hectáreas a los hermanos Benetton en Neuquén. Allí funciona la Estancia Alicurá, donde el magnate oriundo de Texas lleva adelante un  proyecto turístico con alojamiento cinco estrellas, coto de caza y lodges de pesca. Para quien quiera ir allí, la habitación ronda los 1200 dólares la noche e incluye un guía especializado por cada cazador.
Por otra parte, el grupo de seguros estadounidense AIG posee junto a la finca Jasimaná en Salta, 1,5 millón de hectáreas: esto es, casi el 7% del territorio provincial.

Mientras tanto, en el sur de la Argentina, los cuatro hermanos Benetton son los reyes de la Patagonia: concentran  970 mil hectáreas en las provincias de Santa Cruz, Neuquén y Río Negro.
El grupo tiene, además, 8000 hectáreas en la localidad bonaerense de Balcarce, donde produce 35 mil toneladas anuales de trigo, maíz y soja.

El inglés Joseph Lewis (propietario de la marca de calzados Puma y Vans, o la cadena de heladerías Freddo y Aroma, entre muchos otros negocios) adquirió 18 mil hectáreas en  la provincia de Río Negro; se adueñó incluso del Lago Escondido y hasta instaló una pista de aterrizaje. La justicia rionegrina obligó al polémico empresario a abrir una calle para permitir el libre acceso al lago, ante los insistentes pedidos de los pobladores.

La firma italiana Nettis Impianti, dueña de empresas mineras, petrolíferas y gasíferas compró en La Rioja 418 mil hectáreas en la localidad de Jagué. La intención es utilizar estas tierras como atracción turística para hacer safaris exóticos en la Laguna Brava, un verdadero paraíso ecológico donde pueden apreciarse la belleza de los flamencos rosados.

En Catamarca, un empresario estadounidense dedicado a la fabricación de helicópteros, Peter Lee MacBride, adquirió la hectárea al precio de un chocolate: U$S 3,50. Se trata de una superficie de 117 mil hectáreas, con un pequeño detalle: en esa extensión vivían unos 800 pequeños productores agropecuarios, los cuales permanecen en una disputa judicial por la tenencia de la tierra.

La lista es mucho más extensa, pero la falta de datos oficiales impide tener un registro completo y agiganta las especulaciones. Sólo por citar un caso, este diario solicitó información a la Dirección de Asuntos Técnicos de Fronteras, del Ministerio del Interior, encargada de autorizar la venta en las llamadas zonas de seguridad, y la respuesta fue lacónica: “Esa información es confidencial. No la podemos dar.” Lo cierto es que la zona de costas y fronteras es uno de los puntos más críticos. Estas áreas cubren 150 kilómetros desde la Cordillera hacia el centro del país y 50 kilómetros desde las costas en esa misma dirección.
Entre el 2002 y el 2006, en la Secretaría de Seguridad Interior ingresaron 2400 pedidos de inversión, lo que demuestra el alto nivel de interés por estas tierras.

Pero hay un dato aun más grave. En marzo del año pasado, a través de la resolución 166, el Ministerio del Interior liberó a 89 localidades (de 14 provincias) del régimen de previa conformidad que se exige a los extranjeros que desean comprar en el área adyacente a las fronteras argentinas. De este modo, La Quebrada de Humahuaca, las islas del Ibicuy, las zonas vitivinícolas de Tupungato y Tunuyán, Calingasta al norte y Gaiman al sur son algunos de los lugares en los que los extranjeros ahora cuentan con más facilidades para extender sus intereses comerciales. Así lo asegura el ingeniero agrónomo, Walter Pengue,  miembro del Grupo de Ecología del Paisaje y Medio Ambiente de la Universidad de Buenos Aires: “La zona más crítica está en la región andina, allí existen áreas ricas en lagos y fuentes de agua que están siendo apropiadas, con restricciones severas a la propia comunidad local. Además, están planificando cómo comercializar esos recursos (agua de vertiente o de glaciar) en el mediano plazo. Esto se debe a la clara falta de una política pública que ordene el territorio en beneficio de los ciudadanos actuales y futuros. No debería haber conflictos, si se manejase el tema con ordenamiento ambiental y territorial participativo. Esto es lo que hay que hacer, y no dejar que cuatro vivos planteen un ordenamiento del territorio en beneficio de unos pocos, escuchando solo a algunos pseudo científicos”, sostiene Pengue.

Mientras tanto, hay más de 30 proyectos legislativos que esperan ser tratados en el Congreso de la Nación. El espíritu de las propuestas más consensuadas por diferentes legisladores de todos los partidos, no es prohibir la venta de tierras, sino que contempla restricciones y límites, sobre todo, a la adquisición de inmuebles rurales por parte de extranjeros. Además prevé la creación de un registro obligatorio para las propiedades.

“En 2002 había 7 millones de hectáreas en manos de extranjeros. Hoy, esa cifra ascendió de manera alarmante –insiste Orsolini–. Entre las tierras vendidas y la que se ofrecen, ya supera las 30 millones de hectáreas”.

Elsa Bruzzone, especialista en geopolítica y autora del libro Las guerras del agua, advierte del peligro que implica para la soberanía de un país que no se regule la tenencia de la tierra. “No hay país en el mundo con una legislación tan flexible como la nuestra. En Japón, algunos estados de los Estados Unidos o Canadá, los extranjeros no pueden comprar tierras y menos si cuentan con recursos naturales. El 20% de la Argentina tiene dueños extranjeros, especialmente en la Patagonia y la Cordillera”. Sólo en la Patagonia, ya hay en manos extranjeras 1.276.316 hectáreas, equivale a 64 veces la Ciudad de Buenos Aires.


Fuente:
http://tiempo.elargentino.com

Nota: El mapa se obtuvo de elpolvorin.over-blog.es

lunes, 14 de febrero de 2011

EL DEBATE: ¿Es factible la participación democrática y ciudadana en asuntos de política científica?

Por Ana Cuevas Badallo

Profesora titular del Departamento de Filosofía, Lógica y Estética y Secretaria General de la Universidad de Salamanca, España.


En este momento en el que se ha convertido en un lugar común la necesidad de recuperar el auténtico espíritu democrático y hacer participar activamente a la ciudadanía, quisiera plantear una serie de preguntas controvertidas.

La primera: ¿aprecia el público realmente la oportunidad de participar y de deliberar en asuntos de política científico-tecnológica y se dan cuenta de que pueden afrontar responsabilidades que previamente estuvieron en manos de sus representantes? Actualmente existen canales de participación pública, tales como los grupos de discusión, los jurados de ciudadanos, las conferencias de consenso, los sondeos de deliberación, o los paneles de ciudadanos, que permiten que los ciudadanos tomen parte en las decisiones políticas. Sin embargo, también podemos señalar una serie de problemas relacionados con estos modelos participativos.

Imaginémonos por un momento que todos nos decidiésemos a participar, esto nos aproximaría al ideal de la democracia directa gracias a un modelo participativo completo, pero ¿sería viable? Si todos y cada uno de los ciudadanos asumimos nuestra responsabilidad participativa, el sistema entraría en colapso, puesto que no sería capaz de atender a todas las voces. Por otro lado, muchos de nosotros quizá no tengamos tiempo o no tengamos arraigados sentimientos de compromiso con nuestras comunidades, como para desear participar activamente. Podríamos pensar en obligar a los ciudadanos a que participen, al menos en alguna ocasión, pero en un sistema garantista de derechos, esto no es posible. Se ha sugerido que se podría hacer a través de incentivos, aunque esto viciaría desde el principio el proceso. De manera que parece inevitable recurrir nuevamente a la idea de la representación. Puede hacerse de manera imparcial, recurriendo a la muestra sociológica. Pero las muestras son tan pequeñas, dada la escala de los estados actuales, que se pierden las virtudes de la democracia genuina. Por otro lado, si los que participan son ciertos grupos formados por personas especialmente interesadas, tampoco se evitarán los problemas derivados de los prejuicios o los intereses partidistas, ya que si partimos de la sospecha de que otros agentes implicados, tales como los científicos, los tecnólogos o los empresarios, etc, pueden defender motivos espurios, otro tanto podría decirse también de estos grupos ciudadanos. No sería justo hacer recaer todo el peso de la sospecha únicamente sobre los grupos de expertos asesores. De manera que ninguno de los modelos está carente de problemas. Ahora bien, la aplicación de cualquiera de ellos mejora sustancialmente la situación, ya que al menos garantiza ciertos canales para favorecer el pluralismo participativo democrático.

Y la segunda pregunta, y aun a riesgo de ser tildada de elitista, quisiera plantear si todas las opiniones valen por igual, es decir, si las opiniones de los ciudadanos mejor informados y más objetivos valen lo mismo que la de aquellos que no se han tomado la molestia en informarse y reaccionan de manera puramente subjetiva o emotiva con respecto a la controversia de turno. Lupia y McCubbins (1998) señalaban que para que la gente normal tomase decisiones políticas bien razonadas y sabias, no necesitaban saber lo que saben los expertos, sino que lo que necesitan es tener la disposición de recibir información imparcial que puedan proporcionar los consejeros, los medios o las instituciones que faciliten su acceso a la búsqueda de información. Ahora bien, ¿es fácil hallar este tipo de fuente imparcial? ¿Qué tipo de conocimiento tienen que poseer los ciudadanos para participar en estos procesos? Evidentemente, es materialmente imposible que los ciudadanos estén en posesión de todo el conocimiento experto sobre la cuestión, por lo que podríamos contentarnos con que tengan información relevante, adecuada, que les permita tomar decisiones racionales. Ahora bien, ¿donde hallamos una fuente fidedigna de información relevante? ¿En los medios de comunicación?, ¿en los grupos ecologistas?, ¿en los empresarios?, ¿en los científicos?

Para participar del debate y leer las opiniones cliqueé aquí.

Fuente:
Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad (www.revistacts.net).

Año internacional de la química


Tras el Año Internacional de la Astronomía (AIA), en 2009, y el Año Internacional de la Biodiversidad (AIB), celebrado en 2010, a partir de enero de 2011 comenzarán las celebraciones el Año Internacional de la Química (AIQ). 

En el transcurso de la 179ª reunión del Consejo Ejecutivo de la UNESCO, 24 Estados Miembros, entre ellos Etiopía, apadrinaron la propuesta de las Naciones Unidas de proclamar 2011 “Año Internacional de la Química”. 

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó a continuación 2011 como Año Internacional de la Química durante su 63ª reunión, celebrada en diciembre de 2008, y confió la organización del mismo a la UNESCO y a su socio, la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC). 

Los principales objetivos del Año son:
  • Aumentar la concienciación y comprensión por parte del gran público de cómo la química puede responder a las necesidades del mundo.
  • Fomentar el interés de los jóvenes en la química.
  • Celebrar las contribuciones de las mujeres al mundo de la química así como los principales hitos históricos, especialmente el primer centenario de la concesión del Premio Nobel a Marie Curie y de la creación de la Asociación Internacional de Sociedades Químicas.
El mundo entero celebrará este año la Química tanto desde un punto de vista artístico como científico, así como sus importantes contribuciones al conocimiento, a la protección medioambiental, a la mejora de la salud y al desarrollo económico. Con este objetivo la UNESCO y la IUPAC promocionan y animan a todo el mundo a participar y a implicarse al máximo en las actividades programadas para el AIQ 2011 (www.chemistry2011.org). Con motivo del AIQ hay programados toda una serie de actos y eventos apasionantes en todo el mundo.

Fuente:
www.unesco.org

sábado, 12 de febrero de 2011

La Dra. Pierina Pasotti propuesta para la lista de científicas iberoamericanas destacadas


 
Por Claudio Pairoba
 
En 1911 Marie Curie ganaba el Premio Nobel en Química y al cumplirse este año el centenario de ese evento  los integrantes de la Red Iberoamericana de Información y Divulgación Científica consideraron oportuno proponer una lista de mujeres científicas destacadas para recordar sus logros.

jueves, 10 de febrero de 2011

Bioagricultura urbana ayudaría a alimentar al mundo

Por Lucía Atehortúa

Ante la amenaza climática a la producción tradicional de alimentos, hay que pasar de la agricultura al cultivo celular, dice Lucía Atehortúa
Plant biotech research from Flickr/CIAT by Neil Palmer
Si el cambio climático comienza a limitar la producción mundial de cultivos alimenticios y energéticos, será necesario desarrollar un nuevo sistema de producción de alimentos.

Imagine la agricultura en pequeños espacios, usando herramientas de alta tecnología, como foto-biorreactores que generen energía limpia las 24 horas del día, independiente de factores climáticos externos.


Imagine que ésta estuviera libre de patógenos y agroquímicos, que no dependiera de las estaciones, y que existiera la posibilidad de producir cultivos genéticamente modificados que no interactuaran con el medioambiente ni afectaran la biodiversidad existente.

Esto es la ‘bioagricultura urbana’, un tipo de agricultura de alta tecnología desarrollada principalmente para grandes ciudades.

La producción y la seguridad alimentaria han estado bajo amenaza por la urbanización y el crecimiento de la población incluso antes de que existiera la perspectiva de una catástrofe climática. Con esto en mente, nosotros en la Universidad de Antioquia en Medellín, Colombia, hemos estado desarrollado una serie de investigaciones en cultivos de células diferenciadas y tejidos para cultivar futuros productos alimenticios y energéticos.

Hasta ahora, nuestro trabajo se ha enfocado en el uso de cultivos celulares para producir cacao, aceite de nuez de Barbados (Jatropha curcas) y jugo de naranja. Otras especies de plantas en proyecto incluyen la caña de azúcar, el maíz, el trigo y la cebada. Estos esfuerzos podrían ser un hito para demostrar la viabilidad de la bioagricultura urbana.

Límites a la modificación genética
Una solución para el potencial fracaso de la agricultura tradicional es la modificación genética, la que puede hacer cultivos resistentes a eventos ambientales extremos, como sequías o inundaciones.

Sin embargo, no es realista esperar que ésta se desarrolle para cada tipo de alimento. Esto requeriría enormes recursos financieros, mucha investigación científica y largos períodos para que el cultivo pase todos los protocolos de bioseguridad necesarios antes de que puedan ser plantados en el campo en contacto directo con el ambiente natural. Los cultivos también necesitarían adaptarse bien y tener rendimientos suficientemente altos como para alimentar al mundo.

Los organismos transgénicos enfrentan otro obstáculo: son el foco de una preocupación social considerable. Realmente deberíamos mirar hacia otro lado para hallar la respuesta.

La alternativa podría ser la biotecnología de plantas, específicamente, el cultivo celular y de tejidos in vitro de las partes comestibles de ciertos cultivos o frutos. Hasta ahora, no obstante, hay poca literatura sobre ese tipo de investigaciones.

El cultivo celular también permite la síntesis de nuevos productos naturales, hace posible crear ‘biofábricas’ para convertir cultivos de escaso valor en productos altamente valorados y genera nuevos compuestos que normalmente no son se producen bajo condiciones naturales. Se pueden generar nuevos productos que no existen hoy en el mercado, por ejemplo, se pueden mezclar células de cacao con células de almendra para generar un producto que tenga sabor a cacao con almendra. También se puede inducir las células usando compuestos llamados precursores para producir otras nuevas sustancias por la vía de la biotransformación.

Producción comercial
El uso de cultivos celulares ya ha tenido un impacto en la investigación en fisiología y bioquímica, especialmente en estudios de metabolismo celular y trabajos para determinar el efecto de sustancias como hormonas vegetales en respuestas celulares.

En genética, la clonación ha permitido el mejoramiento de cultivos celulares a través de la fusión de protoplastos —células vegetales en las cuales la pared celular ha sido removida— y de la transformación genética. Los progresos han sido tan buenos que con técnicas modernas ahora no sólo es posible cultivar células libres, sino también permitir la división celular en un cultivo aislado y luego usarlo para generar plantas enteras.

Además, el cultivo in vitro de células suspendidas en líquido brinda un sistema para la producción comercial de una gran cantidad de productos vegetales conocidos como metabolitos primarios y secundarios.
Si esos sistemas de producción son estables y competitivos en cuanto al precio, podrían hacerse a una escala adecuada para el uso comercial e industrial.

La producción de cultivos de este tipo podría ayudar a preservar la biodiversidad, pues no sería necesaria más tierra o la destrucción de bosques para la agricultura, se usaría menos agua y se evitaría abusar de la tierra primaria. Podría ser implementado en cualquier lugar del planeta, e incluso en el espacio.

El cultivo de células y tejidos tiene el potencial —tanto para la investigación básica como para la aplicada— de desarrollar productos industriales como fragancias, tinturas, gomas y resinas, especialmente en países como Colombia, que tienen una biodiversidad vegetal considerable. Pero éstos rara vez son implementados en esos países: la mayor parte de la investigación se realiza en países desarrollados que tienen relativamente escasa biodiversidad.

La biodiversidad es importante aquí porque el cultivo celular busca reproducir el material parental original, el que por lo tanto necesita tener una calidad suficientemente alta. Cualquier parte de la planta usada para el cultivo de tejido también debe tener una alta calidad similar.

Preocupación por los costos
La mayor parte de la investigación existente en este campo se enfoca en la producción de metabolitos secundarios, en parte porque los sistemas agrícolas tradicionales son ampliamente vistos como económicamente más viables y seguros para la producción de alimentos. Pero el cambio climáticos podría inclinar la balanza hacia el cultivo celular.

El alto costo de los cultivos celulares se debe en gran parte a las herramientas tecnológicas que requiere, por eso hasta el momento no es realmente viable para los países en desarrollo producir sus alimentos de este modo. Pero tal como suele suceder con la tecnología, una vez que alcanza popularidad y se usa ampliamente, la competencia pronto hace bajar los precios.

Pareciera, sin embargo, que nunca ha habido un profundo análisis de costos de todo el proceso, desde la producción básica a través de cultivos celulares hasta la producción piloto a escala industrial, con una evaluación de costos en cada etapa.

Cuando las técnicas de cultivo celular hayan sido adecuadamente presupuestadas de este modo, éstas se podrán comparar con la producción agrícola convencional del mismo cultivo bajo condiciones naturales, y también será posible comparar los beneficios ambientales.

Dentro de 20 o 30 años este nuevo sistema de producción podría ayudar a alimentar al mundo y darnos oportunidades para sobrevivir en el caso de una catástrofe ambiental.


Pero para que eso ocurra, debe implementarse a nivel mundial tan pronto como sea posible, de modo que podamos estar preparados para lo que depare el futuro.

Lucía Atehortúa es profesora de biotecnología del Instituto de Biología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Antioquia, en Medellín, Colombia.

Fuente:
www.scidev.org

viernes, 4 de febrero de 2011

Investigadores argentinos secuencian el genoma del virus que causa la enfermedad azul del algodón


Descifraron el genoma completo del virus que causa la enfermedad azul del algodón y amenaza a ese cultivo, generando pérdidas económicas. La investigación, llevada a cabo por argentinos, permitirá mejorar las estrategias de control de esa enfermedad que amenaza esa importante actividad que se concentra en la región noreste y noroeste de la Argentina.
Algodon.jpg

21/01/11
La ciencia tiene una estrecha relación con la economía de forma directa o indirecta. Un trabajo de ciencia básica realizada por investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) lo refleja. Los resultados del proyecto de investigación fueron publicados en Archives of Virology, revista oficial de la Unión internacional de Sociedades de Microbiología.

Lo que hicieron los investigadores fue secuenciar el genoma completo de un aislamiento del virus -el ARG-que provoca la enfermedad azul del algodón y que es transmitido por el pulgón de la especie Aphis gossypii. “Es la enfermedad de origen viral más importante en el cultivo de algodón en Sudamérica. Es importantísima no sólo en Argentina, sino también en Brasil y Paraguay debido a que produce grandes pérdidas de cosecha”, señaló a la Agencia CyTA la doctora Ana Julia Distéfano, investigadora del CONICET y de INTA, autora principal del estudio. Y agregó: “La secuenciación del genoma del virus es importante porque permitirá acelerar el mejoramiento genético de la resistencia de los cultivos de algodón a ese virus. Asimismo, esta información mejorará los sistemas de diagnóstico y caracterización epidemiológica para el control de la enfermedad. Por otra parte, hay que resaltar que la metodología utilizada para el control de las enfermedades virales  en cultivos suele basarse principalmente en el control de los insectos vectores con insecticidas. Estos compuestos suelen ser tóxicos para el ambiente, aumentan los costos de producción y no protegen al cultivo durante toda la estación de crecimiento. En este sentido, el estudio y caracterización a nivel molecular del patógeno y la búsqueda de resistencia genética para el mejoramiento genético del algodón son consideradas de alta prioridad.”

El trabajo se realizó en el Instituto de Biotecnología de INTA-Castelar y en la Estación Experimental Agropecuaria Roque Saenz Peña, INTA-Chaco. En el estudio también participaron el ingeniero agrónomo Iván Bonacic Kresic y el doctor Esteban Hopp, ambos investigadores del INTA.

Algodón en Argentina
En la Argentina el algodón es un cultivo regional clave por su alta incidencia en la generación de empleo y se concentra en la región noreste y noroeste del país. “El promedio de superficie sembrada de algodón en los últimos años es de 500 mil hectáreas, según la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación (SAGPyA) pero hubo años en los que no alcanzó a cubrir la demanda interna y se tuvo que importar algodón siendo un insumo clave de la industria textil, la cual también es determinante en el nivel de empleo del país”, aseguró  Distéfano. Y continuó: “El sector algodonero genera negocios por valores aproximados a los U$S 1.900 millones anuales. Más del 50 por ciento del producto se obtiene en las plantaciones de la provincia de Chaco. También se cultiva en las provincias de Formosa, Santiago del Estero y Santa Fe.”

En las campañas de cultivo de algodón de los años 82/83 y 93/94 hubo brotes de la enfermedad particularmente graves que ocasionaron serios perjuicios. La pérdida de cosecha de una planta enferma es del orden del 70 por ciento y afecta las características tecnológicas del algodón que se ven reflejadas en una disminución de la calidad de la fibra obtenida a partir de las plantas enfermas. “El virus está siempre presente en el campo, afectando (todos los años) a los cultivares de algodón sensibles a la enfermedad que son, en general, los que prefiere el productor por su mayor rendimiento y calidad. Las condiciones predisponentes son prolongadas sequías durante el mes de enero, acompañadas de altas temperaturas y elevados niveles de radiación solar e intensos ataques de plagas tempranas, fundamentalmente los pulgones vectores de la enfermedad, los cuales requieren ser controlados con costosos insecticidas químicos”, destacó Distéfano. Y prosiguió: “La información completa del genoma del virus solo ha sido obtenida recientemente por nuestro grupo y es necesaria la caracterización del virus a nivel molecular, dado que se desconocen aún aspectos básicos del mismo. El estudio de la enfermedad a nivel molecular permitirá complementar los trabajos de fitopatología (centrados en el diagnóstico y control de las enfermedades de las plantas) que se realizan desde hace tiempo en el país y sentará las bases para desarrollar estrategias antivirales efectivas o perfeccionar las que se emplean en la actualidad tanto por ingeniería genética como por mejoramiento convencional asistido por biotecnología. Con esta información, será posible generar nuevas respuestas biotecnológicas a la problemática existente.”

La foto muestra plantas de algodón sanas no inoculadas con el virus (izq.) comparadas con plantas de la misma edad inoculadas con el virus que presentan síntomas típicos de la enfermedad azul.
Crédito de la foto: gentileza de A. J. Distéfano

Fuente:
www.agenciacyta.org.ar

lunes, 31 de enero de 2011

James Bond de luto: murió el compositor John Barry

 Nueva York, ene. 31 (ANDINA). El compositor de famosos temas de las películas de James Bond, John Barry, falleció a consecuencia de un infarto, a los 77 años.

No sólo compuso para James Bond, pero su labor al servicio del agente 007 le dio fama mundial, según comunicó su familia.

Nacido en Reino Unido, el músico falleció tras sufir un infarto en su ciudad de adopción, Nueva York, apuntan hoy varios medios británicos.

Varios éxitos rotundos de la saga de James Bond llevan la huella del compositor de bandas sonoras. Así, además de marcar las bellezas doradas de Golfinger desde los títulos de crédito y con la voz de Shirley Bassey, Barry también dejó su impronta en You Only Live Twice, Moonraker o Diamonds are Forever.

Mezclaba el sonido de las "big band", el jazz y las notas latinas en un cóctel único y se sacaba de la manga otras versiones del mismo tema para las escenas de seducción del más famoso de los agentes secretos.

Barry conquistó cinco Oscar y cuatro Grammy. Después de James Bond puso su arte a disposición de películas como Memorias de África o Bailando con lobos. Y su talento fue reconocido por Hollywood.

El cine y la música acompañaron a Barry desde la cuna. Su padre era propietario de un cine; mientras que su madre era pianista. Ya de niño destacó por su don para la música y de joven incluso intentó tener su propio grupo.

Pero James Bond se le cruzó en el camino. Los productores de Dr. No ofrecieron al joven compositor sacar nuevas versiones a partir de la melodía inicial compuesta por Monty Norman. Lo hizo con tanto estilo y ritmo que de inmediato fue contratado para las próximas películas.

Barry estuvo casado en cuatro ocasiones y pasó gran parte de su vida en Estados Unidos. Su segunda esposa fue la actriz Jane Birkin, pero el matrimonio duró tres años, anota DPA.

 Aparte de su viuda Laurie, con la que estaba casado desde 1978, deja cuatro hijos y cinco nietos. El yerno del compositor, el reportero de la BBC Simon Jack, señaló: "Amó tanto la composición de música como otros adoran escuchar música."


Fuente:
http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?Id=llPdQ8PM43Q=


Comentario adicional:
En el siguiente link puede escucharse la banda de sonido de la película "África mía", por la cual Barry ganó un premio Oscar.


http://www.youtube.com/watch?v=q_fAEdw7ts0

domingo, 30 de enero de 2011

Cuando la literatura se anticipa a la ciencia

Jonah Lehrer, nacido en EE.UU., editor y periodista de las publicaciones de divulgación científica más reconocidas, en su reciente libro Proust y la neurociencia, sostiene que la teoría de la memoria sobre la cual el escritor articuló su obra En busca del tiempo perdido no sólo hoy parece demostrable científicamente, sino que además fue una anticipación en un siglo a lo que hoy se denominan las neurociencias.   


Por Rosendo Fraga


Lehrer dice también que otros escritores de la época, como Virginia Woolf y Gertrud Stein, plantearon hipótesis, hace décadas, que la ciencia comienza a confirmar recién ahora, al comenzar el siglo XXI. 

En el caso argentino, también hay ejemplos importantes de ello.  

sábado, 29 de enero de 2011

Plan para salvar los tesoros subacuáticos de la Argentina

29/01/11  

Son más de 2 mil navíos hundidos en las costas del país. A través de la firma de un convenio al que adhieren 35 países, ahora se puede combatir de manera más efectiva a los piratas que persiguen botines valiosos. Las piezas rescatadas no podrán venderse.


 
Un bol de porcelana china, un reloj de arena, una tela raída, un cofre de madera o vajilla inglesa podrían no significar nada fuera de contexto. Pero si estos objetos se rescatan de un galeón hundido hace cientos de años comienzan a tener sentido y a explicar muchas cosas. Ahora, un convenio internacional firmado con la UNESCO permite que la Argentina pueda preservar como patrimonio cultural a este tipo de “tesoros arqueológicos” que descansan bajo el agua.

La Convención Internacional para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático le reconoce, por primera vez, al Estado argentino la soberanía plena sobre todo el patrimonio cultural que hay debajo de sus aguas, sean mares, ríos, lagunas y lagos. Y el país se compromete a inventariarlo, rescatarlo, preservarlo y evitar la piratería de los “buscadores de tesoros”.

Con el voto de la Argentina, ya son 35 las naciones que lo ratificaron.

Desde que existen mejores métodos para ingresar en las profundidades del mar, la piratería y las exploraciones clandestinas no son simples amenazas: van en aumento. Por eso es importante la adhesión a este convenio. “Para un auténtico científico, una moneda de oro no es más valiosa que un humilde e improvisado silbato de hueso”, afirma Dolores Elkin investigadora del Conicet y directora del Programa de Arqueología subacuática (PROAS ) del Instituto nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL), dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación.

Este tratado internacional establece que el patrimonio cultural subacuático no puede ser objeto de compra, venta o transacción comercial alguna y ofrece herramientas para que los Estados mejoren la protección de los objetos arqueológicos.

¿Por qué se protege tanto a los objetos que viajaban en barcos antiguos? A través de ellos es posible reconstruir detalles sobre la vida cotidiana de distintas épocas , entre otros datos. “Los artefactos se estudian en asociación, es decir, en su contexto; y todos revisten la misma importancia, son piezas únicas del complejo rompecabezas de la historia”, explica la arqueóloga Elkin y marca claramente la diferencia entre piratería e investigación.

Se calcula que a lo largo del mar argentino existen alrededor de dos mil naves hundidas de todo tipo: barcos mercantes, de comunicaciones, militares y turísticos, de todas las nacionalidades y épocas.
Solo en el estuario del Río de la Plata hay documentados alrededor de 1.200 naufragios, siendo ésta y la zona austral las de mayor densidad de barcos hundidos o varados. En el Río de la Plata hay gran cantidad por la poca profundidad que tiene. Por eso, cuando nos metemos al mar, entre chapoteo y chapoteo “podríamos estar nadando sobre barcos hundidos de gran valor histórico”, explica Cristian Murray, investigador del Programa de Arqueología subacuática del INAPL, quien cuenta que en un balneario de Puerto Madryn muchos bañistas sufrieron accidentes a causa del vapor Madryn, barco hundido a principios del siglo XX. “Esto se debe a que durante el apogeo de los viajes de exploración, colonización y explotación comercial en los siglos XVI y XIX, nuestro sur fue escenario de numerosas travesías y porque hasta que se construyó el Canal de Panamá, los barcos provenientes de Europa que se dirigían hacia el Pacífico debían pasar por el Cabo de Hornos: no existía otra forma de ingreso”, explica Elkin. Muchos de estos naufragios yacen en las profundidades y otros a la vista, según los caprichos de la marea.

Pero si entre castillos de arena y pozos en la playa piensa salir a bucear con la ilusión de encontrar un barco repleto de oro, mejor no sueñe. Elkin, quien además de arqueóloga es buzo profesional, es contundente: “Nuestras aguas no fueron la ruta habital de galeones españoles con cofres de piedras y brillantes”.

En el Caribe y en México hay más posibilidades, pero aquí tenemos otro “tesoro”: miles de barcos con mucha historia.

Fuente:
www.clarin.com


viernes, 28 de enero de 2011

Investigadores del Conicet descubren un nuevo dinosaurio

 Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de la Argentina descubren un nuevo ejemplar de dinosaurio el cual representa un eslabón perdido.

 Un reciente trabajo publicado en la revista científica PLOS One muestra el descubrimiento de los restos de un nuevo dinosaurio llamado Leonerasaurus taquetrensis, que completa uno de los huecos más importantes en la historia evolutiva de los Sauropodomorpha: la transición entre los primitivos prosaurópodos y los gigantes saurópodos.

Los saurópodos son uno de los grupos de dinosaurios más conocidos, especialmente para aquellos que hayan visto las películas de Spielberg: herbívoros gigantes de cuatro patas, de largo cuello y larga cola, que habitaron la Tierra durante el Jurásico y el Cretácico. Fueron los más grandes animales terrestres que hayan existido.

Pero no siempre fueron así. Los saurópodos evolucionaron a partir de especies mucho más pequeñas, gráciles y bípedas conocidas como "prosaurópodos". Sin embargo, para los científicos todavía no estaba clara la cadena de transformaciones evolutivas entre los primitivos prosaurópodos y los gigantes saurópodos, ya que no se habían encontrado formas intermedias en el registro fósil -los llamados "eslabones perdidos"-, lo que no les permitía comprender del todo los orígenes de los gigantes herbívoros.

Aunque muchas de sus características indicarían que el Leonerasaurus es un pequeño dinosaurio sauropodomorfo de aproximadamente tres metros de largo, "detalles de su dentadura y anatomía pélvica sugieren que se encuentra mucho más próximo al origen de los saurópodos que los prosaurópodos conocidos previamente", señala Diego Pol, uno de los científicos a cargo de la investigación.

Herencia de familia
El grupo Sauropodomorpha es uno de los tres principales grupos de dinosaurios. Dentro de él encontramos a los prosaurópodos y a los saurópodos.

Los prosaurópodos eran sauropodomorfos primitivos, bípedos, herbívoros, de cráneo bajo y alargado, con dientes de márgenes aserrados. Podían medir entre 2 y 9 metros y tenían el cuello largo pero no tanto como los saurópodos. Vivieron en todo el mundo, incluso en la Antártida, entre el Triásico superior (220 millones de años atrás) y el Jurásico inferior (180 millones de años).

Los saurópodos fueron los sauropodomorfos más evolucionados. Eran herbívoros como sus antecesores pero, a diferencia de ellos, eran cuadrúpedos, de cuello mucho más largo y cráneo corto y alto provisto de dientes en forma de cuchara y sin márgenes aserrados. En la pelvis tenían cuatro o más vértebras sacras, mientras que los prosaurópodos poseían dos o tres. Eran mucho más grandes, su tamaño oscilaba entre 15 y 35 metros de largo. También habitaron en todo el mundo. Comenzaron a diversificarse durante el Jurásico inferior y para el Jurásico medio (160 millones de años) ya habían reemplazado a sus primitivos parientes.

Dominaron los nichos ecológicos de los grandes herbívoros hasta el fin del mesozoico, cuando se extinguieron los dinosaurios.

Hasta hoy se han descrito cerca de cien especies de saurópodos. "Entre los más conocidos están, por ejemplo, el Argentinosaurus, el Patagosaurus y el Amargasaurus, todos de Argentina, o el Brachiosaurus, el Camarasaurus y el Diplodocus, éstos de Norteamérica. Todas estas especies son mucho más recientes y evolucionadas en comparación al Leonerasaurus y los saurópodos más primitivos", explica Pol.

El Leonerasaurus tiene una serie de características intermedias entre los saurópodos y los prosaurópodos. Según Pol, "era pequeño, de tres metros de largo, y poseía un cuello ligeramente alargado, como las formas primitivas. Pero encontramos que tenía cuatro vértebras sacras en la pelvis y que los dientes tienen características intermedias: los de adelante, como los de los saurópodos, en forma de cuchara y sin márgenes aserrados y los de atrás, parecidos a los de los prosaurópodos, aserrados y planos".

Descubrimiento en Las Leoneras
El Leonerasaurus fue descubierto en la Sierra de Taquetrén, en el centro norte de la Provincia de Chubut. "Lo descubrimos dentro del marco de un proyecto de exploración de rocas jurásicas de la Patagonia, llevado a cabo por investigadores del Conicet con el auspicio de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica", comenta Pol. Y agrega: "durante los últimos cinco años hemos trabajado para conocer la flora y fauna del Jurásico de la Patagonia y encontramos un gran número de especies nuevas. Los restos del Leonerasaurus se excavaron entre 2005 y 2007, luego en 2008 se prepararon los fósiles en el laboratorio del Museo Paleontológico Egidio Feruglio y durante el 2009 y 2010 realizamos el estudio de los fósiles que publicamos ahora".

Las Leoneras es una formación geológica del Jurásico inferior que no había sido explorada en búsqueda de dinosaurios hasta el momento. Éste es el primer fósil encontrado en esta formación. Se ubica en el centro norte de Chubut, unos 40 kilómetros al norte de Cerro Condor y unos 30 al sur de Paso del Sapo.

La investigación estuvo a cargo de Diego Pol -investigador del Conicet en el Museo Paleontológico Egidio Feruglio-, Alberto Garrido -geólogo de la Dirección de Minería de la Provincia de Neuquén- e Ignacio Cerda -becario del Conicet en la Universidad Nacional del Comahue-.

Fuente:
www.conicet.gov.ar

jueves, 20 de enero de 2011

Cholera vaccine plan splits experts

Opinion is divided over how to tackle the disease in Haiti.

About 200,000 people in Haiti have been sickened by cholera since the outbreak began in October.S. PLATT/GETTY
 
PORT-AU-PRINCE
Rarely heard in Haiti before October, 'cholera' is now an insult that children fling at one another in the teeming camps that still house more than a million people displaced by last January's devastating earthquake. Graffiti blames the disease on either the current administration — now in a contested election crisis — or the United Nations. The disease is as much a fixture in people's lives as the endless piles of rubble that remain uncleared a year after the quake.

Last week, as the country remembered the 230,000 people killed in the disaster, officials of international health agencies fine-tuned their recommendations for moving forwards with a large-scale cholera-vaccination programme. It is a controversial idea that, just months ago, with little vaccine available and the epidemic spreading rapidly, was shunned as impractical and probably ineffectual (see Nature 468, 483–484; 2010).

Now, with emergency care centres in place, at least in the most heavily populated areas, health officials can finally look ahead and think about how a vaccination programme might combat a disease that has become entrenched in the country.

However, Nature 's interviews with key partners in the proposed vaccination effort reveal significant disputes on how to proceed. Most experts in the international community recommend a limited pilot project that would determine whether to scale up and how to use cholera vaccines in future outbreaks elsewhere. The Haitian government, caught in a febrile political environment and fearful that those denied vaccination might feel resentful, is demanding immediate, broad coverage.

With no recent exposure to cholera, Haiti's population lacks natural immunity and the disease has spread quickly. Roughly 3,800 have died, with another 189,000 falling ill, since 21 October, when cholera was first recognized as the culprit. At the end of October, a local medical aid agency, GHESKIO, supported by the UN Children's Fund (UNICEF), proposed vaccinating children under five living in two slums that have not yet reported large outbreaks. "There are 200,000 people without any toilets. They collect it and dump it in the sea," says Jean-Claude Mubalama, UNICEF's chief of health in Haiti for the past five years. "If cholera arrives there, it will be very bad."

The Haitian ministry of health (MSPP) and the World Health Organization (WHO) rejected the proposal, pointing out that not enough vaccine was available. They also feared that vaccination would foster a false sense of security, causing people to relax sanitary measures; and that it would take resources away from treating the sick, or from vaccine drives against measles and other diseases. "The voice of reason was to focus on saving lives," says Jon Andrus, deputy director of the Pan American Health Organization (PAHO), the WHO's regional office. "I had driven around Port-au-Prince and seen dead bodies in the street."

In December, however, an expert committee convened by the WHO decided that vaccination should be tried, partly because they had located extra sources of the only WHO-approved vaccine, Dukoral, an expensive two-dose vaccine made by Crucell, based in Leiden, the Netherlands. On 13 January, the expert committee, including representatives from the WHO, the US Centers for Disease Control and Prevention, the US National Institutes of Health (NIH), UNICEF, the US National Vaccine Program Office and others, held a teleconference to fine-tune a vaccination plan that could form the basis of a more detailed WHO-coordinated campaign strategy. The committee is recommending a pilot project using the currently available 250,000–300,000 doses of Dukoral, and the creation of a stockpile of the vaccine for the future.

The vaccination effort "can't be done nationwide and it won't have a major public-health impact", says Andrus, but it could reveal just how effective the vaccine would be in a mass immunization of a population already widely affected by cholera. Dukoral has not been used on such a scale before, although studies of thousands of people have shown it to be about 80% effective. The committee has not worked out where the campaign would be focused. "You can find areas where cholera is endemic, and that may give you a targeted population where it may have a larger impact," suggests Médecins Sans Frontières epidemiologist Kate Alberti.

The campaign could also help to reach the country's remote rural populations, which have a higher mortality rate. Although vaccine drives in Africa and elsewhere have faced resistance, Haitian people are eager to be vaccinated, says François Lacapère, a vaccine expert for PAHO/WHO in Haiti. Yet many Haitians are also sceptical of aid agencies' motives. Suggestions that foreigners accidentally introduced the disease (see 'How did the outbreak begin?') have given rise to unfounded rumours. Some people living in a camp that was once the Petionville golf course in Port-au-Prince, for example, make completely unsubstantiated claims that they have seen UN staff poisoning reservoirs in an attempt to further debilitate Haiti so that international powers can take over.

Even if the programme can win enough trust, using the world's entire stockpile of doses would still leave most Haitians without vaccine — a controversial prospect for the beleaguered government. Jean Ronald Cadet, the MSPP's vaccination programme manager, says the country is "90%" ready to go ahead with a campaign — but not on the small scale the WHO-convened expert group envisages.
“The bacterium won’t go away. It has established itself.”
Asked about the small pilot project proposed by the group, Cadet says "No way," shaking his head. He insists that Haiti would only consider starting to vaccinate with more than 1 million doses, with a goal of eventually reaching 6 million people. "It would depend on the pressure that the international community can put on manufacturers." Who would pay for the doses? "The international community," he says. "They brought us cholera, they have to take responsibility for taking care of it."

But mass vaccination of millions of people would necessitate much more vaccine production. About 1 million doses exist of another vaccine, Shanchol, which might be approved for use by the WHO by March (it is already approved for use in India). If production of both vaccines went into overdrive, Lacapère estimates that about 5 million doses could be prepared annually. This availability would be dependent on an advance-purchase decision, and with a six-month lag time to delivery.

Epidemiologist Renaud Piarroux of the University of the Mediterranean in Marseilles, France, says that if vaccination is going to be tried, it should be done on a large scale. "I think it can be helpful, but it should be given to millions of people in order to expect a notable effect," he says. But he doesn't see a large campaign as practical. "This will cost a lot and will require time to get a sufficient number of doses. I would prefer this money be used to improve water-supply networks and to reinforce sanitation activities," he adds. In an unpublished paper, Piarroux presents data on a large cholera outbreak in Darfur, Sudan, that happened just two years after a mass-vaccination programme, suggesting that any coverage might be of limited duration.


Others hope for a more aggressive approach. Matthew Waldor, an infectious-disease expert at Harvard Medical School in Boston, Massachusetts, says public-health officials should consider trying Peru-15, a live attenuated vaccine being developed by a consortium including Harvard Medical School and the NIH. Peru-15 is not yet in phase III trials, but has been proved safe and effective in thousands of patients, Waldor says.
Whatever approach is tried, one thing is certain: cholera is there to stay. It is likely that the bacteria now have a stronghold in Haiti's water, says Alberti. "Then you have a constant transmission between humans and the aquatic environment." With poor sanitation, little access to clean water and difficulties in reaching people to treat them — not least due to gang warfare in the slums — the country can expect repeated outbreaks, Alberti says.
Andrus agrees: "The bacterium won't go away. It has established itself."


Source:
www.nature.com/news

sábado, 15 de enero de 2011

Midiendo la fama

Por Claudio Pairoba

 

 

 

 

 

 

“La fama es peligrosa, su peso es ligero al principio, pero se hace cada vez mas pesado el soportarlo y difícil de descargar” decía Hesíodo y Georg Christoph Lichtenberg agregaba que “A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores". Pero, ¿se puede medir la fama? Y si se puede, ¿cómo se hace? Según John Bohannon se puede y es más. Ya creó un Hall de la Fama para científicos.

La idea surgió a partir de la publicación, primero online (17/12/10) y luego impresa (14/01/11), del artículo “Quantitative Analysis of Culture Using Millions of Digitized Books” escrito por Jean-Baptiste Michel y un grupo de 13 colaboradores que incluye al equipo de Google Books. Los autores crearon una base de datos usando todos los libros publicados en Google Books (15 millones, un 12 % de todos los que se han publicado). Luego de un proceso de selección el porcentaje de libros usados para el trabajo se redujo a un 4 %. El grupo de datos finalmente creado fue puesto online para que cualquiera pueda buscar patrones de cambio cultural a través de la aparición y desaparición de frases y palabras a través del tiempo. El equipo acuñó la palabra “culturómica”, la cual hace referencia a la exploración cuantitativa de gran cantidad de datos de cultura digitalizada.

Esto dio pie para que John Bohannon se conectara con uno de los autores del trabajo cientifico antes mencionado, Adrian Veres de la Universidad de Harvard, para crear el Hall de la Fama para la Ciencia, basándose en los datos previamente acopiados por Michel y su equipo.

Lo nuevo
Hasta el momento la fama científica se basaba en la cantidad de artículos que un científico ha publicado en revistas con referato, el factor de impacto de las revistas en las cuales esos artículos fueron publicados y la cantidad de veces que otros científicos han citado esos artículos. Estos criterios miden la fama de un determinado investigador dentro de la comunidad científica. Pero Bohannon estaba interesado en encontrar un método que trascendiera esta comunidad y que permitiera medir la influencia cultural de un investigador a través de distintas sociedades y del tiempo.

De esta manera, la fama científica se mide en miliDarwins, la unidad que representa una milésima de la frecuencia anual con la cual Charles Darwin aparece en los libros desde 1839 hasta el año 2000. El único que supera a Charles Darwin, según esta clasificación, es Bertrand Russell con 1500 miliDarwins. Algunos de los nombres que aparecen en la lista incluyen a Niels Bohr  (289), Marie Curie  (189), James Clerk Maxwell  (92), Stephen Hawking  (88), Heinrich Hertz  (80), Francis Crick (67), Erwin Schrodinger  (48), Justus Von Liebig  (37), Barbara McClintock  (30), la dama oscura del ADN Rosalind Franklin  (26) y Dian Fossey  la zoóloga estadounidense asesinada e inmortalizada en la película “Gorilas en la niebla” (25).

¿Cómo ranquearon los científicos argentinos?  La lista incluye a Mario Bunge  (46), Ernesto Sábato  (16), Cesar Milstein  (7), Florentino Ameghino  (6), Bernardo Houssay  (4) y Luis Federico Leloir (1).

Los autores aclaran que el listado elaborado es un borrador que tiene errores de clasificación y muchos científicos famosos han sido excluidos por cuestiones técnicas. De todas formas, es interesante darse una vuelta y ver como clasifican nuestros científicos favoritos. La tabla incluye enlaces para poder conocer más sobre los investigadores que forman el ranking.

Fuente
www.sciencemag.org

jueves, 13 de enero de 2011

Experiencias del mundo: Irán

En una sala de acceso prohibido al público del Museo de Arte Contemporáneo de Irán se guardan las pinturas (cerca de 2.500) que sobrevivieron a la revolución que derrocó al Sha de Persia en 1979. Picasso, Monet, Magritte, Pollock, Warhol y Lichtenstein son algunos 
de los autores de las obras que ya nadie puede ver. Todas se encuentran colgadas en grupos sobre mampáras desplazables horizontalmente, como las estanterías de las bibliotecas.

Irán alberga a la comunidad judía más grande de Medio Oriente después de Israel. Existen 25 sinagogas adonde concurren los cerca de 25000 judíos iraníes que viven en este país. Las minorías religiosas enfrentaron tiempos duros después de la revolución pero algunos consideran que la situación ha mejorado.

En el Mar Caspio, al norte de Irán, se libra la Guerra del Caviar persiguiendo a los contrabandistas de este artículo de lujo para este país.
 
 Estos son algunos de los datos que se desprenden del programa "No le digan a mi madre", conducido por Diego Buñuel, quien visita distintos lugares del mundo para mostrar la vida en esos sitios.
El programa sobre Irán puede verse online cliqueando aquí.

martes, 11 de enero de 2011

La moda de las pulseras holográficas llega a Argentina

Por Daneel Olivaw


Para quienes no están al corriente con las modas pseudocientíficas fuera del país, el nombre Power Balance quizás les resulte extraño. Se trata, ni más ni menos, que unas pulseras de elastómero con un holograma incrustado. Existen distintas marcas pero todas son básicamente el mismo producto con distinto diseño o logo. Estas pulseras tuvieron mucho éxito en EE.UU., Europa y Australia (más sobre eso, abajo) y ahora se está vendiendo en Mercado Libre a precios de entre $40 y $150 y en la página de Power Balance Argentina a $150 con una advertencia que urge evitar “comprar falsificaciones” y invita a “dudar de cualquier producto que tenga un precio menor al sugerido”. Nosotros invitamos a dudar de cualquier producto, especialmente cuando se trata de un fraude tan obvio.
Según la web del distribuidor, “Power Balance es tecnología para mejorar la performance que utiliza hologramas programados con frecuencias que reaccionan positivamente con los campos energéticos del cuerpo incrementando el balance, resistencia y flexibilidad”. Sostiene que “Lo (sic) hologramas son concebidos para funcionar indefinidamente” y que “ayuda” a lograr “mejor balance y flexibilidad” y que “necesita estar en contacto con los campos energéticos naturales del cuerpo” para funcionar. Al mismo tiempo tienen una advertencia: “Power Balance no es un medicamento y no está comprobado científicamente -pero sí lo avalan deportistas a nivel mundial- y puede causar efectos positivos como no, dependiendo de cada persona".
Cómo se “programa” un holograma, y “frecuencia” de qué (¿sonido? ¿electromagnetismo?) está programado no dicen. Omiten mencionar de qué tipo de energía están compuestos los “campos energéticos naturales” y también está ausente cualquier explicación real del mecanismo detrás de su supuesto funcionamiento y cómo un holograma podría mejorar el “balance y flexibilidad” de una persona.
Proponen un test para demostrar su eficacia.
Ponte al lado de la persona del test, asegurándote que tiene los pies juntos y el cuerpo derecho. Debes poner tu puño dentro de la palma de su mano y aplicar una suave -y constante- presión hacia abajo, mientras el sujeto intenta resistir la fuerza manteniéndose erguido (con los pies juntos y el cuerpo derecho) hasta que pierda el equilibrio. Repite la prueba utilizando Power Balance.
Este procedimiento es un viejo truco usado en otra pseudociencia relacionada llamada “kinesiología aplicada”. Quien realiza el supuesto test primero empuja con ángulo apuntando ligeramente hacia afuera del centro de gravedad de la persona (A); cuando el sujeto se pone la pulsera, empuja ligeramente hacia el centro de gravedad (B). Es un truco extremadamente sencillo que cualquiera puede probar con su familia o amigos y tiene algunas variantes, todas basadas principalmente en el mismo principio. Skeptic Bros tiene explicaciones (en inglés) de muchas más y Richard Saunders de Australian Skeptics tiene un video que muestra cómo se hace.
Pero todo esto no significa, necesariamente, que no funcione o que sea un fraude. Pero en este caso, lo es.
  • El Independent Investigations Group realizó una investigación con doble ciego y control de placebo en el Center For Inquiry Los Ángeles en la que varios deportistas realizaban pruebas físicas usando la pulsera original o una a la que se le había quitado el holograma. Los resultados son claros y nada sorprendentes: “no hay un efecto estadísticamente significativo del brazalete Power Balance”.
  • El grupo australiano de defensa al consumidor Choice no sólo realizó un pequeño experimento similar con idénticos resultados (“No tiene un efecto discernible en balance o flexibilidad. Cualquier beneficio que uno siente al usarla es casi seguramente debido al efecto placebo”), sino que le otorgaron el premio Shonky Award con los que condecoran los productos o servicios más fraudulentos.
  • El Instituto Nacional del Consumo (parte del Ministerio de Sanidad) español advirtió que “Las pretendidas propiedades terapéuticas o potenciadoras que los fabricantes y comercializadores atribuyen a determinadas pulseras, incumplen lo establecido en la normativa que regula la publicidad y promoción comercial de los productos
  • La Australian Competition & Consumer Commision (ACCC) emitió un comunicado en el que ordenaron a la compañía a devolverle su dinero a todo comprador que se haya sentido estafado por su publicidad engañosa.
  • Finalmente, la propia empresa admitió (luego de la intervención de la ACCC) que “no hay evidencia científica creíble que sostenga nuestras afirmaciones y, por lo tanto, utilizamos conductas engañosas”
Por todo esto, las pulseras holográficas, sean de la marca que sean, son un timo, un fraude y un malgaste de dinero.



Fuente:
http://circuloesceptico.com.ar/2010/12/la-moda-de-las-pulseras-hologrficas-llega-a-argentina/#comments

domingo, 9 de enero de 2011

Consecuencias inesperadas

La controversia originada en torno al hallazgo de una bacteria capaz de desarrollarse usando arsénico ha reavivado el debate de otros temas igualmente importantes: el papel de los blogs en la ciencia, el sistema de revisión por pares y, la ya clásica discusión acerca de el libre acceso a la información científica. 

 

 

Por Claudio Pairoba

 

El 2 de Diciembre de 2010 la Administración Nacional del Espacio y la Aeronáutica de los EE.UU. (NASA) se vió obligada a dar una conferencia de prensa antes de lo previsto. Los rumores circulantes acerca del gran descubrimiento que la administración se disponía a anunciar habían tomado un giro particular. Todos esperaban que el gran descubrimiento se refiriera al hallazgo de vida extraterrestre.

Cuando el misterio finalmente se develó, la noticia no tenía nada que ver con lo imaginado. Por primera vez se encontraba que una bacteria del lago Mono en California, EE.UU., podía reemplazar fósforo por el tóxico arsénico, incorporándolo en sus moléculas más importantes. Si bien muchos se empeñaban en tratar de conectar el hallazgo con evidencias de vida alienígena (por razones no muy claras), dicho hallazgo no era menor aunque no hubiera hombrecitos verdes involucrados. La trascendencia del descubrimiento quedó reflejada en el hecho de ser publicada en una de las revistas científicas top: Science

La importancia de los involucrados (NASA, Science) hizo que muchos investigadores analizaran los datos publicados con gran entusiasmo. Y a algunos no les gustó mucho lo que encontraron. El lunes 6 de Diciembre la microbióloga Rosie Redfield de la Universidad de British Columbia en Vancouver, publicó en su blog un detallado análisis del trabajo en cuestión. Frases tales como “no presenta ninguna evidencia convincente de que el arsénico haya sido incorporado en el ADN (o en cualquier otra molécula biológica) o “No sé si los autores son malos científicos o si están respaldando de forma inescrupulosa la idea de la NASA de que “Hay vida en el espacio exterior!” eran indicativas de que los resultados no eran, al menos para algunos, tan claros como se esperaba.

El poder del blog

En otros tiempos, las críticas de esta naturaleza se manejaban a través de cartas a los editores de la revista científica donde se exponían las objeciones de los críticos de un determinado trabajo. La revista terminaba centralizando la discusión. Pero en los tiempos de la Internet, estas cuestiones han cambiado. Aunque muchos no quieran verlo todavía. Esto posibilitó que 4 días después del anuncio, ya hubiera una investigadora haciendo públicas sus objeciones. Los investigadores anunciaron que no iban a mezclarse en esta nueva forma de discutir resultados, o sea a través de blogs científicos. Instaban, por otra parte, a que sus colegas repitieran los experimentos en cuestión para que arribaran a sus propias conclusiones, las cuales deberían coincidir con las de los autores del trabajo. Dichas repeticiones pueden llevar varios meses. No queda clara en absoluto la razón por la cual se elige esperar ese tiempo para aclarar la situación en vez de utilizar la inmediata discusión a través de los canales que habilitan las nuevas tecnologías. Como alguien dijo, los autores han elegido hundir sus cabezas en las arenas digitales.

El sistema de revisión por pares

Lograr que un trabajo de investigación aparezca en una revista científica es un proceso arduo que puede durar varios meses. Luego de evaluar y recolectar los resultados experimentales obtenidos, hay que sentarse a escribir el paper o trabajo científico. El idioma en que esto se realiza, por lo general, es el inglés, ya que este es el lenguaje institucionalizado para el manejo de la información científica. Luego de varias revisiones de contenido e idiomáticas (es todo un tema la publicación en inglés cuando el mismo no es el idioma nativo de los investigadores), hay que elegir la revista a la cual se lo va a enviar. Esto dependerá del tema abordado y de lo novedoso de los hallazgos. Finalmente llega el gran día; el trabajo se envía al editor de la revista elegida quien designará a 2 o 3 revisores expertos en el tema a publicar los cuales tendrán a su cargo examinar el paper y decidir si el mismo es apto para aparecer en la revista seleccionada. Acto seguido el trabajo puede ser publicado directamente o luego de que los autores hagan algunos cambios o clarifiquen algunas cuestiones especificadas en el veredicto de los revisores (cuya identidad se mantiene en todo momento en el anonimato) o bien la contestación puede indicar que el trabajo no es apropiado para ser publicado en la revista elegida. Los autores deberán entonces decidir cual será la próxima revista a la cual enviarlo. La etapa de revisión descripta es lo que se conoce como “sistema de revisión por pares”, que es algo así como la democracia: no es perfecta pero es el mejor sistema disponible. Al no ser un sistema perfecto, su existencia ha sido cuestionada muchas veces y volvió a ser puesta en el tapete en el caso de la bacteria que se alimenta de arsénico. Si el trabajo publicado tiene tantos puntos oscuros, ¿cómo es posible que haya sido publicado y además en una de las revistas científicas más prestigiosas?

Tal vez la mejor forma de resumir la cuestión sea usando las palabras de un investigador de la Universidad Libre de Berlín, el Dr. Björn Brembs, quien escribió respecto a este episodio: “¿Cómo pueden pasar los revisión por pares los papers con fallas? Fácil: revisores extenuados, lo escuché en una conferencia y no lo leí de forma adecuada, las partes en su área de expertise estaban bien, etc., etc. La metodología con fallas que logra pasar la revisión por pares ocurre todo el tiempo, uno no puede prevenirlo. Pero se puede corregir, ese es el punto principal. La revisión por pares antes de publicar reduce las fallas, la revisión post-publicación las elimina. Ambas son requeridas y ayudan”.

Yo agregaría que el conocimiento científico siempre es pasible de ser revisado: nada está grabado en piedra. Ni siquiera lo que aparece en revistas científicas top.

El libre acceso a la información científica

Cuando un trabajo científico es aceptado para su publicación, los autores ceden a la editorial que publica la revista científica todos sus derechos. A cambio la revista les envía una cierta cantidad de copias impresas que los investigadores pueden entregar a aquellos que así lo pidan. En la actualidad y con las nuevas tecnologías de la información, cuando otro investigador o cualquier lector potencial desea leer el trabajo publicado puede enviarle un correo electrónico a uno de los autores pidiendo una copia electrónica del artículo que motiva su interés. La etiqueta científica impone que tales requerimientos siempre sean respondidos. Cuando he pedido copias electrónicas de trabajos científicos, los autores siempre, sin excepción, me las han enviado.

¿Pero que pasa cuando alguien quiere leer el artículo en cuestión sin pasar por el autor? El interesado va a tener que subscribirse a la publicación científica yendo a su sitio online. Si no le interesa pagar para poder acceder a la publicación durante uno o dos años, tiene la opción de bajar solo el artículo de su interés pagando una cierta cantidad de dinero, por ejemplo 30 dólares. El tema de tener que pagar a la editorial para acceder a un determinado artículo científico se ha vuelto objeto de grandes controversias durante la última década, en especial desde el advenimiento de la Internet que todo lo conecta y todo lo hace posible. Tal es así que un grupo de investigadores liderados por el ganador del premio Nobel Harold Varmus crearon la Biblioteca Pública de Ciencia (PLOS por sus siglas en inglés). ¿El objetivo? Publicar revistas científicas online cuyos artículos pasen el sistema de revisión por pares y que sean de libre acceso. En vista de esta nueva metodología, las editoriales tradicionales manifestaron que permitir el acceso automático y sin costo a sus publicaciones significaría una catástrofe económica. Se ha llegado, en algunos casos, a un arreglo intermedio donde muchas publicaciones permiten que sus artículos sean de libre acceso luego de 6 meses de publicados. Los gobiernos que subsidian la investigación han sido claves en lograr esta posición intermedia. El Welcome Trust de Inglaterra (organización que subsidia la investigación en ese país) requiere que los trabajos de investigación llevados a cabo con fondos del gobierno sean publicados en revistas que permitan el libre acceso a sus artículos luego de 6 meses de la fecha de publicación original.

ScienceLeaks

Mucha gente que leyó el blog de la Dra. Redfield comenzó a quejarse de que, por las razones arriba expuestas, no podían acceder al paper publicado en la revista Science para leerlo y sacar sus propias conclusiones. La revista decidió permitir el acceso al trabajo en cuestión a aquellas personas que se registraran en su sitio. A finales de Enero, de acuerdo a Redfield, la restricción de acceso volverá a regir. La combinación de paper bajo sospecha más acceso restringido a la información científica ha hecho que Redfield creara ScienceLeaks. Este es un blog del tipo “gente que busca artículos”, el cual permitirá conectar a aquel que busca un trabajo científico con aquel que sabe donde encontrarlo online. De todas formas, Redfield considera que la verdadera solución es lograr que los organismos que subsidian la investigación sean las que paguen por el libre acceso a los trabajos científicos en vez de los suscriptores.

Seguramente cuando se sentaron a escribir sobre la bacteria que se alimenta de arsénico los autores no imaginaron las consecuencias inesperadas que se estaban poniendo en movimiento. Y recordando las palabras de Carl Sagan “Hay muchas hipótesis en ciencia que son incorrectas. Eso está totalmente bien; ellas son la apertura para averiguar lo que es correcto. La ciencia es un proceso que se auto-corrige. Para ser aceptadas, las ideas nuevas deben sobrevivir a los estándares más rigurosos de evidencia y escrutinio.”

miércoles, 5 de enero de 2011

Fabricados para no durar

Por Susana Rodríguez



Baterías que se 'mueren' a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas... ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?

La 2 de Televisión Española emite este domingo en prime time "Comprar, tirar, comprar" un documental que nos revela el secreto: obsolescencia programada, el motor de la economía moderna.

Rodado en Catalunya, Francia, Alemania, Estados Unidos y Ghana, Comprar, tirar, comprar, hace un recorrido por la historia de una práctica empresarial que consiste en la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo porque, como ya publicaba en 1928 una influyente revista de publicidad norteamericana, "un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios".

El documental, dirigido por Cosima Dannoritzer y coproducido por Televisión Española, es el resultado de tres años de investigación, hace uso de imágenes de archivo poco conocidas; aporta pruebas documentales y muestra las desastrosas consecuencias medioambientales que se derivan de esta práctica. También presenta diversos ejemplos del espíritu de resistencia que está creciendo entre los consumidores y recoge el análisis y la opinión de economistas, diseñadores e intelectuales que proponen vías alternativas para salvar economía y medio ambiente.

Una bombilla en el origen de la obsolescencia programada
Edison puso a la venta su primera bombilla en 1881. Duraba 1500 horas. En 1911 un anuncio en prensa española destacaba las bondades de una marca de bombillas con una duración certificada de 2500 horas. Pero, tal y como se revela en el documental, en 1924 un cártel que agrupaba a los principales fabricantes de Europa y Estados Unidos pactó limitar la vida útil de las bombillas eléctricas a 1000 horas. Este cártel se llamó Phoebus y oficialmente nunca existió pero en Comprar, tirar, comprar se nos muestra el documento que supone el punto de partida de la obsolescencia programada, que se aplica hoy a productos electrónicos de última generación como impresoras o iPods y que se aplicó también en la industria textil con la consiguiente desaparición de las medias a prueba de carreras.

Consumidores rebeldes en la era de Internet
A través de la historia de la caducidad programada, el documental pinta también un fresco de la historia de la Economía de los últimos cien años y aporta un dato interesante: el cambio de actitud en los consumidores gracias al uso de las redes sociales e Internet. El caso de los hermanos Neistat, el del programador informático Vitaly Kiselev o el catalán Marcos López, dan buena cuenta de ello.

África, vertedero electrónico del primer mundo
Este usar y tirar constante tiene graves consecuencias ambientales. Tal y como vemos en este trabajo de investigación, países como Ghana se están convirtiendo en el basurero electrónico del primer mundo. Hasta allí llegan periódicamente cientos de contenedores cargados de residuos bajo la etiqueta de 'material de segunda mano' y el paraguas de una aportación para reducir la brecha digital y acaban ocupando el espacio de los ríos o los campos de juego de los niños.

Más allá de la denuncia, el documental trata de dar visibilidad a emprendedores que ponen en práctica nuevos modelos de negocio y escucha las alternativas propuestas por intelectuales como Serge Latouche, que habla de emprender la revolución del 'decrecimiento', la de la reducción del consumo y la producción para liberar tiempo y desarrollar otras forma de riqueza, como la amistad o el conocimiento, que no se agotan al usarlas.

Fuente:http://www.rtve.es/noticias/20110104/productos-consumo-duran-cada-vez-menos/392498.shtml

martes, 4 de enero de 2011

La lista de “Sentido científico” destruye los consejos de salud de las celebridades





Por Kate Kelland

Londres (Reuters) – Los activistas por la ciencia dejaron al desnudo algunos de los más dudosos consejos de salud promocionados por las celebridades, poniendo por los suelos ideas tales como esperma que se reabsorbe y el uso de brazaletes de silicona para incrementar la energía.
 
En una lista anual de lo que ven como los peores abusos del año en contra de la ciencia, el grupo de la campaña Sentido sobre la Ciencia (SSC) desacreditó sugerencias hechas por actores, estrellas pop y otros que están expuestos a la mirada pública acerca de la dieta y el ejercicio, en un intento "por ayudar a las celebridades a darse cuenta donde se equivocan y ayudar al público a darle sentido a las afirmaciones de las celebridades".
En la sección de salud y estado físico, la SSC destacó que el jugador de fútbol David Beckham y la prometida del príncipe William, Kate Middleton, fueron vistos usando brazaletes de silicona con hologramas incrustados los cuales pueden mejorar la energía y el estado físico, de acuerdo a los fabricantes.
También publicaron una dieta que los informes indican como seguida por la supermodelo Naomi Campbell y los actores Ashton Kutcher y Demi Moore en la cual los que la practican sobreviven solamente con jarabe de arce, limón y pimienta por hasta dos semanas. Campbell le dijo a Oprah Winfrey, conocida entrevistadora norteamericana, durante una charla en Mayo. “Es bueno limpiar tu cuerpo de vez en cuando”.
Pero la SSC manifestó en un comunicado:”Muchas de estas afirmaciones promueven teorías, tratamientos y campañas que no tienen ningún sentido científico.”
La estrella pop Sarah Harding le dijo a la revista Now en Abril que ella desmenuza carbón vegetal sobre su comida, diciendo.”No tiene gusto a nada y aparentemente absorbe todas las cosas malas y dañinas en el cuerpo.”
El Dr. John Elmsley, un científico químico y escritor a quien SSC le pidió que comentara sobre esta idea, dijo que se sabe que el carbón absorbe moléculas tóxicas cuando se usa en una máscara de gas y en el tratamiento de aguas residuales, pero es “innecesario cuando se trata de una dieta; el cuerpo ya es totalmente capaz de eliminar cualquier `cosa mala y dañina`”. 
Uno de los momentos destacados de la SSC fue un consejo del luchador Alex Reid, quien le dijo al tabloide The Sun en Abril que el “reasorbe” su esperma cuando se prepara para una gran pelea. 
“En realidad es muy bueno para un hombre tener sexo sin protección mientras no eyacule. Porque creo que todo ese semen tiene un montón de nutrientes. Una cucharada sopera de semen es equivalente a un bife, huevos, limones y naranjas. Yo lo reabsorbo en mi cuerpo y me pone raaaaaaahh”, manifestó. 
John Aplin, un investigador sobre reproducción de la Universidad de Manchester, dijo que el esperma no puede ser reabsorbido una vez que se ha formado en los testículos. “De hecho el esperma muere después de unos pocos días, y el contenido nutricional del eyaculado es más bien pequeño,” dijo en un comentario a la SSC.
Para tratar de contrarrestar los efectos de algunos de los consejos sobre salud y estado físico más descabellados, la SSC publicó su propia lista de “puntos fáciles de recordar para los comentadores célebres”. 
* Nada está libre de químicos: todo está hecho de químicos, depende de cuáles son.
* La detoxificación es un mito del mercadeo: nuestro cuerpo lo hace sin pociones caras o dietas de detoxificación.
* No hay necesidad de darles un empujón: las funciones corporales ocurren sin necesidad de que las empujemos.
* La energía y el buen estado físico vienen de...comida y ejercicio: no hay atajos.

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