En un contexto de incertidumbre constante, cada vez más líderes no están agotados, sino desconectándose de su capacidad de influir. Una nota publicada recientemente en el Harvard Business Review explora la pérdida en la capacidad de decisión como el verdadero desafío del liderazgo actual. Por qué puede ser el punto de partida de una reinvención más profunda.
Por Claudio Pairoba
“Estoy agotado. Tengo ganas de quedarme en la cama hasta las próximas vacaciones”. Con esta declaración de un directivo comienza su nota Merete Wedell-Wedellsborg, profesora adjunta de liderazgo en la IMD Business School. La también autora del libro “Battle Mind: How to Navigate in Chaos and Perform Under Pressure” (Sage, 2015) destaca que este tipo de comentarios se replica en muchos otros casos dejando en evidencia algo silencioso que está pasando en los equipos de liderazgo.
