lunes, 3 de junio de 2013

La libertad es un espejismo cerebral.

Como va unida al yo consciente, cuya existencia no está probada, es muy probable que el libre albedrío sea también una ilusión

Por Francisco J. Rubia.  

La cantidad de información que llega al cerebro proveniente de los órganos de los sentidos es de 11 millones de bits por segundo, pero la capacidad de información de nuestra consciencia no sobrepasa los 45 bits por segundo. Esto significa que la inmensa mayoría de nuestra actividad cerebral es inconsciente. Sin embargo, el llamado yo consciente piensa que todo lo que sucede está bajo la iluminación de la consciencia. De la misma manera que no se ha podido constatar la existencia de ese yo en ninguna parte del cerebro, es muy probable que la libertad sea también una ilusión, una construcción cerebral, ya que esa libertad va unida al yo consciente.


El movimiento de las fichas del dominó está dominado por las leyes físicas. ¿También la libertad? Foto: Enoch Lai.
El movimiento de las fichas del dominó está dominado por las leyes físicas. ¿También la libertad? Foto: Enoch Lai.
La mayoría de nosotros cree que, a no ser que estemos bajo coacción o sufriendo por una enfermedad mental, todos tenemos la capacidad de tomar decisiones y hacer elecciones libremente. Con otras palabras: que estamos en posesión de lo que llamamos “libre albedrío” o voluntad libre. Que no dependemos de fuerzas físicas, ni del destino, ni de Dios. Que nuestro yo es el que decide y elige.

No obstante, parece que la neurociencia moderna piensa, al menos una parte de los neurocientíficos entre los que me encuentro, que esa creencia no es más que una ilusión, de manera que el fantasma de la falta de libertad nos acecha.

Parece evidente que nuestras decisiones y elecciones son el resultado de toda una serie de factores sobre los que no tenemos ningún control consciente: la herencia genética, las experiencias que hemos vivido y que dormitan en nuestra memoria, la mayoría de ellas implícita o inconscientemente, pero que pueden ser activadas en cualquier momento, las circunstancias actuales o los fines que hayamos planificado previamente.

En realidad, seguimos asumiendo la existencia de un homúnculo dentro del cerebro que sería el que toma las decisiones y realiza las elecciones, aunque la existencia de ese homúnculo ha sido ya rechazada desde el punto de vista neurocientífico, no sólo por la ausencia de un centro cerebral que lo albergue, sino porque exigiría la presencia de otro homúnculo dentro del primero y así sucesivamente.

En la literatura filosófica encontramos tres posturas diferentes ante el tema de la libertad: el determinismo, el libertarianismo y el compatibilismo. Determinismo y libertarianismo sostienen que si nuestra conducta está determinada, la libertad es una ilusión.

Los libertarios invocan una entidad metafísica, como el alma, como la causa de nuestros actos voluntarios y libres. Los compatibilistas afirman que tanto los deterministas como los libertarios están equivocados y que la libertad es compatible con el determinismo. Los compatibilistas admiten, pues, algo evidente: que sucesos neurales inconscientes determinan nuestros pensamientos y acciones y que ellos están a su vez determinados por causas previas sobre las que no tenemos ningún control.

Desazón por la falta de libertad
La posible falta de libertad nos provoca una desazón importante. Como dicen los anglosajones, es algo “contraintuitivo”.  De ahí que muchos hayan  recurrido a la física cuántica para evitar el determinismo, aludiendo que a nivel cuántico ese determinismo es inexistente y que la probabilidad y el azar son los que dominan ese ámbito.

Pero se ha argumentado que sustituir el determinismo por el indeterminismo o por el azar o la probabilidad no soluciona el problema, antes bien lo empeora.

La física cuántica nos dice que a nivel de las partículas elementales subatómicas no existe el determinismo, que éstas no se rigen por las leyes de Newton de la macrofísica. Las leyes de causa y efecto no rigen a ese nivel.

El problema es que el funcionamiento de las neuronas de nuestro cerebro se realiza a un macronivel regido por las leyes de Newton. Imaginémonos lo que ocurriría si, por ejemplo, trasladásemos el indeterminismo cuántico al macronivel de las sociedades.

Con otras palabras: si las decisiones o elecciones son el resultado de sucesos aleatorios, el libre albedrío tampoco existiría.

Como ya dijo Spinoza hace unos 350 años, nuestra creencia en el libre albedrío no sólo refleja nuestra impresión subjetiva y personal de control consciente sobre nuestras acciones, sino que es el resultado de nuestra ignorancia de las verdaderas causas que determinan esas acciones.

Algunos neurocientíficos, entre los que me encuentro, y también filósofos, no se asombran de la posibilidad de la falta de libertad, ya que muchas cosas en las que firmemente creemos no son lo que parecen.

Algunas de las zonas cerebrales significativas en los desórdenes de la personalidad. Imagen: Brews ohare
Algunas de las zonas cerebrales significativas en los desórdenes de la personalidad. Imagen: Brews ohare
La percepción, una ilusión
Todas nuestras percepciones son en realidad ilusiones, ya que no tenemos acceso ninguno a la realidad, como ya expresó hace siglos Immanuel Kant. Nuestra mente simula la realidad y prefiere, porque no tiene más remedio, ese símil de la realidad a la realidad misma.

El planteamiento de la falta de libertad en neurociencia parte de los conocidos experimentos de Benjamin Libet en los años 80 del siglo pasado. No voy a repetirlos ya que son harto conocidos, sino a hacer un breve resumen.

Cuando requerimos a un sujeto sano y normal que realice un movimiento simple podemos detectar una onda negativa en el registro de la actividad eléctrica de la corteza cerebral, onda llamada de disposición o de preparación motora, que comienza varios cientos de milisegundos antes de que se produzca el movimiento. La impresión subjetiva de querer realizar el movimiento es posterior y está más cerca del movimiento que del comienzo del potencial preparatorio. Esta impresión subjetiva es, por tanto, así como el movimiento, el resultado de una actividad cerebral inconsciente.

Ante estos resultados, que han sido corroborados y ampliados posteriormente en otros laboratorios, Benjamin Libet planteó que en los 200 milisegundos que hay entre la impresión subjetiva y el movimiento el cerebro tenía la posibilidad de vetar ese movimiento, argumentando que un veto no es un acto voluntario y no produciría un potencial de disposición, porque si lo hacía no habría tiempo suficiente en los 200 ms entre la impresión subjetiva y el movimiento. A esto Libet lo llamó “free won’t” en vez de “free will”.

Resulta difícil aceptar que acciones negativas tengan que ser diferentes a las acciones positivas. Y, efectivamente, sujetos entrenados para dejar de hacer una determinada acción mostraron también un potencial de disposición previo al movimiento. De esta manera, la objeción de Libet quedó descartada.

Experimentos realizados en Berlín por el Profesor John-Dylan Haynes y colaboradores utilizando resonancia magnética funcional mostraron que los investigadores eran capaces de predecir 6 segundos antes de tomar una decisión cuál sería el resultado. Por supuesto que la impresión subjetiva de libertad de acción tenía lugar pocos milisegundos antes de la decisión, como en el experimento de Benjamin Libet.

Predomina el cerebro inconsciente
Estos resultados son difíciles de compaginar con el sentido que tenemos que somos los autores conscientes de nuestras acciones. Antes de ser conscientes de nuestros actos el cerebro ya ha determinado lo que vamos a hacer, pero creemos que esa toma de consciencia es la causa de nuestra acción.

Para la mayoría de las personas, estos resultados son sorprendentes. Sobre todo porque la falta de voluntad resulta no sólo algo molesto, sino como dije antes contraintuitivo para la mayoría de las personas. En neurociencia ya no lo son tanto, ya que sabemos que tanto el movimiento como la impresión subjetiva de la voluntad son resultado de la actividad cerebral, y la inmensa mayoría de esa actividad cerebral discurre de manera inconsciente.

Aparte de ello, los términos que son corrientes en filosofía no tienen un correlato exacto en neurociencia. Por ejemplo, “propósito” o “intencionalidad” son términos cercanos a “libertad”, pero en neurociencia no decimos, para poner sólo un ejemplo, que tenemos el reflejo corneal, que hace que parpadeemos cuando tocamos la córnea, para proteger el ojo. Eso es una forma de pensamiento teleológico que no constituye ninguna explicación del mecanismo del reflejo.

Tampoco podemos decir que las raíces de una planta absorben el agua con el propósito de llevar agua a sus hojas. O que el corazón tiene el propósito de llevar la sangre a los tejidos del organismo.

Se ha calculado la cantidad de información que llega al cerebro proveniente de los órganos de los sentidos. Es de poco más de 11 millones de bits por segundo. Sin embargo, la capacidad de información de nuestra consciencia no sobrepasa los 45 bits por segundo; cuando calculamos disminuye incluso a 12 bits por segundo.

Esto significa que Sigmund Freud se quedó corto y que la inmensa mayoría de nuestra actividad cerebral es inconsciente. Nuestros pensamientos e intenciones emergen de causas profundas de las que no somos conscientes y sobre las que no tenemos el mínimo control. Además, el llamado yo consciente se atribuye funciones que no le corresponden, ya que pensamos que todo lo que sucede está bajo la iluminación de ese foco de la consciencia. Este tema de la consciencia es importante como veremos luego para rebatir los argumentos de los compatibilistas.

Aunque de manera continua notamos cambios en nuestras experiencias, pensamientos, estados de ánimo, percepciones, conductas, etc., no somos conscientes de los estados neurofisiológicos que los producen.

¿Es posible entonces que nuestra impresión subjetiva de libertad no sea correcta? Claro que es posible. Otras impresiones subjetivas han resultado ser falsas, y no sólo me refiero a las ilusiones ópticas, sino, por ejemplo, a que el sol girase alrededor de la tierra, creencia mantenida desde Aristóteles en el siglo IV a.C. hasta Copérnico en el siglo XVI. Veinte siglos nada menos con una impresión subjetiva falsa. Y todavía hoy decimos que el sol sale por Oriente y se pone por Occidente.

Gráfico sobre las posiciones filosóficas sobre el determinismo y el libre albedrío. Autor: Tesseract2.
Gráfico sobre las posiciones filosóficas sobre el determinismo y el libre albedrío. Autor: Tesseract2.
La libertad, parte de la ilusión del yo
La libertad es una parte de la ilusión del “yo”, es decir, de la existencia de una persona u homúnculo que controla todo lo que sentimos y obramos. Y de la misma manera que no se ha podido constatar la existencia de ese yo en ninguna parte del cerebro, es muy probable que la libertad sea también una ilusión, una construcción cerebral, ya que esa libertad va unida al yo consciente.

Uno de los mejores ejemplos de pérdida del sentido de libertad es el hipnotismo. Aquí, se producen movimientos inducidos por el hipnotizador sin que el sujeto tenga la impresión de voluntad. Es algo parecido a lo que ocurre en el síndrome de la mano ajena, en el que el paciente, debido a una lesión cerebral, tiene la convicción que su mano es movida por otra persona o controlada desde fuera de él.

En el caso del hipnotismo es muy curioso lo que ocurre cuando el experimentador hipnotiza a una persona y le ordena que camine a gatas por el suelo. Si lo despierta en ese momento y le pregunta al sujeto que qué hace en el suelo a gatas, el sujeto dice que estaba buscando una moneda que se le había caído. Es un ejemplo del yo consciente, que es un intérprete, como dice Michael Gazzaniga, o habría que decir incluso un mistificador. Es intérprete porque se inventa una historia plausible ya que desconoce las causas de esa conducta. Y es mistificador porque está engañando al afirmar algo que no es cierto.

Cuando estimulamos ciertas regiones del cerebro y hacemos que se muevan las extremidades, el sujeto tiene la impresión de que es él el que voluntariamente provoca los movimientos, aunque sea falso. Sin embargo, en otros casos, como cuando se estimula directamente la corteza motora del cerebro,  se producen movimientos que el sujeto sabe que no son inducidos por él.

En todos estos casos la conclusión es que la impresión subjetiva de voluntad y el propio movimiento no son simultáneos en el tiempo, como vimos en los experimentos de Libet, pero tampoco en el espacio, es decir, no tienen su origen en las mismas regiones cerebrales. Pueden ir juntos en algunos casos, pero en otros no, lo que indica que su localización es distinta.

Las posturas ante el tema de la libertad son muy diferentes, pero las principales se resumen en el determinismo, que afirma que estamos determinados, como el resto del universo por las leyes físicas, lo que incluye el cerebro, lo que llevó a Einstein a preguntarse que por qué el cerebro iba a ser una excepción.

El determinismo cree que todos los sucesos, incluidas las acciones humanas, están predeterminadas, una noción que es incompatible con la libertad. Hay que diferenciarlo del fatalismo que es la creencia de que todo suceso, pasado, presente y futuro, ya está predeterminado por Dios o por otra fuerza omnipotente; es lo que en religión se denomina predestinación. El fatalismo lleva a la inacción total, ya que todo esfuerzo por nuestra parte sería inútil. Y quedarse sentado observando los acontecimientos es ya una elección que tendrá sus consecuencias.

Que nuestras elecciones dependan de causas previas no significa que no importen.

Cuento árabe sobre el fatalismo
Un ejemplo de fatalismo lo tenemos en el antiguo cuento árabe que refiere el escritor Somerset Maugham en su obra de teatro Sheppey:

“Había un mercader en Bagdad que envió a su criado al mercado a comprar provisiones, y al cabo de poco tiempo el criado volvió con la cara blanca y temblando y dijo: Maestro, justo ahora cuando estaba en la plaza del mercado fui empujado por una mujer que estaba entre el gentío, y cuando me volvía vi que era la Muerte la que me había empujado. Me miró e hizo un gesto amenazante; ahora, préstame por favor tu caballo que me voy de la ciudad para evitar mi destino. Voy a ir a Samarra y allí la Muerte no me encontrará. El mercader le dejó el caballo y el criado se montó en él, clavó las espuelas en sus costados y se marchó tan veloz como podía galopar el caballo. Entonces el mercader se fue al mercado y vio a la Muerte entre la multitud, se acercó y le dijo: ¿Por qué hiciste un gesto amenazador a mi criado al que viste esta mañana? Eso no fue un gesto amenazador, respondió la Muerte, sólo fue una expresión de sorpresa. Estaba asombrado de verlo en Bagdad, porque yo tenía una cita con él esta noche en Samarra.

Otro grupo de filósofos, los llamados libertarios, afirman que somos completamente libres, algo que hoy mantienen pocos.

Y, finalmente los compatibilistas, que sostienen que aunque estamos sometidos a las leyes físicas que rigen el universo, somos libres. Como este grupo es el que más se oye últimamente, me voy a detener en sus argumentos.

Los compatibilistas insisten en que la libertad, la responsabilidad moral y nociones semejantes son compatibles con el determinismo. Por ejemplo, afirman que la mayoría de las personas en Occidente que eligen estudiar una carrera lo hacen libremente y son responsables moralmente de esa elección, aunque sea el producto de deseos y creencias.

Desde luego no creo que sea mi caso. Yo iba decidido a estudiar ingeniería industrial y estuve todo el verano tomando clases particulares de dibujo y matemáticas para decidir poco antes de la matriculación en septiembre que iba a estudiar medicina. Todavía hoy no sé por qué tomé esa decisión.

Estamos, por tanto, ante uno de los problemas que plantea el compatibilismo. El tema de la consciencia en la toma de decisiones y la libertad y la responsabilidad moral.

El filósofo estadounidense Sam Harris dice que el concepto popular de libertad se basa en dos supuestos: 1) que cada uno de nosotros puede actuar de manera diferente a como lo hace, y 2) que nosotros somos la fuente consciente de la mayoría de nuestros pensamientos y acciones. Ambos supuestos, dice, son falsos.

O nuestras voluntades están determinadas por causas previas y no somos responsables de ellas, o son el producto del azar y tampoco somos responsables de ello.

Aun suponiendo que la mente fuera un alma inmaterial, las operaciones inconscientes de ese alma no garantizarían más libertad que las que nos proporciona la fisiología inconsciente de nuestro cerebro. Si no sabemos lo que ese alma va a hacer en el momento siguiente tampoco tenemos control sobre nuestras acciones.

El significado de tener libertad
Pensemos lo que significaría tener libertad. Necesitaríamos ser conscientes de todos los factores que determinan nuestros pensamientos y acciones y tener un control absoluto sobre ellos.

Sam Harris dice que podemos decidir lo que hacemos, pero no podemos decidir lo que queremos decidir hacer. Con otras palabras: no controlamos nuestra mente porque como agentes conscientes somos sólo una parte de esa mente. Somos libres de hacer lo que queremos hacer, pero ¿de dónde vienen los deseos de hacer algo? Cuando ahondamos en las causas psicológicas de nuestras decisiones nos enfrentamos siempre al misterio. El filósofo alemán Schopenhauer decía que el hombre puede hacer lo que quiere, pero no puede querer lo que quiere.

Pasemos ahora a ocuparnos de los argumentos de los compatibilistas. Según éstos, para que una persona sea libre tienen que cumplirse tres condiciones.

La primera es que la persona tiene que tener varias alternativas a elegir y que puede elegir algo diferente a lo que elige. Es la condición de poder actuar de otra manera.

En este argumento, a mi entender, se confunde la libertad con los grados de libertad. Todos los animales tienen la capacidad de elección, pero no todos tienen los mismos grados de libertad. A medida que el sistema nervioso central se desarrolla a lo largo de la evolución, se hace más complejo, aumentan los grados de libertad, de manera que los humanos tenemos más grados de libertad que otros mamíferos, y éstos que los anfibios, etcétera.

Pero el hecho de disponer de varias opciones no significa que se tenga libertad para escogerlas. Ciertamente, podemos elegir entre varias opciones, pero el problema no es la oferta de opciones sino por qué elegimos una opción y no otra; en otras palabras: si la elección ha estado determinada por la llamada libertad o por condicionamientos que no son conscientes para el individuo. Si identificamos los grados de libertad con lo que llamamos libertad, entonces todos los animales son libres.

En relación con esta condición que sostiene que la persona es libre si pudiera haber querido hacer otra cosa, el filósofo estadounidense, Sam Harris, dice que eso es como decir que una marioneta es libre mientras esta quiera las cuerdas que la manejan.

La segunda condición de los compatibilistas para que exista libertad es que la decisión debe depender de la propia persona, llamada también la condición de autoría.

Aquí no se hacen distinciones entre funciones conscientes e inconscientes. Ahora bien, si la conducta de una persona está controlada por impulsos inconscientes no decimos que la persona es libre, al menos así lo entiende la psicología. Ante dijimos que los compatibilistas aceptaban lo evidente, a saber que los sucesos neurales inconscientes determinan nuestros pensamientos y acciones y que éstos están a su vez determinados por causas previas sobre las que no tenemos ningún control.

Pues, a pesar de ello, el filósofo estadounidense, Daniel Dennett, sostiene que todos somos responsables no sólo de los actos conscientes, sino también de los sucesos inconscientes de nuestro cerebro que son tan nuestros como los primeros. El que no seamos conscientes de las causas de nuestras acciones no niega la libertad. Esto es el argumento de la autoría llevado al extremo.

Ante este argumento podría decirse que no nos consideramos responsables de lo que hace el riñón o el hígado, que funcionan de manera inconsciente, pero que también son nuestros. En realidad, en el sentir popular de lo que hacen nuestros órganos internos nos sentimos más bien las víctimas que las causas. Algún filósofo preguntó: ¿Somos también responsables de lo que hacen nuestras bacterias intestinales porque son nuestras?

La tercera condición de los compatibilistas es obvia: que lo que decida la persona tiene que estar sometido a su control y ese control debe estar libre de cualquier tipo de coacción. Es lo que se ha llamado también la condición de control. Esta condición contradice en parte a la condición de autoría. Y la condición es total si en vez de control se dijese “control consciente”.

Siempre me ha llamado la atención lo contraintuitivo que resulta decir que es posible que no tengamos libertad, desde luego en el sentido en el que solemos usar esa palabra. Sin embargo, a nadie le llama la atención que no tengamos control alguno consciente sobre lo que almacenamos en la memoria, cuando esos contenidos van a ser claves para el futuro del organismo.

Cualquier vivencia es comparada automáticamente con esos contenidos para poder decir, desde luego inconscientemente, si suponen un peligro para la supervivencia del organismo o no. Esta comparación también es completamente inconsciente. Hay que decir que la memoria es mucho más importante que la libertad desde el punto de vista biológico.

La impresión de la libertad, una ilusión
En resumen, que los experimentos realizados hasta ahora, primero con la electroencefalografía, luego con técnicas modernas de neuroimagen, como la resonancia magnética funcional y la tomografía por emisión de positrones o PET, han arrojado resultados que indican que la impresión subjetiva de libertad es una ilusión.

Si experimentos futuros apuntasen a la existencia de la libertad, tendríamos que cambiar de opinión, pero hoy por hoy no veo ningún argumento satisfactorio, y tampoco ningún experimento, que eso indique.

Las consecuencias de esta afirmación son múltiples y en muchas disciplinas: en religión, en el derecho penal, en bioética y en muchas otras.

Ya en Estados Unidos ha habido casos en los que sujetos que habían delinquido afirmaron que no habían sido ellos, sino su cerebro. Por eso algún neurocientífico ha dicho que tendríamos que hacer “como si” la libertad realmente existiese.

El filósofo Saul Smilansky dice que para mantener nuestros mundos moral y personal intactos necesitamos la ilusión de la libertad. La ilusión nos ayuda a mantener, y en parte incluso a crear, aspectos cruciales de nuestra realidad moral y personal. Entendiendo por ilusión una definición de diccionario que reza: una idea o concepción falsa; una creencia u opinión que no está de acuerdo con los hechos.

El concepto que Smilansky tiene de ilusión es parecido al que expresó Sigmund Freud en su obra El porvenir de una ilusión, o sea ilusión en la que el cumplimiento de un deseo es el factor prominente de su motivación ignorando, de esta manera, sus relaciones con la realidad.

En el libro del filósofo alemán Hans Vaihinger Die Philosophie des Als Ob  (La filosofía del como si), el autor habla de “praktische Fiktionen” (ficciones prácticas). Ya al comienzo de este capítulo Vaihinger nos dice: “en el umbral de estas ficciones nos encontramos enseguida uno de los conceptos más importante que la humanidad ha formado: el concepto de libertad; las acciones humanas se consideran libres y por ello responsables y enfrentadas al curso necesario de la naturaleza… El concepto contradice no sólo la realidad observada, en la que todo sigue leyes inmutables, sino a sí mismo: pues una acción absolutamente libre, fortuita, que surge de la nada, es moralmente tan sin valor como una acción absolutamente necesaria…La humanidad ha desarrollado estos importantes conceptos a lo largo de su desarrollo por necesidad psíquica inmanente, porque sólo sobre su base es posible la cultura y la moralidad”.

Vaihinger, que publicó su libro en 1911, cita a varios autores que son de la misma opinión y menciona que durante siglos ha estado vigente la libertad no sólo como hipótesis, sino incluso como dogma irrefutable. Critica también que se niegue teóricamente la libertad, pero que se la coloque en la práctica como fundamento del derecho penal.

En su opinión si tiene que haber castigo tiene que tener lugar también la culpa, pero ésta no existe si se niega la imputabilidad y la libertad.

En realidad, la filosofía del “como si” se practica en España hace tiempo. Hacemos como si fuésemos demócratas, como si fuésemos europeos, como si nos preocupase el interés general, como si los cuatro poderes fuesen independientes, como si nos interesase la investigación y el desarrollo, etcétera, etcétera.

Resumiendo mi opinión sobre el tema de la libertad yo diría: una cosa es hacer como si fuésemos libres para mantener el orden y la cohesión en la sociedad, y otra muy distinta es creernos nuestros propios engaños. Algunos autores han comparado la mente con un avión que vuela con un piloto automático. Todas las difíciles operaciones y cálculos necesarios se realizan fuera de nuestro control. A muchas personas este hecho les infunde un terrible miedo a volar. Preferirían un piloto consciente que controlase todas las operaciones. Es un deseo pío, pero que no coincide con la realidad.

En Alemania aprendí el siguiente dicho: “El que en la oscuridad del bosque silba puede que auyente su miedo, pero no por eso va a ver más claro”.
 
 
Francisco J. Rubia Vila es Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, y también lo fue de la Universidad Ludwig Maximillian de Munich, así como Consejero Científico de dicha Universidad. Texto de la conferencia pronunciada por el autor en el Congreso Internacional de Bioética, celebrado en Valencia, 14 de noviembre de 2012.  La conferencia se publicó originalmente en el Blog Neurociencias   que el autor edita en Tendencias21.
Fuente:
www.tendencias21.net

viernes, 31 de mayo de 2013

La nueva gripe aviar se transmite por contacto directo e infecta al cerebro.

¿Y si después de años de alerta estuviéramos ante la verdadera amenaza? El primer estudio en profundidad que se publica sobre el nuevo virus de la gripe aviar, el H7N9, que ha surgido en China deja claro que no es un virus inocente: se transmite por contacto directo, la infección puede permanecer oculta hasta dar los primeros síntomas y llegar hasta el cerebro, además de dañar el aparato respiratorio.
Aparece un nuevo virus con características intermedias a los dos ya conocidos (Foto: www.eluniversal.com.mx).
Por N. Ramírez de Castro

Este primer retrato robot de la nueva gripe aviar se publica en la revista Science y lo ha trazado un grupo de investigadores de Estados Unidos, China y Canadá. La nueva infección empezó en las explotaciones y mercados de aves en el este de China. Pero la voz de alarma se dio, por primera vez, el pasado 4 de marzo en la superpoblada Shanghái, una megalópolis con más de 20 millones de habitantes. Ese día falleció un anciano de 87 años y seis días después un hombre de 27 años. Fueron las primeras muertes de una nueva infección que ya se ha cobrado 36 víctimas mortales y ha contagiado, al menos, a 131 personas.

Aunque ese no es, sin duda, el balance real. Puede haber muchos más casos de personas sin síntomas que estén infectados, como ha demostrado la investigación publicada en Science. Los investigadores infectaron con el virus a hurones, el modelo animal preferido para estudiar la gripe humana. Y comprobaron cómo los animales, pese a estar infectados, permanecían asintomáticos, sin rastro de la mayoría de los signos clínicos. Lo que lleva a pensar que habría más casos afectados que aún no ha sido diagnosticados y no aparecen en las estadísticas oficiales.  

ASÍ SE TRANSMITE 
Para comprobar cómo se transmitía el virus estudiaron a animales sanos e infectados. Hicieron dos grupos, uno en el que convivían los enfermos y los sanos y otro en el que permanecían separados en jaulas. Así demostraron que el virus se transmite por contacto directo y no por vía aérea. Es decir una persona no se contagiaría por respirar en el mismo ambiente que otro infectado. Una buena noticia es que los cerdos fueron incapaces de contagiar a otros animales no infectados.

También se vio cómo el virus invade el tracto respiratorio y no se queda en los pulmones: infecta los ganglios linfáticos y alcanza el cerebro. Esto último solo sucede de forma excepcional en las infecciones gripales. De los casos que han llegado al hospital, la mayoría han sido muy graves y han tenido que ingresar en las unidades de cuidados intensivos de los hospitales chinos. De momento el virus se transmite de aves a humanos aunque aún no se ha comprobado su capacidad para contagiarse entre personas. Si adquiriera esa capacidad para infectar entre humanos tendría carácter de epidemia, aseguran en la revista Science los autores del estudio. Para frenarla aconsejan cambios en los mercados de aves que eviten el contacto directo con las aves.

UN VIRUS INTERMEDIOAntes que esta cepa, otros virus aviares habían puesto en jaque a la población mundial. Primero fue el H5N1 y después la llamada gripe A. Con la primera preocupaba su letalidad y con la segunda su capacidad para contagiarse, aunque era menos leve. ¿Cuál es más peligroso? Juan Ortín, investigador del departamento de Biología Molecular y Celular del Centro Nacional de Biotecnología (CSIC), cree que estamos ante un virus 'intermedio'. "Por los resultados que tenemos, nos encontramos con un virus intermedio entre los H1N1 pandémicos (mal llamados gripe A) y los H5N1. Los nuevos virus H7N9 parecen más patogénicos que los pandémicos pero menos que los H5N1. Esto puede ser debido a que los H5N1 tienen una hemaglutinina fácilmente procesable por el organismo y los pandémicos o los H7N9 no".

Ortín advierte que no se sabe aún cómo se comportará el nuevo virus. "Como para todos los nuevos virus gripales que afectan al hombre, el problema es que se pueda adaptar para transmitirse con mayor eficacia". Si el H7N9 adquiriera su capacidad para contagiar persona a persona, "definitivamente estaríamos ante una nueva alerta", advierte el investigador.

DÓNDE SE ORIGINÓLa Universidad de Fudan, en Shanghái, sostiene que la nueva cepa de la gripe aviar H7N9 se originó entre aves de corral o pájaros salvajes en el este de China, en vez de la teoría más aceptada hasta hoy, que lo atribuía a otras aves de China y Corea. Según recoge el diario oficial Shanghái Daily, los investigadores de Fudan han determinado que ése es en realidad el origen de la combinación de las dos principales proteínas del virus bajo la forma H7N9.

Fuente:

jueves, 30 de mayo de 2013

Escenas de la vida lacaniana.

El cine ha sido más que un placer para Lacan. También fue una fuente para nutrir su método terapéutico. Un libro retoma sus filmes preferidos, notas, e interpreta por qué la ficción cumple un papel clave en el diván.

Por Martina Menzio


Escenas de la vida lacaniana

Un hombre intenta salir de una habitación con demasiado peso en sus espaldas: arrastra dos pianos de cola, dos burros moribundos y a una dupla de eclesiásticos, sujetos a una cuerda. Esta escena surrealista que pertenece a la película del español Luis Buñuel Un perro andaluz , es una de las tantas referencias cinematográficas a las que alude Jacques Lacan (en este caso para hablar de identificación) y que pueden rastrearse a lo largo de los seminarios, clases y conferencias que abonaron el campo del psicoanálisis, y que el psicoanalista y realizador cinematográfico Carlos Gustavo Motta acaba de condensar en el libro Las películas que Lacan vio y aplicó al psicoanálisis (Editado por Paidos). Motta, que además es doctor en Psicología (Universidad del Salvador) y miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana, se detiene en cada comentario cinematográfico significativo de Lacan, en la búsqueda por señalar los aportes que el cine ha dado al campo de la psicología y viceversa.

Se trata de una relación intrínseca entre dos lenguajes que Motta investiga y estudia desde hace años, a sabiendas que “se debe leer y escribir en la imagen” y que plasma en el seminario sobre cine y psicoanálisis que dicta desde 2004, y en los dos cortometrajes que lo tienen como realizador. El primero Iconos, de qué estará hecho el mañana (finalista de Telefé Cortos en 2004), y el segundo, cuyo título es homónimo a este libro se convirtió en la antesala de esta investigación. Su ensayo –asegura Motta–, es “una de las investigaciones posibles a las múltiples alusiones que tanto Lacan como Freud aventuraron a distintas ideas que circularon en otras dimensiones médicas, políticas, teológicas, filosóficas y científicas, desde los antiguos hasta sus contemporáneos”. Apenas una posibilidad. Porque si algo entiende el psicoanálisis es que no hay verdades absolutas, ni lecturas ubicuas. Como los testigos alrededor de un crimen que se muestra en Rashômon (1950) la película del japonés Akira Kurosawa, a cuya lógica alude Lacan en una clase dictada en 1962: “cada uno dará su palabra de lo que dice asegurando que es la verdad y sólo la verdad. Su verdad, claro”.

Así, ahora Motta se niega a “interpretar” o “psicoanalizar” las películas que convoca en su libro, y esquiva las posibles discusiones inertes. “Para un realizador cinematográfico, su obra de arte se encuentra en el propio lenguaje. Un filme implica comprenderlo, independientemente de su grado de narratividad. Una película comunica un sentido posible y justamente por eso es un medio de comunicación, un lenguaje. Queda claro que en la enseñanza de Freud y de Lacan ambos se servían de otras disciplinas para ampliar sus conceptos. Y entiendo que así como el psicoanálisis ha influido en el cine, es el cine que debe reflexionar y desarrollar su inscripción en la historia del pensamiento. Pero los guiones de las películas que buscan explicar lo psíquico se construyen con un método seudocientífico que trasladado a secuencias fílmicas, sólo provocan en el espectador un sentimiento de ridículo o bien una sensibilidad garantizada”, reflexiona Motta y trae un ejemplo que cita en su libro sobre una experiencia del realizador argentino Jorge Prelorán, en la que en pleno fervor del ‘cine debate’ alguien comenta acerca de la “toma de peso de la sombra sobre el alma en conflicto” y él responde que “esa es la única luz que tenía para dirigir en ese lado, y por eso la secuencia había salido así”.

Por el contrario, el trabajo de Motta, también presidente del Capítulo de Psicoanálisis y Cine de la Asociación Argentina de Salud Mental, intenta trasladar las imágenes a los conceptos psicoanalíticos para alimentar la teoría y la práctica del campo. “Retransformar diversas problemáticas de nuestro tiempo para convertirlos en interrogantes válidos acerca de lo que puede ser un sujeto, es decir alguien con otro. De captar una realidad posible, tal como Freud puede hacerlo además a lo largo de sus historiales clínicos, imposible de fijar en un patrón estándar”, comparte. Así, el lector que se aventure en su investigación no se topará con explicaciones sobre el qué y el porqué de cada escena que forman parte de las más de veinte películas que llaman la atención del autor y que desglosa al final de su ensayo, a modo de fichas técnicas ordenadas cronológicamente por año en el que se vieron en la pantalla. Un perro andaluz , la primera en la que colaboró Salvador Dalí (1929); Monsieur Verdoux , del británico Charles Chaplin (1947); La ventana indiscreta , de Alfred Hitchcock (1954); Psicosis , del mismo director (1960); Háblame de amor , de Giorgio Simonelli (1961); Satyricón , de Federico Fellini (1969) o El imperio de los sentidos , de Nagisa Oshima (1976), sólo por nombrar algunas de las que componen el conjunto de filmes elegidos por Lacan para abordar.

Imágenes resignificadas
Filmada con colaboración indirecta de su amigo Salvador Dalí en 1952, El , otra de las películas de Buñuel citadas por Lacan en sus clases (además de Viridiana ) constituye un completo retrato sobre la paranoia. Lacan la proyectó entre sus alumnos y la recomendó a sus colegas, y solía decir que si uno quería saber todo acerca de la neurosis obsesiva debía leer el caso de “El hombre de las ratas” de Freud, pero si se pretendía entender la paranoia y los celos no tenía que perderse esta película. Por otro lado, Nunca es domingo , de Jules Dassin es citada en una clase que Lacan impartió el 6 de julio de 1960 para explicar la articulación tirante que existe entre la ética y el propio deseo. “En la película, el personaje (…) toma una copa para marcar el exceso de su entusiasmo y de su satisfacción y la estrella contra el suelo. Cada vez que se produce uno de estos estrépitos, vemos que la caja registradora se agita frenéticamente. Esta caja fuerte define muy bien la estructura con la que nos vemos. Lo que hace que pueda haber deseo humano, que ese campo exista, es la suposición de que todo lo que sucede de real es contabilizado en algún lado”.

De otras películas se sirvió Lacan para hablar del rol del psicoanalista y sumergirse en dos conceptos fundamentales de esta disciplina, “la transferencia” y la “contratransferencia” (aunque no era una palabra que usara Lacan, que prefería hablar de “mala palabra”, para referirse a los efectos que puede provocar el paciente en el analista). Lacan comprende que al “encanto” que debe producir el profesional puede convertirse en un “inconveniente de la praxis”. Y para ello alude al modo en el que se presenta el Dr. Fred Richdmond en Psicosis , de Alfred Hitchcock o el médico psiquiatra, especialista en realizar lobotomías, John Cukrowicz (interpretado por Montgomery Clift) en De repente, el último verano , el drama dirigido por Joseph Mankiewicz y guionada por Tennessee Williams. “Ser un esclarecedeor de enigmas no es resolverlos de manera directa, de un solo golpe, sino de un modo donde se establece la relación entre la apariencia engañosa (o el contenido manifiesto, en términos de Freud) y la verdad acerca de lo que puede ocurrir. Ser un esclarecedor señala el proceso del desciframiento, no sólo su resultado”, comparte Motta, llevando claridad a los malentendidos que pueden aparecer al inicio de un tratamiento psicoanalítico.

La presencia del otro
“El encanto –analiza Motta– no está mal. Incluso es lo esperado por una persona o por una obra. Ese encanto provoca y debe hacerlo. En cada disciplina también tiene sus riesgos. El cine puede caer en la vulgaridad o en la obscenidad y deja de ser un encanto. Es cuando el psicoanálisis puede transformar ese vínculo ‘encantador’ llamado transferencia en otro: la contratransferencia. Pero no se trata de no aplicarla sino que se trata de que ese vínculo no se transforme en un abuso de poder como muchas veces el cine quiere mostrar, una imagen perturbadora de algún tratamiento o la ineficacia del psicoanálisis o de la figura del analista”. En otras palabras, el analista en su primera impresión con el analizante no sólo debe detentar un saber acerca del motivo de consulta sino que eso debe acompañarse en todo momento con su posición amable. Pero la misma connotación de “encantador” encierra el concepto de sugestión del cual debe apartarse y del cual el cine siempre ha cuestionado. ¿O no es un encanto el personaje que Barbra Streisand compone como psicoanalista en El príncipe de las mareas y es de la más absoluta aberración en cuanto a su aplicación en el dispositivo psicoanalítico?, interpela el psicoanalista argentino. Por su parte la ópera prima de Alain Resnais Hiroshima mon amour , (de 1959) ayuda a Lacan a graficar la posibilidad de elaboración de los duelos y sobre ella dirá que “es una historia muy adecuada para mostrarnos que cualquier alemán irreemplazable puede encontrar inmediatamente un sustituto perfectamente válido en el primer japonés que aparezca a la vuelta de la esquina”.

El cine es imagen a imagen en movimiento, y desde ese lugar es una cárcel del goce, como un cuadro, que remarca lo inaprensible de la mirada, y también su límite. ¿Pero da lo mismo cualquier construcción de la ficción? Probablemente no: estará atravesada por nuestros fantasmas y de la constitución particularísima de nuestro Yo. Además dependerá de la verosimilitud lograda con aquello inefable: la verdad, tal como la entiende Lacan. En el escrito, que forma parte del último capítulo del ensayo de Motta, el célebre psicoanalista no se priva de elogiar al director francés Benoît Jacquot, creador prolífico de películas como El asesino musical (de 1975, que vio la luz un año antes del documental que realizó con el propio Lacan y que se emitió dos veces en televisión con el nombre Jacques Lacan: la psychanalyse , –1974–). “Benoît Jacquot, relata Lacan, al tener talento, hace del fantasma la verdad. Porque el talento consiste en eso: dar en el blanco (…) Se dice que un arte está concebido para gustar: es su definición pero no es suficiente en el cine: hay que ser convincente”.

Como explica Motta si pensamos que el concepto de fantasma remite a “algo más íntimo y más comprometido con nuestras propias ficciones que nos hacen ver por momentos que son verdades únicas e irrebatibles. La necedad de una frase fantasmática puede convertirse en otra que nos permita saber que hacer en un momento cuando ya no teníamos esperanza alguna de continuar. Desalentados por nuestras propias miserias neuróticas. El cine no es quien pueda ayudar a entender nuestra constitución subjetiva, en cambio sí un filme en particular, aquel que la persona pueda encontrar la ‘punta del ovillo’ para desanudar su propia historia y embrollarse con ella cada vez menos. En el cine, en la literatura, visitando un museo, y hasta yendo de compras, es decir, en cada acto cotidiano, podemos entender nuestras repeticiones que se elaboran en presencia de otro. En este caso es lo que el psicoanálisis nos viene ofrecer: romper con el discurso autista de la época que nos toca vivir”.

Fuente:
www.revistaenie.clarin.com

miércoles, 29 de mayo de 2013

Quimiofobia: lo contrario de químico no es ecológico.



 La única razón que encuentro para que, de un tiempo a esta parte, se le haya encontrado un antónimo a “química” como “natural”, que poco o nada tiene que ver con la lengua y mucho con la ideología, es la quimiofobia. La circunstancia está siendo muy explotada por los departamentos de marketing de empresas de todo tipo y es algo que ya está tan aceptado que oponerse es inútil y solo se arregla con formación. Entonces, ¿por qué escribo sobre esto?  Porque el otro día vi una vuelta de tuerca en un conocido blog ambiental que rebasó mi raya roja: contraponer ecológico a químico

En el artículo se diferencia entre productos de limpieza ecológicos y productos de limpieza químicos. Cada vez que veo algo que se define, aunque sea indirectamente, como “no químico” me pregunto si estará compuesto de sangre o cuerno de unicornio, de polvo de hadas o será, tal vez, “El halcón maltés”.  En la página de la empresa ni por asomo se les ocurre decir tamaña tontería. ¿Cómo podrían decir que algo no es químico cuando tiene una ficha de seguridad tal que así

Composicon friegasuelos Natursafe

El artículo hace gala de un nivel de ignorancia científica básico al afirma indirectamente que esos productos de limpieza no son una mezcla de compuestos químicos pero no todo es desinformación en el mundo de los productos de limpieza eco: tienen unos niveles de compuestos tales que los hacen merecedores de diversos sellos de sostenibilidad (espero) y el sistema de gestión de de residuos de envase usando un concentrado para mezclar con agua es algo que debería ser obligatorio en la UE desde hace tiempo para aquellos productos que lo permitan. 
Por lo que no paso es por asociar “químico” a “no ecológico”. Lo más aproximado al antónimo de “natural”, en este contexto, sería “sintético” y no, no todo lo “sintético” es malo. 

PD: los trucos caseros para limpiar también usan químicos sintéticos como el vinagre, ojocuida.

Fuente:
http://uncuartodeambiente.es 

lunes, 27 de mayo de 2013

Importante hito para evitar rechazos en trasplantes de Médula.

tecnología israelí

Hadasit Bio-Holdings Ltd. (TASE: HDST, OTC: HADSY), empresa de biotecnología, basada en la propiedad intelectual desarrollada por Hadassah University Hospital, anunció que una de sus empresas emblemáticas, Enlivex Therapeutics, recibió la designación de fármaco huérfano por la FDA para el tratamiento ApoCell.

Según la Unión Europea un medicamento huérfano es aquél que cumple los siguientes requisitos:
Que se destine a establecer un diagnóstico, prevenir o tratar una enfermedad que afecte a menos de cinco personas por cada diez mil en la Unión Europea y que se destine al tratamiento de una enfermedad grave o que produzca incapacidades y cuya comercialización resulte poco probable (no comercial) sin medidas de estímulo.

Los medicamentos huérfanos son medicamentos no desarrollados ampliamente por la industria farmacéutica por razones financieras, ya que van destinados a un reducido grupo de pacientes, y que, sin embargo responden a necesidades de salud pública.

Fue Estados Unidos el primer país que desarrolla una ley, la Orphan Drug Act en 1983, haciendo que el estatus de huérfano permita subvenciones para el desarrollo de estos productos, así como otras medidas de apoyo, hasta su aprobación comercial. La Unión Europea inició una política común en este ámbito en 1999.

La designación de fármaco huérfano prevé siete años de exclusividad, garantizando la no competencia, independientemente de las patentes y de socorro reglamentaria significativa, lo que probablemente reducirá los costos para la aprobación de la comercialización de la droga en los EE.UU.

El tratamiento ApoCell se basa en prevención de enfermedad de injerto contra huésped (GVHD), que afecta hasta el 70% de los receptores heterólogos trasplante de médula ósea y puede ser letal.
La enfermedad de injerto contra huésped (EICH, o GVHD por la siglas en inglés de Graft-Versus-Host-Disease) es una complicación médica común en determinados alotrasplantes de tejidos. Mayormente se asocia al trasplante de células pluripotenciales hematopoyéticas, comúnmente denominado trasplante de médula ósea. En última instancia esta complicación es debida a que las células inmunes presentes en el tejido trasplantado reconocen al receptor del trasplante (el huésped) como “extraño”. Las células inmunes trasplantadas una vez activadas atacan a las células del receptor causando la enfermedad.

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Alon Moran, CEO de Enlivex, , comentó: “Los resultados de nuestra Fase I / II de ensayos clínicos demostraron seguridad, así como una indicación de la eficacia impresionante con nuestro tratamiento ApoCell, lo que redujo las complicaciones de EICH graves en receptores de trasplante de médula ósea heterólogos. Tenemos la intención de seguir el desarrollo de la droga para la aprobación de su completa comercialización en los EE.UU. “.

GVHD afecta a 30.000 personas al año en los EE.UU. y Europa. GVHD es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmune del trasplante de nuevo ataca a los órganos del paciente, principalmente el hígado, los intestinos y la piel. La enfermedad puede causar morbilidad significativa y suele ser fatal si el paciente alcanza grados altos.

Hasta la fecha, ningún tratamiento eficaz ha sido encontrado para esta enfermedad. Los tratamientos que existen se basan en la supresión del sistema inmune con el fin de disminuir el ataque a los órganos del paciente, pero este proceso debilita el cuerpo y lo expone a otras enfermedades.

El tratamiento ApoCell, por otro lado, se basa en la actividad biológica normal e inicia un estado de tolerancia inmune. ApoCell lanza este mecanismo en acción durante la ventana de oportunidad para el tratamiento, cerca del momento del trasplante de médula ósea.

“Recibir la designación de fármaco huérfano de la FDA es un reconocimiento importante por parte del regulador respecto de la necesidad de la droga”, dijo Ophir Shahaf.

“La vía para el futuro desarrollo de la droga es relativamente corta, y la compañía espera la ayuda reglamentaria junto con exenciones de impuestos como parte de la aprobación de la condición de “huérfano” de la droga. Esta aprobación abre el camino para el continuo avance y desarrollo clínico del medicamento.”

Fuente:
http://latamisrael.com/importante-hito-para-evitar-rechazos-en-trasplantes-de-medula/

viernes, 24 de mayo de 2013

Presentación del libro de Comunicación Estrátegica Ambiental.

Incluye trabajos de alumnos, docentes y graduados de la Especialización en Comunicación Ambiental y la Maestría en Comunicación Estratégica dictadas en la Facultad de Ca. Política y Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de Rosario, Argentina).


Sandra Massoni y Felipe Maya durante la presentación del libro (Foto: S. Massoni).

Por Claudio Pairoba

El viernes 17 de mayo fue un día especial para todos los que estamos relacionados con los dos posgrados creados por la Dra. Sandra Massoni. Y en especial para ella, que vió cristalizado otro producto de las propuestas académicas que han resultado enriquecedoras además de exitosas en su convocatoria.

La presentación del libro fue, además, un homenaje al ambientalista, historiador y filósofo colombiano Augusto Maya fallecido en 2010 y una de las principales figuras del Pensamiento Ambiental Latinoamericano. Con tal motivo, también hicieron sus aportes Carlos Galano y Felipe Angel Maya (sobrino de Augusto), ambos docentes de la Especialización y la Maestría. 

Junto a otros compañeros tuve el honor de ser invitado a participar del libro a través de mi trabajo final para la Especialización en Comunicación Ambiental: "De la Comunicación Científica en Tiempos de Incomunicación Científica".

Con mis compañeros/amigos coincidimos en que la experiencia ha resultado un hito en nuestras vidas personales y profesionales. Todos llegamos a este espacio con la necesidad de responder ciertas preguntas o incluso buscando preguntas para respondernos. El aprendizaje ha sido enriquecedor desde el punto de vista profesional. Muchas preguntas han encontrado respuesta en las clases dictadas por un cuerpo docente que se avino a interactuar con el alumnado, no desde una posición de soberbia epistemológica o adueñamiento del conocimiento sino desde el llano del intercambio de saberes y experiencias.

Pero además de esto, que ya de por sí colma más que ampliamente las expectativas que uno podría tener para un curso de posgrado, hubo un encuentro en lo personal y afectivo. Como decian mis compamigos durante una charla, "nosotros somos la transdiciplina" a la cual los docentes hacían referencia.

Gente de distintos orígenes en lo profesional, que llegamos con muchas dudas. Muchas se solucionaron, y muchas nuevas aparecieron. Creo que eso es crecer y estar vivo,¿no? Bien, entonces hemos arribado a un estado de crecimiento y vitalidad nunca antes experimentado...=)

Este posgrado nos ha cambiado, nos ha hecho reconectar con nosotros mismos y con los demás. Nos ha dado nuevos ojos para enfocar la vida desde lo comunicacional, en lo profesional y en lo personal.

Agradecido estoy por el 2 x 1. Llegué con expectativas profesionales y me fui con herramientas profesionales y expansión afectiva. Si el Universo se expande, ¿por qué será que tendemos a encogernos con los años? ¿A encoger las expectativas, las ganas, los sueños, los amores, los aprendizajes, los poderes y tantas otras cosas?

El otro dia escuché a alguien decir que había hecho una nueva amistad cuando ya venía cerrando la persiana con tantos desencantos. Para los que todavía apostamos a hacer nuevos amigos, amigos en serio, el pasaje por este posgrado nos dió herramientas, sogas, roldanas para levantar las persianas y encontrarnos con ese otro que es yo, porque busca lo mismo (y por lo que nos diferencia también). Lo de verse reflejado no es una frase rebuscada o un lugar común. Yo lo viví en la Especialización/Maestría. Ojala que muchos puedan experimentar lo que este grupo de vulnerables sigue experimentando cada vez que nos encontramos.

Festejo entonces el nacimiento de este nuevo libro producto del medio de cultivo que nos supo descubrir. Chin chin!



Les dejo los audios con las palabras de algunos de los autores.

jueves, 23 de mayo de 2013

Ciencia al ataque.

Un espacio para hablar sobre ciencia en LT8 (AM830) los miércoles a las 23 hs.



El miércoles 22 de mayo tuve la oportunidad de charlar con Nicolás Rufiné, conductor del micro "Ciencia al ataque". Este espacio se desarrolla dentro del programa "Sueñero", conducido por Marcelo Nocetti quien también participó del intercambio de ideas.

Les agradezco a ambos la oportunidad de hablar sobre comunicación científica y contarles mi enfoque sobre el tema. Me sentí cómodo y estimo que ellos también ya que dijeron que esperan que vuelva. ¡Así será!

Les dejo el audio de la charla.

lunes, 13 de mayo de 2013

Noventa minutos de siesta "despiertan" la mente.

Un estudio de la Universidad californiana de Berkeley (EE.UU.) revela que 90 minutos de siesta sirven para despejar la mente y aumentar la capacidad de aprendizaje.




Para llegar a esta conclusión, Matthew Walker y su equipo realizaron un experimento con 39 adultos jóvenes y sanos a los que dividieron en dos grupos: los que dormían la siesta y los que no. A mediodía, todos ellos realizaron una tarea de aprendizaje destinada a poner a prueba el hipocampo, una región del cerebro vinculada a la memoria. Dos horas después, la mitad de ellos echaron una siesta de 90 minutos. Cuando a las 6 de la tarde se les pidió que hicieran una nueva ronda de ejercicios de aprendizaje, los resultados mostraron que quienes habían permanecido despiertos todo el día aprendían con más lentitud. Por el contrario, los que habían disfrutado de una siesta obtuvieron mejores resultados, e incluso muchos habían mejorado su capacidad de aprender frente a la prueba de la mañana.

Los hallazgos apoyan la hipótesis de que dormir es necesario para limpiar la memoria a corto plazo y "hacer hueco" para nueva información, explicó Walker ayer domingo durante la conferencia anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS), en San Diego (EE.UU.). "Es como si la bandeja de entrada de nuestro hipocampo estuviera llena y hasta que no dormimos y limpiamos todos esos correos no pudiésemos recibir más mails", añade el investigador, y explica que al dormir "pasamos los correos" a otra "carpeta", la corteza prefrontal, con mucha más capacidad.

Por otra parte, cuanta más horas pasamos despiertos, más lento se vuelve nuestro cerebro. Además, pasar una noche en vela reduce en casi un 40 por ciento la capacidad para emprender nuevas actividades debido a la paralización de algunas zonas del cerebro. Ahora Walker y su equipo quieren estudiar si la reducción de las horas de sueño que suele acompañar al envejecimiento está vinculada a la pérdida de memoria y las enfermedades neurodegenerativas, lo que podría aportar nuevas pistas para combatir, por ejemplo, el Alzheimer.

Fuente:
www.muyinteresante.es

jueves, 9 de mayo de 2013

¿Por qué el coeficiente emocional es más importante que el coeficiente intelectual?

¿Por qué el coeficiente emocional es más importante que el coeficiente intelectual?

Por Alejandra del Fabro

La Inteligencia Emocional es la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. Si bien el término nació mucho antes, fue en el año 1995 con la publicación del libro La Inteligencia Emocional, del psicólogo estadounidense Daniel Goleman, que se popularizó. Este libro está compuesto por investigaciones que Goleman llevó a cabo durante diez años en la Universidad de Harvard, con la colaboración de las Universidades de Yale y Michigan, gracias a sus conocimientos e investigaciones de la mente humana y a los avances que se habían producido hasta ese momento, en el campo de las neurociencias.

La teoría de Goleman sugiere que la Inteligencia Emocional se podría organizar en cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, automotivarse y gestionar relaciones.

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El panorama escolar

 Si nos remontamos a unos años atrás, podemos observar cómo los profesores preferían a los niños conformistas que conseguían buenas notas y exigían poco de ellos.

El “conformismo” y “exigir poco” van de la mano de la poca motivación hacia la creatividad y el fortalecimiento de la autoestima. Es no animarse a ampliar la “zona de seguridad”, tal como se la denomina en Neurosicoeducación. En este sector no nos sentimos necesariamente felices, sino que es el círculo en el que aunque poco feliz, conocemos y en que nos acostumbramos a vivir.

Es por esto que era habitual encontrar alumnos atentos en clase, memorizando explicaciones del profesor y sacando, en el mejor de los casos, buenas notas. El objetivo era que los alumnos desarrollasen capacidades lógico matemáticas que eran después evaluadas y podrían “medirse” con el test de Coeficiente Intelectual.
Los avances en el campo de las ciencias y las neurociencias nos hacen predecir, por un lado, que este escenario no garantiza el aprendizaje duradero en el tiempo. Lo más probable es que estos alumnos sacasen notas maravillosas en sus evaluaciones, pero esos conocimientos, al poco tiempo, desaparecerían de sus mentes producto de, fundamentalmente, el escaso (o nulo) rol y compromiso emocional. Esta escasez, resulta en redes neuronales débiles que al no tener impacto emocional y al no ejercitarse en el futuro (en este caso, una vez concluida la evaluación) se debilitan hasta finalmente desaparecer.

Por otro lado, es bastante penoso el resultado del análisis de los sistemas educativos. Los más adelantados coinciden que la formación docente, además de contemplar los contenidos de cada disciplina, la psicología y la pedagogía, debería incluir una introducción a las neurociencias. Contando con descubrimientos sobre la forma en la que aprende el cerebro y cuán importante es el rol de las emociones en la vida diaria, el hecho de que las habilidades de la Inteligencia Emocional no sean contempladas por la gran mayoría de los sistemas a nivel mundial no es un hecho menor.

Encontramos aquí, en este último punto, un semáforo en rojo que exige un espacio para reflexionar. Es evidente que para que un niño, o un joven, se desarrolle como una persona feliz no basta con que su formación contemple contenidos o retenga datos, es decir, no es suficiente que incremente un Coeficiente Intelectual alto.

El aula actual no muestra demasiados cambios comparado con el escenario que se describe anteriormente. Si bien se incluye en la mayoría de los currículos escolares el pensamiento crítico, este no siempre es llevado a la práctica. Sería imperioso que la formación docente y escuela contemplasen el desarrollo de la Inteligencia Emocional para que pueda aplicarse en el ámbito de la educación formal, transmitirla a los padres y así, en conjunto, educar a toda la persona (Coeficiente Intelectual y Coeficiente Emocional).

“LA INTELIGENCIA EMOCIONAL ES UN FACTOR DECISIVO A LA HORA DE LA FORMACION ACADEMICA”

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La alfabetización emocional

¿Por qué es imperioso educar en un ambiente que contemple la Inteligencia Emocional?

 Nada más exacto que las palabras del mismísimo Goleman para responder a esta pregunta. En el año 2010, Goleman fue invitado a brindar una conferencia sobre habilidades emocionales a COs de doscientas empresas en Estados Unidos. Cada uno de los participantes era gerente de su área. Más aún, todos habían realizado “masters” y obtenido sus doctorados en las universidades más prestigiosas y costosas.

¿Qué es, pues, lo que hace la diferencia?
Goleman comenzó su conferencia con una pregunta de la que ya tenía la respuesta. Preguntó, “¿Cuántos de ustedes recibieron sus graduaciones siendo ¨top ten¨ de sus clases?” Esta pequeña encuesta informal, dio el resultado que Goleman esperaba y sabía por sus investigaciones. Solamente cuatro de las doscientas personas levantaron la mano. Más interesante es la explicación que siguió a la encuesta. “…La persona necesita del Coeficiente Intelectual, pero para tener éxito hace falta desarrollar el Coeficiente Emocional…” que es el que garantiza las buenas relaciones inter e intra personales mediante el desarrollo de la Inteligencias Intrapersonal e Interpersonal. (1)

El Coeficiente Intelectual solo predice entre el 4 y el 10% el éxito profesional. Esto deja afuera una contribución amplia de otros factores. Uno de ellos es la Inteligencia Emocional.

Entre las habilidades que distinguen a personas sobresalientes en cientos de organizaciones se observan claramente dos ítems: cuáles de las habilidades se basan en Coeficiente Intelectual y en el conocimiento técnico en habilidades puramente cognitivas y cuántas pertenecen al dominio de la Inteligencia Emocional.
“Resulta ser que para todo tipo de trabajos, a la hora de diferenciar a “las estrellas” del resto, la Inteligencia Emocional tiene el doble de importancia que las habilidades cognitivas. A mayor nivel en una organización, mayor su importancia. Así que para los líderes de primer nivel, es estos modelos de competencia el 80 y 90% de las habilidades pertenecen al dominio de la Inteligencia Emocional.” Afirma Goleman con convicción.
No es que el Coeficiente Intelectual y el conocimiento técnico no importen, sino que simplemente son habilidades básicas. El Coeficiente Intelectual es el indicador más fuerte de qué tipo de trabajo puede obtener una persona, pero el Coeficiente Emocional es el que mantiene a la persona en ese puesto. No es el Coeficiente Intelectual el que predice quién será un trabajador sobresaliente. Todo eso tiene que ver con la Inteligencia Emocional, con cómo nos manejamos y cuán efectivos somos en las relaciones personales.

Hay una habilidad cognitiva que aparece una y otra vez como indicador de líderes sobresalientes. Es lo que llamaríamos el “pensamiento global”, “reconocimiento de patrón” o “pensamiento de sistemas”. Consiste en entender la importancia de plantearse frente a una decisión actual y su implicancia en los cinco o diez años por venir. O, quizás de una manera más significativa, “¿Qué visión estratégica deberíamos tener para avanzar?”. Y una vez que tenemos el plan estratégico, una vez que sabemos hacia dónde vamos, el problema es el siguiente: “sólo podemos llegar a ello por medio de las personas”. Para ejecutar ese plan, esa estrategia, necesitamos persuadir, inspirar, escuchar, motivar, comunicar y esas son competencias de la Inteligencia Emocional.

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La inteligencia Emocional en la escuela, hoy

La gran mayoría de las personas dan por hecho que todos los seres humanos nacen con una serie de recursos innatos que le permiten crear la propia autoestima y autocontrol. Sin embargo, al igual que la inteligencia cognitiva, la Inteligencia Emocional se aprende.

La buena noticia es que podemos trabajar la inteligencia Emocional en la escuela y en todos los niveles. Es por esto que la escuela se debería plantear enseñar a los alumnos a ser “emocionalmente inteligentes”, dotándolos de estrategias y ayudándolos a desarrollar habilidades emocionales básicas que les protejan de los factores de riesgo o, al menos, que puedan palear sus efectos negativos.

Aun sin estar contemplado, como se mencionó, el desarrollo de esta inteligencia en casi ninguno de los sistemas educativos del mundo, cada escuela, cada docente puede tomar los contenidos curriculares y enfocarlos de manera que poco a poco vaya dotando a los alumnos de estas estrategias y ayudarlos a desarrollar las habilidades emocionales básicas.

Imaginemos, en un alarde de optimismo, que la comunidad educativa estuviera convencida de que la inteligencia emocional debiera ser uno de los objetivos básicos a perseguir por el sistema educativo, de esta manera, cada comunidad educativa estaría educando íntegramente a las personas que deberán afrontar los inciertos desafíos del siglo XXI, los líderes, “las estrellas, protagonistas del futuro”.

Desde la Neurosicoeducación consideramos que un espacio educativo es aquel que más allá del lugar donde se encuentre, enseña habilidades cognitivas (el Coeficiente Intelectual) y, además, educa a toda la persona (Coeficiente Emocional) para que se desenvuelva, para que aprenda, poco a poco, a desarrollarse como un mejor ser humano.

(1)Inteligencia Intrapersonal: capacidad de formar un modelo realista y preciso de uno mismo, teniendo acceso a los propios sentimientos y usarlos como guías en la conducta.
Inteligencia Interpersonal: capacidad de comprender a los demás; qué los motiva, cómo operan, cómo relacionarse adecuadamente y capacidad de reconocer y reaccionar ante el humor, el temperamento y las emociones de los otros.


Marita Castro

Prof. Nse. Alejandra del Fabro
Oradora en Asociación Educar.
Fundadora del Instituto de Idio+delfabro.
Aplicando las Neurociencias, la metodología pedagógica de su instituto se basa en los procesos enseñanza-aprendizaje compatibles con la forma en la que aprende el cerebro.
Partner DANA Foundation, New York, USA.

Fuente:
psyciencia.com

miércoles, 8 de mayo de 2013

17 ecuaciones que cambiaron el mundo, o por qué sí sirve de mucho estudiar matemáticas y ciencia.

Las ecuaciones de Maxwell, por poner un ejemplo, nos permiten explicar cómo se trasmite la información para la televisión, Internet y los teléfonos, cuánto tarda en llegar la luz de las estrellas, cuál es la base del funcionamiento de las neuronas o cómo opera cualquier central eléctrica, además de otros miles de fenómenos que experimentamos en nuestra vida cotidiana.

  Las ecuaciones de Maxwell  

Por Javier Pedreira

Las prisas no son buenas consejeras, así que quiero creer que un desafortunado artículo publicado hace unos días que defiende que estudiar matemáticas sólo sirve para estudiar matemáticas es en realidad fruto de las prisas por entregarlo.

Pero por si acaso me parece adecuado recuperar esta lista de 17 ecuaciones que cambiaron el mundo, con sus correspondientes enlaces, publicada ya hace algún tiempo en Principia Marsupia en la anotación Cómo 4 ecuaciones cambiaron el mundo:

  1. El teorema de Pitágoras, porque conectó el álgebra y la geometría.
  2. La suma de logaritmos, porque permitió simplificar operaciones muy complejas.
  3. El teorema fundamental del cálculo, porque toda las matemáticas de la física reposan sobre él.
  4. La teoría de la gravitación de Newton, porque unificó en una sola ecuación fenómenos en apariencia tan diferentes como la caída de una manzana y las órbitas de los planetas.
  5. El cuadrado de la unidad imaginaria, porque el análisis complejo es esencial para resolver muchos problemas.
  6. La fórmula de Euler para los poliedros, porque representa el nacimiento de la topología.
  7. La distribución Gaussiana, uno de los pilares de la estadística.
  8. La ecuación de onda, porque unifica fenómenos tan dispares como la luz, el sonido o los terremotos.
  9. La transformada de Fourier, esencial en el tratamiento de señales.
  10. La ecuación de Navier-Stokes, la base de la aerodinámica y la hidrodinámica.
  11. Las ecuaciones de Maxwell, que describen el electromagnetismo.
  12. La segunda ley de la termodinámica y el incremento de la entropía.
  13. La identidad masa-energía de Einstein, que unifica masa y energía.
  14. La ecuación de Schrödinger, que describe la evolución de un sistema cuántico.
  15. La entropia de la información de Shannon, que describe el límite hasta el que se puede comprimir la información.
  16. El modelo logístico, quizás el sistema más simple donde aparece el caos.
  17. El modelo de Black-Scholes, que se utiliza en banca para calcular el precio de productos financieros derivados.
Como extra bonus, 25 respuestas a la pregunta ¿para qué sirven las matemáticas?

Fuente:
www.microsiervos.com

lunes, 6 de mayo de 2013

Chagas: premio para investigadores santafesinos.

Enfermedad de Chagas, mal de Chagas-Mazza o tripanosomiasis americana. Independientemente del nombre, los resultados son los mismos para la población afectada. Problemas de salud que pueden volverse crónicos o causar la muerte de pobladores en zonas rurales y suburbanas, viviendo en condiciones precarias las cuales permiten el desarrollo del insecto portador conocido como vinchuca.


Por Claudio Pairoba

Considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como perteneciente al grupo de enfermedades desatendidas u olvidadas junto con la tuberculosis, entre otras, la enfermedad de Chagas-Mazza fue descubierta en 1909 y presentada por primera vez en el mundo científico por su descubridor, el médico brasileño Carlos Chagas, en 1912. En nuestro país, el médico sanitarista argentino Salvador Mazza profundiza el estudio de la misma en el norte argentino, fundando la Misión de Estudios de Patología Regional Argentina en la década del 20.

La enfermedad es causada por el parásito Trypanosoma cruzi y vehiculizada por insectos conocidos como vinchucas. Afecta mayoritariamente a países latinoamericanos, si bien en los últimos tiempos se ha visto una propagación hacia otros continentes debido a las corrientes migratorias. Los estudios dan cifras de 300.000 infectados para los EE.UU. y 80.000 para Europa. La etapa inicial de la enfermedad puede pasar desapercibida mientras que los enfermos crónicos desarrollan problemas cardiológicos, digestivos y neurológicos.

De acuerdo a datos de la OMS, la enfermedad afecta a alrededor de 10 millones de personas a nivel mundial. Según cifras del Ministerio de Salud de la Nación, los casos en la Argentina ascienden a 7,3 millones de personas expuestas y 1,6 millones de infectados (datos del año 2006).

Las herramientas actuales para su tratamiento incluyen dos medicamentos: benznidazol y nifurtimox, los cuales son efectivos si se administran al poco tiempo de ocurrida la infección. De todas formas, los mismos son un paliativo y no una cura para todos los casos. El tratamiento prolongado para los casos crónicos puede generar reacciones adversas. Hasta el momento, el método más efectivo para prevenir la enfermedad es el control de las vinchucas.
 

El premio
Recientemente, tres investigadores de la provincia de Santa Fe recibieron el premio Sanofi-CONICET, destinado a combatir enfermedades huérfanas, desatendidas u olvidadas. El proyecto elegido tiene como objetivo desarrollar una vacuna oral que brinde protección contra la enfermedad de Chagas-Mazza. El acto contó con la presencia del Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Lino Barañao, el presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Roberto Salvarezza, y el director médico de la compañía farmacéutica Sanofi, Cristian von Schulz-Hausmann.

El desarrollo del proyecto estará a cargo de dos investigadores de la ciudad de Rosario y uno de la ciudad de Santa Fe. Todos ellos pertenecen al CONICET desempeñándose también en el ámbito universitario. Christian Magni, desarrolla sus tareas en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR-CONICET) y en la Facultad de Cs Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario; Ana Rosa Pérez, está radicada en el Instituto de Inmunología de la Facultad de Ciencias Médicas de la misma universidad mientras que Iván Mancipar lleva a cabo su trabajo en el Laboratorio de Tecnología Inmunológica, dependiente de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral.

Los tres científicos tienen amplia experiencia en distintos aspectos de la enfermedad de Chagas-Mazza. Pérez aporta sus conocimientos en distintos modelos de infección por el parásito así como en el estudio de los mecanismos de defensa desarrollados por el cuerpo humano. Marcipar, por su parte, se ha dedicado a mejorar los métodos para diagnosticar la enfermedad y ha trabajado en el desarrollo de vacunas. Juntos han publicado un libro destinado a divulgar el conocimiento científico adquirido respecto de la enfermedad.

Magni contribuye con su experiencia empleando bacterias lácticas, nombre genérico que agrupa a una gran variedad de estos microorganismos. Uno de estos tipos de bacterias será usado como vehículo para incorporar por vía oral los antígenos que generarán la respuesta inmune, la cual busca prevenir tanto el ingreso como el desarrollo de la infección.


Hablan los protagonistas
¿Cómo nace la idea del proyecto?
“La idea que premió CONICET-SANOFI surgió a partir de un trabajo previo que habíamos realizado con el Dr. Christian Magni”, comenta la Dra. Pérez. “Habíamos trabajado juntos en el desarrollo y prueba de una vacuna experimental para un virus, mediante un mecanismo similar al que se utilizará ahora para el Chagas. Posteriormente, se incorporó Iván Marcipar, quien trabaja desde hace tiempo en el desarrollo de distintas vacunas y también en Enfermedad de Chagas. En este caso el proyecto prevé desarrollar un prototipo de vacuna oral para el control del parásito haciendo uso de las herramientas más actuales para el desarrollo de vacunas y de la gran cantidad de conocimiento desarrollado en los últimos años sobre las defensas inmunológicas necesarias para controlar la infección”, agrega la investigadora.

¿Cómo surge la idea de reunir a tres equipos de investigación?
“El objetivo de poder integrar temas tan vastos y complejos obligó a encarar el proyecto en forma multidisciplinar, conformando un consorcio integrado por los tres grupos de investigación, los que están especializados en las distintas aristas que abarca el proyecto como ser la inmunología, parasitología, biología molecular, la biotecnología, la bioinformática entre otras” continúa la investigadora.

¿Cuáles son las etapas del proyecto?
“La idea del proyecto es seleccionar las regiones de las proteínas del parásito Trypanosoma cruzi más apropiadas para generar una defensa favorable en las personas infectadas con el mismo. Esta etapa estará a cargo de Iván Marcipar”, explica la Dra. Pérez. “Luego, se prevé hacer que esas regiones proteicas se expresen en bacterias lácticas no patógenas como las que se utilizan como fermentos en algunos lácteos y también modificar a esos microorganismos para que sinteticen un adyuvante que mejore la respuesta cuando la vacuna se administra por vía oral. En este caso, el trabajo estará a cargo de Christian Magni. El trabajo a realizar tiene una duración estimada de 2 años, al fin del cual se realizará la evaluación en un modelo de infección controlada en ratones (etapa a mi cargo), por lo que no está previsto en ese plazo llegar a una vacuna para humanos”, finaliza.

Sabemos que dos años es un plazo muy corto como para lograr un producto listo para ser usado en humanos. Teniendo en cuenta esta premisa, ¿cuáles son los objetivos del proyecto?
“El proyecto plantea completar todos los estudios necesarios para saber cómo funciona la vacuna en el modelo animal. De alcanzar resultados exitosos, esto permitirá encarar las siguientes fases de evaluación que se requieren para lograr una vacuna humana, lo cual podría tardar muchos años más”, concluye Pérez.

En los tiempos que corren  prácticamente no existen trabajos de investigación hechos por un único autor. De allí que la conformación de un equipo de trabajo es un punto clave. ¿Cómo surge la relación con los otros investigadores?
“Mi contacto con los grupos de Rosario es a través de Ana Rosa con quien comparto temas de trabajo relacionados con la enfermedad de Chagas por lo que he tenido oportunidades de conversar en muchos encuentros y congresos con ella y porque además hemos compartido funciones en la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Protozoología”, comenta Iván Marcipar. “A Christian me lo presentó ella y desde un primer momento se perfiló una excelente relación entre nosotros. Por el conocimiento que tengo de ellos, creo que el proyecto se va a llevar a cabo en términos de mucha calidez a nivel humano. Para mi es muy propicio lograr amalgamar al equipo de trabajo en lo humano porque, además de que uno pasa gran parte de su vida en el trabajo, el estimulo creativo que se necesita para desarrollar actividades en investigación se retroalimenta en esas circunstancias” manifiesta el investigador.

“Con Ana Pérez habíamos trabajado anteriormente realizando experimentos similares en colaboración, utilizando otro modelo también complejo en rotavirus”, señala Christian Magni. ”La colaboración surge de tener buena onda con ellos y tratar de hacer algo distinto”.

¿Cuáles serán los recursos humanos que se formarán durante el transcurso del proyecto?
“El presente proyecto contará con la participación de tres becarios doctorales que se están formando en los distintos aspectos mencionados en la propuesta. Se realizará también la presentación de pedidos de becas Postdoctorales de CONICET” resalta Christian Magni. “Además se incorporarán tres tesinistas de grado por año de la carrera de Licenciatura en Biotecnología y/o en Bioinformática de la Universidad Nacional de Entre Ríos/Universidad Nacional de Rosario. En lo académico la constitución de este grupo permitirá la generación de conocimiento especializado que podrá ser brindado a la comunidad universitaria a través de cursos de postgrado, pudiendo abarcar aspectos de investigación clínica y experimental de enfermedades infecciosas”, destaca.

La decisión de generar nuevos enfoques tendientes a solucionar el problema del Chagas es altamente auspiciosa, sobre todo si tenemos en cuenta el elevado número de personas infectadas y expuestas que existe tanto en nuestro país como en países vecinos.

Links de interés
1. ¿Por qué se les dice "desatendidas" a algunas enfermedades tropicales? http://www.who.int/features/qa/58/es/
2. La enfermedad de Chagas (tripanosomiasis americana) http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs340/es/
3. El Chagas en el país y América Latina. http://www.msal.gov.ar/chagas/index.php/informacion-para-ciudadanos/el-chagas-en-el-pais-y-america-latina
4. Enfermedades olvidadas http://malaria2.enfermedadesolvidadas.com/
5. La enfermedad de Chagas Mazza. http://www.alcha.org.ar/enfermedad/biografia_mazza.htm
6. La enfermedad de Chagas desde un enfoque CTS http://www.oei.es/salactsi/sanmartino.htm 

sábado, 4 de mayo de 2013

Europa prohíbe tres pesticidas que matan a las abejas.

Se trata de insecticidas muy comunes en los cultivos y que los científicos relacionan con la muerte masiva de estos insectos en todo el mundo.

Europa prohíbe tres pesticidas que matan a las abejas
Tres pesticidas han sido prohibidos por Europa por estar relacionados con la muerte masiva de abejas.


La Comisión Europea (CE) ha decidido prohibir el uso de tres plaguicidas muy comunes en los cultivos relacionados con la muerte masiva de abejas en todo el mundo, según investigaciones científicas. Se trata de tres neonicotinoides frecuentes en la siembra del girasol, la colza, el algodón y el maíz.

La desaparición de cientos de millones de abejas, vitales para mantener el ecosistema, se ha convertido en una preocupación para la comunidad científica desde hace años. El número de estos insectos ha disminuido de forma desmesurada, una crisis que se ha denominado el problema del colapso de las colonias (CCD, por sus siglas en inglés) y cuyo origen puede estar en estos insecticidas.

La decisión se basa en el principio de precaución a partir de un informe de la Agencia europea de seguridad alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) que señala tres plaguicidas de la familia de los neonicotinoides comercializados en Europa por Bayer y Syngenta: clotianidina, tiametoxam e imidacloprid. Estos químicos pueden afectar al sistema nervioso de los insectos causándoles parálisis y hasta la muerte, pero no suponen un riesgo para la salud humana.

Expertos de los Estados miembros se pronunciaron hoy sobre la propuesta de Bruselas y no alcanzaron una mayoría cualificada a favor o en contra de la iniciativa, de manera que en ausencia de acuerdo corresponde a la CE decidir sobre la adopción de la restricción propuesta. En total, quince Estados miembros votaron a favor, dos más que en una votación precedente en marzo: España, Alemania, Francia, Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Estonia, Chipre, Letonia, Luxemburgo, Eslovenia, Malta, Holanda, Polonia y Suecia, según indicaron fuentes comunitarias. En contra se mostraron ocho países: Reino Unido, Italia, Portugal, la República Checa, Austria, Hungría, Rumanía y Eslovaquia.

El comisario europeo de Sanidad, Tonio Borg, recordó que las abejas son "vitales para nuestro ecosistema" al favorecer la polinización, y que su contribución anual a la agricultura europea se cifra en más de 22.000 millones de euros.

Uso restringido 
El origen de la propuesta comunitaria es un informe de la EFSA publicado en enero que relaciona el uso de los insecticidas con neonicotinoides, sustancias derivadas de la nicotina, con la alta mortalidad que sufren las colonias de abejas. En particular, la CE sugiere modificar las condiciones de aprobación de tres derivados presentes en algunos pesticidas: el tiametoxam, el imidacloprid y la clotianidina, para restringir su uso a los cultivos que no atraen a las abejas y a los cereales de invierno, ya que la exposición a los pesticidas durante el otoño no se considera peligrosa.

Además, plantea prohibir la venta y el uso de "semillas tratadas" con productos que contengan esas tres sustancias (excluyendo también en este caso las semillas de las plantas que no atraen a esos insectos y las de los cereales de invierno). Las excepciones se limitarán a la posibilidad de tratar cultivos en invernaderos o campos al aire libre sólo después de la floración.

La CE precisó que las restricciones se aplicarían a partir del próximo 1 de diciembre, y que tan pronto como hubiera información disponible, y a más tardar en un máximo de dos años, deberá revisar las condiciones de aprobación de esas tres sustancias para "tener en cuenta las novedades científicas y técnicas relevantes".

Apicultores satisfechos 
El presidente de la comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo, el socialdemócrata alemán Matthias Groote, celebró en un comunicado la decisión de la CE, pero advirtió de que "aún faltan datos por conocer" para entender exactamente cómo los neonicotinoides afectan a las abejas, al tiempo que aseguró que esas sustancias no son las únicas amenazas para estos insectos. 

Por su parte, la eurodiputada francesa de Los Verdes Sandrine Bélier destacó que esta decisión es sólo "una primera etapa", al considerar que estos pesticidas deberían ser prohibidos "totalmente" para la adecuada recuperación de las abejas. Mientras, el liberal británico Chris Davies manifestó que "hay evidencias suficientes" para creer que los neonicotinoides perjudican a los polinizadores.

Greenpeace celebró en un comunicado igualmente la decisión, que salió adelante a pesar de la "presión" ejercida por empresas que fabrican esos pesticidas como Syngenta, Bayer o BASF. Asociaciones de apicultores y organizaciones ecologistas como Avaaz se manifestaron hoy frente a las instituciones comunitarias en Bruselas para pedir el veto de esas sustancias. 

Fuente:
www.abc.es/ciencia

viernes, 3 de mayo de 2013

El Proteoma Humano permitirá en 5 años adecuar el tratamiento a cada enfermo.

El Proyecto de Proteoma Humano permitirá en el plazo de cinco años diagnosticar de forma más precoz las enfermedades y adaptar el tratamiento farmacológico y las terapias a cada paciente gracias al hallazgo de nuevos biomarcadores de enfermedades.
 
Representaciones tridimensionales de proteínas (Foto: Fields/Stanley y Wikimedia Commons)


Estos biomarcadores serán útiles para los numerosos tipos de cáncer, así como para la diabetes o para el párkinson y el alzhéimer, entre otras enfermedades que son crónicas debido a que "no hay herramientas" para afrontarlas, según ha explicado el presidente de la Organización del Proteoma Humano (HUPO), Pierre Legrain.

Este inmunólogo y biólogo celular francés ha comparecido en conferencia de prensa en Bilbao, donde esta tarde pronunciará la conferencia "De las proteínas al ser humano: cómo el proyecto del proteoma humano puede inspirar a la investigación biológica". El Proyecto del Proteoma Humano comenzó en 2001, a partir de concretarse la secuencia del genoma humano, con el objetivo de identificar todas las proteínas codificadas por los cerca de 22.000 genes que contiene el genoma y determinar sus funciones.

De la caracterización de estas proteínas se puede llegar a monitorizar el estado de nuestro organismo, diagnosticar enfermedades y representar las dianas a las que dirigir nuevos fármacos. La primera aplicación de este proyecto es el hallazgo de nuevos biomarcadores -características bioquímicas que se pueden medir- de enfermedades, que en el plazo de cinco años permitirá diagnosticar o establecer nuevos terapias adecuadas a cada paciente.

En el caso del cáncer, estos biomarcadores se pueden utilizar para, después de una primera cirugía, conocer cuál es el tratamiento más adecuado para cada paciente, de tal manera que se ajusten los fármacos y los tiempos a cada uno. Esta posibilidad tendrá un "impacto importantísimo" en la salud del paciente debido a la dureza de la medicación contra el cáncer, según ha explicado Legrain.

También ha citado el párkinson o el alzhéimer, enfermedades consideradas crónicas, debido a la "falta de herramientas". El científico francés ha augurado que si se encuentran nuevos biomarcadores, se podrían adaptar las terapias, bien farmacológicas o de algún otro tipo.

A más largo plazo, dentro de diez o veinte años, el Proyecto de Proteoma Humano también podrá concretar una medicina más personalizada, en la que se incluirá la identificación de los efectos secundarios individuales de los fármacos. Ese proyecto tiene como objetivo, asimismo, la coordinación de diferentes áreas para llegar a un conocimiento común molecular que ayude a entender mejor la salud del ser humano y, si se consigue, en el plazo de 10-12 años se podrían llegar a curar enfermedades, según ha destacado Legrain.

La organización de este proyecto, precisamente, contribuye a este objetivo ya que, a diferencia del proyecto del genoma humano, se lleva a cabo en varios países a la vez.

Legrain ha afirmado que esta división por países supone "el punto fuerte" del proyecto en la actual situación de crisis económica, ya que algunos países no han acusado dicha crisis y siguen invirtiendo en investigación, por lo que "al compartir los resultados, se sigue avanzando".

Fuente:
www.madrimasd.org




jueves, 2 de mayo de 2013

Una "epidemia devastadora" de cáncer amenaza a América Latina.

Por Gabriela Torres
BBC Mundo Salud

 Persona enferma de cáncer


No importa si eres hombre o mujer. Si vives en América Latina, tienes un 60% más de probabilidad de morir de algún cáncer que si lo haces en Estados Unidos o Europa.

Esto se debe principalmente a las desigualdades económicas, la falta de políticas y campañas de prevención y los hábitos alimenticios y de salud que la región está adoptando.
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 Un grupo de expertos advierte que esta combinación de factores puede llevar a la región a caer en una "epidemia devastadora" de cáncer si no se toman medidas urgentes.

Según el informe, publicado este viernes en The Lancet Oncology, por cada 100.000 habitantes hay 163 casos de cáncer. Una cifra que es mucho menor a la registrada en EE.UU. o Europa. Pero el problema está en que el índice de mortalidad es casi el doble que la proporción en estos países desarrollados.

Los investigadores estiman que si no se hace algo pronto, para 2030 habrá 1,7 millones de casos de cáncer diagnosticados y que un millón de personas morirán al año por alguna forma de esta enfermedad.

"Lo que descubrimos es que a pesar de que muchos de los países están tomando la dirección correcta en la implementación de políticas que permitan a más gente tener acceso a atención sanitaria, cuando nos fijamos en el terreno, en el presupuesto destinado al control y cuidado de cáncer, nos dimos cuenta que es muy poco", le dijo a BBC Mundo Paul Goss, oncólogo y profesor de la Facultad de Medicina de Harvard.

Por su parte, Andreas Ullrich, de la Organización Mundial de la Salud, le dijo a BBC Mundo que los datos del informe son muy similares a lo que durante años vienen diciendo. "La mortalidad está aumentado debido a los cambios demográficos y al aumento de comportamientos riesgosos como el mayor consumo de tabaco, aumento de la obesidad y la inactividad física".

No obstante, Ullrich prefiere no hablar de "epidemia" sino de un aumento constante de la enfermedad en la región.


Desigualdad
De acuerdo con el informe, el 54% de la población latinoamericana tiene muy poco acceso o ningún acceso a atención sanitaria.

"También descubrimos que hay mucha diferencia entre lo que está pasando y lo que los legisladores esperan que ocurra", agregó. "Para la gran parte de la población, la implementación no es de ningún modo satisfactoria".

Por ejemplo, en Brasil, el 70% del dinero que se destina al cuidado y control de cáncer es para el 20% de la población.

Goss señaló que lo que más le llamó la atención es que cuando se trata de atención sanitaria, hay dos América Latina: una élite con acceso a los últimos avances en medicina, en este caso prevención, tratamiento y cuidados paliativos de cáncer, y la otra gran mayoría a la que sólo se le presta asistencia en la fase terminal de la enfermedad.

"Hay excelentes hospitales en Sao Paulo, Ciudad de México y muchas de las principales ciudades de la región, pero es gran parte de la población la que depende de un sistema nacional de salud", que en opinión del experto no prioriza en la prevención y tratamiento del cáncer.

Cuando se trata del presupuesto asignado en políticas sanitarias, en relación al PIB, la región destina mucho menos que Estados Unidos o Canadá.

Goss, quien también es jefe del estudio, informó que el año pasado EE.UU. hizo una contribución de su PIB para el control de cáncer de cada paciente ocho veces mayor que cualquier país latinoamericano.

"Yo creo que el problema en Latinoamérica es que la aproximación al control de cáncer no es la más sabia. Se destina muy poco dinero y la distribución de los recursos ni es igual para toda la población", agregó.

El especialista advirtió que gran parte del dinero que se destina a los cuidados de cáncer se está usando en la hospitalización de pacientes terminales, que es lo más costoso de la enfermedad. "Lo que deja poco dinero para la prevención".

Goss agrega que la idea no es dejar de lado a los pacientes terminales, sino crear clínicas y entrenar al personal para brindar esta asistencia durante la fase final de la enfermedad en los hogares. Esto a largo plazo no sólo significaría una reducción de gastos, pues la hospitalización es de lo más costoso, sino que brindaría un mejor ambiente a los pacientes para que estén a lado de sus seres queridos.


Diagnóstico
Una de las principales razones por el aumento sostenido de la mortalidad por cáncer es el diagnóstico tardío de tipos de esta enfermedad que son curables.

Al respecto, la doctora Felicia Knaul, profesora de la Facultad de Medicina de Harvard quien fue diagnosticada de cáncer de mama en México hace seis años y dirige una ONG en ese país para la concientización de la enfermedad, advierte que si no se hace algo pronto, "el panorama puede ser apocalíptico".

"Para dar una idea, hoy en día si se diagnostica a tiempo el cáncer de mama, el 70%-90% de las mujeres tienen probabilidad de sobrevivir. En la región, la enfermedad se diagnostica muy tarde, con lo que las probabilidades de sobrevivir bajan al 25%", le dijo a BBC Mundo.

"El 90% de os casos de niños con leucemia podrían curarse si se detecta a tiempo. En los países pobres, esta tendencia es inversa", agregó.

Uno de los factores más importantes por el que el diagnóstico es tardío en la región se debe -según el informe- a la falta de acceso sanitario de las poblaciones indígenas y rurales.

"Es un problema exacerbado por la escasa y muy poca equitativa inversión", reza el estudio.


La edad y hábitos
Los expertos consultados por BBC Mundo coinciden en que otro factor que agrava la situación en la región es el envejecimiento de la población. Se estima que para 2020, más de 100 millones de personas tendrán más de 60 años. A partir de esta edad es donde hay más incidencia de cáncer.

Si a esto se añade la adopción de hábitos de países desarrollados -más consumo de comida rápida con alto contenido calórico, menos ejercicios y más sedentarismo- los especialistas prevén un incremento de pacientes con cáncer.
Cigarro

Las campañas contra el tabaco también sirven para disminuir los casos de cáncer por el cigarro.

La obesidad está relacionada al cáncer de mama, mientras que el tabaco al de pulmón, entre otros.

Pero no todo es negativo. Cada vez más la región está adoptando medidas para invertir esta tendencia con campañas contra el tabaco en espacios públicos y de inmunización contra el Virus de Papiloma Humano, causante de cáncer cervical, y de hepatitis, causante de cáncer de hígado.

"Pero lo que queremos es que se expandan estas iniciativas de prevención", señaló Goss.

Por ejemplo, la OMS recomienda realizar citologías ginecológicas con regularidad para descartar cáncer cervical.

En general, la comisión que realizó el informe insiste en la necesidad de atacar estos problemas, porque de lo contrario, "sólo empeorará".

"(Si no se hace nada) de aquí a 20 años será absolutamente horrible y amenaza a la economía de los países y a la sociedad. Los casos de cáncer van a desangrar la economía", advirtió Goss.

Por su parte, Felicia Knaul advierte que si bien hoy en día el cáncer es una enfermedad de pobres y ricos, en el futuro -si no se hace algo- será una enfermedad de pobres.

Sin embargo, la doctora Knaul se muestra optimista. "Si estamos viendo opciones en la región. Colombia, Perú, República Dominicana, Brasil y Costa Rica tienen sistemas muy incluyentes y hay iniciativas de hermanamiento en Centroamérica".

Fuente:

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