Tras visitar el CERN y dialogar con algunos de los físicos más prestigiosos del mundo, el escritor Javier Argüello propone una reflexión provocadora: el mayor descubrimiento de la ciencia contemporánea podría ser el reconocimiento de sus propios límites.
Por Claudio Pairoba
Durante siglos, el progreso científico estuvo impulsado por una convicción tan poderosa como seductora: si lográbamos construir instrumentos cada vez más precisos, tarde o temprano comprenderíamos el funcionamiento último del universo. Esa confianza alcanzó una de sus máximas expresiones en el CERN, la Organización Europea para la Investigación Nuclear, donde un acelerador de partículas de 27 kilómetros de longitud reproduce, a casi cien metros bajo tierra, condiciones similares a las que existieron instantes después del Big Bang.
Hasta allí viajó el escritor argentino-chileno Javier Argüello movido por una inquietud poco habitual para un narrador. No buscaba escribir sobre física de partículas sino comprender qué ocurre cuando una disciplina extraordinariamente exitosa comienza a encontrarse con preguntas que ya no puede responder mediante sus herramientas tradicionales. El resultado fue Los límites de la ciencia, un breve ensayo publicado en 2024 que sirve de punto de partida para una reflexión mucho más amplia sobre el conocimiento, la realidad y el papel que ocupa hoy la ciencia en nuestra manera de entender el mundo. En 2025 publicó otro libro en el que continua profundizando en el tema y que lleva por título “El día que inventamos la realidad”.
Veamos algunos puntos sobresalientes de su charla con el escritor Roberto Valencia.






