lunes, 27 de diciembre de 2010

Identifican al guardián de la polinización en tomate


Las plantas de tomate usan mecanismos bioquímicos similares para rechazar el polen tanto de sus propias flores como de especies relacionadas pero extrañas, protegiéndose tanto de la endogamia como de la fertilización cruzada, según señalan científicos de la Universidad de California, Davis.

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Los investigadores identificaron un gen del polen de tomate que codifica una proteína muy similar a otra considerada como responsable de evitar la autopolinización en petunias. También se mostró que este gen de tomate participa en el bloqueo de la fertilización entre especies, sugiriendo que los mecanismos detrás del rechazo del polen de la misma planta o de otras especies son similares.

Roger Chetelat, director y curador del Centro Charles M. Rick para Recursos Genéticos de Tomate y Wentao Li, un investigador post-doctoral en el Departamento de Ciencias Vegetales, informan de sus hallazgos en la edición del 24 de Diciembre de la revista Science.
Su descubrimiento seguramente va a encontrar aplicaciones en el cruzamiento de plantas, especialmente para California donde la industria del tomate mueve 1500 millones de dólares, así como para desarrollar una mejor comprensión de la biología de la polinización.

“Las plantas con flores tienen varios tipos de barreras reproductivas para prevenir el cruzamiento accidental entre especies en la naturaleza,” expresó Chetelat. “Hemos identificado una pieza de este rompecabezas, un gen que ayuda a controlar si el polen de tomate es reconocido o no y rechazado por las flores de especies salvajes relacionadas.”

“Entender y manipular estas barreras reproductivas podría ayudar a que los que hacen cruzamientos tengan acceso a características deseadas las cuales se encuentran en especies salvajes de tomate,” expresó.

No todo el polen es bienvenido
A mediados del siglo 19, el naturalista Charles Darwin observó que muchas plantas con flores rechazaban el polen de sus propias flores así como el polen de especies vegetales extrañas – en el primer caso porque es muy similar y en el otro porque es muy diferente. Sí permiten la polinización entre dos plantas de la misma especie.

En plantas, así como en animales, el cruzamiento entre individuos muy cercanos es en general considerado inapropiado dado que conduce a la expresión de mutaciones dañinas y deja a las generaciones resultantes mal equipadas genéticamente para poder lidiar con cambios ambientales o enfermedades.

Y el cruzamiento con individuos de especies diferentes puede ser igualmente problemático dado que con frecuencia resulta en descendencia híbrida que no puede reproducirse.
Durante las últimas décadas, los científicos han estudiado los mecanismos moleculares que causan que las plantas rechacen su propio polen. Han encontrado que en la familia de las Solanáceas, la cual incluye al tomate, la prevención de la autopolinización es controlada por el locus S. Esta es la región genética responsable de producir distintas proteínas en el polen de la flor y su pistilo, el órgano femenino donde ocurre la polinización.

Mientras que el mecanismo para evitar la autopolinización ha sido relativamente bien caracterizado, el mecanismo que previene el cruzamiento con plantas de otras especies es mucho menos conocido.

El estudio de la Universidad de California en Davis
Para explorar estos procesos en la planta de tomate, Chetelat y Li decidieron localizar las regiones cromosomales conteniendo genes que controlan la fertilización y pueden causar que la flor de una planta rechace el polen de otras especies. Los investigadores identificaron un gen que se expresa en el polen y que es conocido como “Cullin1”, el cual interacciona genéticamente con un gen en o cerca del locus S para bloquear la polinización cruzada.

Los investigadores encontraron que una forma mutante (inactiva) de la proteína Cullin1 está presente en el tomate cultivado, así como en especies relacionadas de tomates rojos y anaranjados, todos los cuales son capaces de ser fertilizados por su propio polen. Sin embargo, en las especies de tomate de fruto verde, la mayoría de las cuales tienen bloqueada la autopolinización, la proteína Cullin1 es funcional.


En síntesis, sus hallazgos sugieren que la proteína Cullin1 participa de un control bioquímico: se requiere de una forma activa de la proteína para que el polen fertilice a las plantas de otras especies, si esa especie es capaz de rechazar a su propio polen.
Si bien estos descubrimientos provienen de un estudio usando híbridos de tomate, los investigadores sospechan que serán relevantes para otros miembros de la familia Solanaceae, la cual también incluye papa, ajíes y berenjena.


Fuente:

http://www.physorg.com/print212336097.html

jueves, 23 de diciembre de 2010

Título en conocimiento indígena combina arte y ciencias

Munyaradzi Makoni


El conocimiento indígena es un recurso que puede ayudar a modos de vida sustentables así como al desarrollo.




Ciudad del Cabo – La primera titulación exhaustiva en conocimiento indígena africano combinando ciencias naturales y sociales comenzará en Sudáfrica el próximo año.

La licenciatura en Sistemas de Conocimiento Indígena, un título que canaliza de manera más efectiva todos los aspectos del conocimiento local y los enseña en un programa consolidado, es una iniciativa de la Universidad del Noroeste, las universidades de Limpopo y Venda, todas en Sudáfrica, y la Oficina Nacional de Sistemas de Conocimiento Indígena en el Departamento de Ciencia y Tecnología del gobierno sudafricano.

Este programa les permite a los estudiantes aprender conocimientos indígenas como formas locales de conocer e innovar. Los estudiantes tendrán oportunidades de especializarse en áreas específicas del conocimiento indígena como salud, agricultura, artes y cultura (incluyendo idiomas), ciencia y tecnología y sus sistemas de manejo.

“El conocimiento indígena abarca capacidades y habilidades que involucran a todos los aspectos de la vida, generados por comunidades en el curso de generaciones a través de la prueba y el error,” dijo Hassan Kaya, coordinador del programa en el Centro de Excelencia para los Sistemas de Conocimiento Indígena de la Universidad del Noroeste.

“Estas son habilidades que buscamos promover a través de un carrera holística de cuatro años”, le dijo a SciDev.Net.

“Cuando comencé a enseñar conocimiento indígena en la Universidad del Noroeste en el 2000, la gente pensó que había venido a entrenar sangomas (sanadores tradicionales), pero la medicina tradicional es solo una parte del conocimiento en salud indígena,” agregó.

Los ejemplos de cursos interdisciplinarios ofrecidos con esta carrera incluyen conocimiento indígena combinado con cambio climático, fuentes de energía renovable, sistemas de salud, historia de la ciencia y la tecnología africanas y lenguajes africanos y diversidad.

La Universidad del Noroeste ha enseñado previamente una carrera en ciencias sociales en conocimiento indígena. El nuevo título interdisciplinario mejorará y gradualmente superará los programas anteriores, los cuales atrajeron estudiantes de una amplia región, incluyendo Camerún, Ghana, Kenia y Nigeria.

Kaya expresó que los estudiantes tendrán oportunidad de realizar pasantías y trabajos de investigación dentro de organizaciones locales en sus campos de especialización.

“El conocimiento occidental ha sido alienante y no ha sido capaz de traer el desarrollo sustentable al que nuestra gente aspira,” dijo Kaya.

Agregó que África necesita promover sus propias formas de innovación a través de los sistemas indígenas que se relacionan con la vida diaria de la gente.

“La ideología de tener un programa basado en conocimiento centrado en el África siempre ha estado ahí”, Nhlanhla Maake, decano ejecutivo en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Limpopo contó a SciDev.Net.

Maake agrego que el conocimiento tradicional es una fuente de innovación que ayudará a sostener formas de vida y desarrollo.

Fuente

http://www.scidev.org/

martes, 21 de diciembre de 2010

Response required





Blogs and online comments can provide valuable feedback on newly published research. Scientists need to adjust their mindsets to embrace and respond to these new forums for debate.

You may have seen claims that scientists at NASA have discovered a bacterium that can replace the phosphorus in its DNA with arsenic. You may have heard that this could help the hunt for aliens. You may even have heard that the 'arsenic bacterium' is itself an alien. What you will not have seen or heard is a detailed response from NASA and the scientists involved to online criticism of their work. In the face of worldwide attention on their paper (F. Wolfe-Simon et al. Science doi:10.1126/science.1197258; 2010), which NASA and the team deliberately courted, the researchers have stuck their heads in the digital sand.

Se requiere una respuesta


Los blogs y comentarios online pueden constituir un interesante intercambio acerca de las nuevas investigaciones publicadas. Los científicos necesitan ajustar su estructura mental para adherirse y responder a estos nuevos foros de debate.


Usted puede haberse enterado que los científicos de la NASA dicen haber descubierto una bacteria capaz de reemplazar el fósforo por el arsénico en su ADN. Usted puede haber oído que esto podría ayudar en la caza de extraterrestres. Usted puede incluso haber oido que la “bacteria arsénica” es una extraterrestre en sí misma. Lo que usted no va a ver u oir es una respuesta detallada de la NASA y los científicos involucrados, a las críticas de su trabajo. Enfrentados con la atención mundial que trajo su artículo ( F. Wolfe-Simon et al. Science doi:10.1126/science.1197258; 2010), el cual contó con el apoyo deliberado de la NASA y el equipo, los investigadores han metido sus cabezas en las arenas digitales.


En respuesta a las afirmaciones sobre la bacteria arsénica, los bloggers e investigadores manifestaron serias y fundadas reservas acerca de la metodología del artículo y sus hallazgos. Pero los autores dicen que no van a involucrarse en estas críticas, o con los periodistas científicos atraídos por la controversia, ya que tal discusión debería ser moderada en la literatura que es revisada por sus pares. Mientras tanto, están pidiendo que otros científicos trabajen y reproduzcan sus resultados – un proceso que va a llevar muchos meses. “No vamos a meternos en esta clase de discusión,” Felisa Wolfe-Simon, autora principal del artículo e investigadora en Astrobiología de la NASA en el Geological Survey de Menlo Park, California, le manifestó a un periodista de la revista Nature. “Cualquier discurso tendrá que ser evaluado por pares en la misma manera que lo fue nuestro artículo, y pasar por un proceso de veto de manera tal que toda discusión sea moderada de forma apropiada.”


Los puristas quienes consideran a la revisión por pares como el voto de calidad en este tipo de debates van a leer sus palabras con aprobación. Pero el problema es que la reticencia de Wolfe-Simon es lo opuesto de la fanfarria con la cual la NASA abrió los caminos para que su descubrimiento se hiciera público. En un adelanto de conferencia de prensa el 29 de Noviembre, la NASA pregonó a los cuatro vientos un “hallazgo de la astrobiología que va a impactar la búsqueda de vida extraterrestre”. En una conferencia de prensa que coincidió con la publicación del artículo, los autores informaron, con los pies un poco más en la tierra, un descubrimiento, de todas formas radical, aseverando que una bacteria tolerante al arsénico había reescrito las reglas de la vida como las conocemos.


Era muy probable que tales afirmaciones iban a estar bajo la lupa, especialmente considerando que muchos científicos consideran que la NASA tiene una tendencia a hacer informes extravagantes en el campo de la astrobiología. Dentro de los dos dias de que había aparecido el trabajo, Rosie Redfield, una microbióloga genetista de la Universidad de British Columbia en Vancouver, publicó una larga y detallada crítica de lo que ella describió como las fallas metodológicas del paper en su blog (http://go.nature.com/ddesjw). Ella fué una de los varios investigadores que usaron sus blogs para cuestionar si los datos del artículo respaldaban sus informes. Fue en este punto que los autores, previamente felices de mostrar sus hallazgos, se negaron a contestar más preguntas y se retiraron detrás de las paredes de la revisión por pares.


Es cierto que la revisión formal por pares le da a los autores criticados tiempo para pensar de manera razonada y cuidadosa, y es una buena forma de filtrar inconsistencias. Pero en este caso, mucha de la crítica ya estaba viniendo de los colegas de estos investigadores. Y deberíamos recordar que la revisión por pares de la manera en que es conducida por las revistas científicas está en sí mismo llena de distintas opiniones, y no es la única forma de cristalizar la verdad de estas disputas. En esta instancia, una respuesta provisional pronta y explícita de los autores hubiera sido un mejor enfoque, en especial considerando la forma en que fomentaban la atención en un primer momento.


Nature estimula vigorosamente la discusión post-publicación, en blogs y en sitios online como un complemento de – pero no como un sustituto – la revisión por pares convencional. Aunque es cierto que hasta ahora los comentarios online y los blogs han contribuido poco en general. De los miles de artículos publicados cada año, solo unos pocos atraen comentarios. Y, lamentablemente, parece que incluso esos magros comentarios rara vez encienden el debate: un estudio de artículos médicos en el British Medical Journal el pasado mes deAgosto encontró que pocos autores se molestaban en responder a las críticas online de sus trabajos (P. C. Gøtzsche et al. Br. Med. J. 341, c3926; 2010).


Los bloggers y los comentaristas online tienen un papel importante en la evaluación de los hallazgos de la investigación científica, y los blogs de muchos investigadores, en particular, contienen mejores análisis del verdadero significado de los descubrimientos científicos o mejores debates de los que se ven en los medios masivos. Los periodistas científicos que repitieron las aseveraciones de la NASA acerca de la bacteria del arsénico y quienes no se enteraron acerca de las muchas críticas, hicieron poco por defenderse de los ataques por informar basándose solo en los comunicados de prensa. Los científicos que bloguean, mientras tanto deberían recordar que tales foros informales no son una excusa para insultos y falta de cortesía para con sus colegas, especialmente aquellos a quienes se insta a que respondan.


Al final, la verdad científica va a prevalecer, como usualmente lo hace. Mientras tanto, los investigadores deben aceptar algunas duras verdades acerca de la velocidad y la extensión de la crítica digital.

Fuente

http://www.nature.com/nature/journal/v468/n7326/full/468867a.html

jueves, 16 de diciembre de 2010

Neurobiología: desarrollo y funcionamiento de las neuronas

La Dra. Silvana Rosso desde la Facultad de Cs. Bioquímicas y Farmacéuticas, desarrolla las primeras investigaciones en Rosario sobre la disciplina.

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El Programa de Recursos Humanos (PRH) no sólo significó la repatriación de los científicos argentinos que se encontraban trabajando en el extranjero, sino que también les permitió a aquellos que ya estaban de regreso en nuestro país la posibilidad de ser “relocalizados” dentro del espectro de las universidades nacionales.

Silvana Rosso es Dra. en Ciencias Farmacéuticas recibida en la UNR y en el momento de postularse para el PRH se encontraba trabajando en un Instituto del Conicet de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) . Allí había realizado su primer postdoctorado en Cs. Biológicas antes de partir hacia Londres, donde continuó su especialización en Neurobiología del Desarrollo, una subdisciplina de la Neurociencia que estudia los mecanismos que regulan la formación del sistema nervioso en estadíos tempranos.

Su paso por Londres se prolongó durante cuatro años, los dos últimos formando parte del Departamento de Anatomía y Biología del Desarrollo en la University College of London (UCL). “Es importante poder ver a la Argentina desde lejos y redescubrir nuestro potencial y nivel: ver cómo trabajan en otras partes del mundo, qué temas abordan y qué metodologías utilizan. Pero mi experiencia fue más fuerte en lo personal que en lo académico, uno abre la cabeza de manera extraordinaria”, cuenta la investigadora.

“Allá la mayor parte del recurso humano proviene de Argentina, al menos donde estuve yo. En su búsqueda priorizan a los argentinos porque nosotros tenemos una cinética de trabajo increíble, no bajamos los brazos y nos interesamos más por los objetivos y resultados que por el tiempo invertido”, afirma Silvana que en Londres formó parte de un equipo de trabajo de 12 integrantes en donde sólo 3 eran europeos y el resto de países Latinoamericanos, como Argentina, Chile y Brasil. Su experiencia sin duda desmitifica el imaginario que desvaloriza el nivel de trabajo de nuestro país postulando que afuera todo es mejor.

El factor económico es el común denominador a la hora de las comparaciones. Para Silvana, si bien “nuestro país alcanza los niveles internacionales no cuenta con la financiación necesaria y además todo se maneja a precio dólar: las drogas, el equipamiento, el mantenimiento de los equipos; mientras que los subsidios son en pesos". Además considera que si esta situación pudiera mejorar "todo iría bien porque los argentinos tenemos la capacidad, somos personas que luchamos”.

Silvana regresó al país en el año 2006 reincorporándose a la UNC a través de las Becas Postdoctorales de Reinserción que otorga el Conicet a científicos que se encuentran en el extranjero. Tres años después el PRH le posibilitó retornar a la Universidad Nacional de Rosario en el Laboratorio de Toxicología Experimental de la Facultad de Cs. Bioquímicas y Farmacéuticas . “Quería volver fundamentalmente porque es mi ciudad, pero también quería empezar a desarrollar una línea de investigación que no existía en Rosario hasta ese momento: la Neurociencia, lo cual era todo un desafío porque se trataba de empezar de cero”, cuenta la investigadora.

Dentro de la Neurociencia, su especialidad es la Neurobiología del desarrollo que se basa en describir los mecanismos básicos que regulan el desarrollo y el funcionamiento de las neuronas, las células esenciales que forman el sistema nervioso. Su actual proyecto de investigación se centra en el rol de una familia de factores de crecimiento denominada Wnt y sus vías de señalización durante el desarrollo y la maduración neuronal. "Esto es sólo una ramita de algo que es enorme, y es también a nivel mundial: todos aportamos un granito de arena para llegar al conocimiento”, sostiene Silvana.

Paralelamente, junto a su equipo de trabajo lleva adelante un estudio sobre los efectos tóxicos de los herbicidas, principalmente el glifosato, en el desarrollo y la función del sistema nervioso. El proyecto, que recibió en 2009 un subsidio por parte de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Pcia. de Santa Fe, será además una gran contribución para la región, ya que hasta el momento no existían estudios sobre los efectos de este herbicida en el sistema nervioso.

A la hora de realizar un balance sobre el PRH, Silvana reconoce que ha tenido bastantes fallas: "Se prometió mucho y creo que todo se va cumplir a muy largo plazo, pero los tiempos en la investigación son otros. En dos años no se ha podido avanzar demasiado porque los laboratorios aún no están y las evaluaciones de los proyectos PICT se fueron retrasando con lo cual, por el momento, tampoco contamos con los subsidios". Sin embargo, más alla de este defasaje que implicó demoras en las investigaciones los científicos continúan trabajando sin dejar de reconocer la importancia del programa tanto para ellos como para el desarrollo científico del país.

Fuente:
www.unr.edu.ar

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Encuentro científico entre autoridades e investigadores rosarinos y alemanes

El encuentro se llevará a cabo entre los dias 17 y 19 de Diciembre y en su primer dia de actividades la delegación alemana visitará el Instituto de Biología Celular y Molecular de Rosario y se reunirá con autoridades de la Universidad Nacional de Rosario y del gobierno de la provincia de Santa Fe.


La actividad es una iniciativa conjunta de los gobiernos de la provincia de Santa Fe y de Baja Sajonia, y de las Universidades Nacionales de Rosario y Georg-August de Göttingen, en asociación con el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR) y el Instituto Max Planck de Biofísica-Química de Göttingen, con la finalidad de promover el desarrollo de programas binacionales entre los centros universitarios y de investigación científica de ambas regiones.

El encuentro se llevará a cabo entre los dias 17 y 19 de Diciembre y en su primer dia de actividades la delegación alemana visitará el IBR y se reunirá con representantes de la Universidad Nacional de Rosario y del gobierno de la provincia de Santa Fe.

Según nos comentaba el Dr. Claudio Fernández, motor principal detrás de la organización del evento, "Rosario, a través de su actividad científica en todo su contexto (organizacion de eventos, publicaciones, etc) ha logrado imponerse como el polo cientifico de mayor crecimiento regional en la Argentina y despertado el interés de Alemania para establecer una colaboración estable en el tiempo, a nivel universitario y científico".

El Sábado 18 se desarrollará el taller bilateral “De la biología molecular y estructural a la terapia de la enfermedad” con charlas de investigadores alemanes y rosarinos y que culminará con una cena. Esta actividad requirió de inscripción previa y se cubrieron la totalidad de los lugares disponibles.

Finalmente, el Domingo 19 se llevará a cabo una mesa redonda, solo para representantes oficiales, la cual será moderada por los doctores Claudio Fernández y Christian Griesinger y estará orientada a sentar las bases para acuerdos de cooperación binacional. Las actividades de este día, así como el evento científico, cerraran con un almuerzo.

Las sesiones del dia 18 se desarrollarán en el Palacio de Gobierno de la Provincia de Santa Fe en la ciudad de Rosario (Santa Fe 1950) mientras que las del día 19 tendrán lugar en la sede del Rectorado de la Universidad Nacional de Rosario (Córdoba 1814).

"De consolidarse estas actividades en un proyecto podemos pensar en tener una carrera de maestria y/o doctorado mixta, con doble titulación, y más a futuro un centro o plataforma tecnológica que sea brazo de la Sociedad Max Planck y de la Universidad de Göettingen, y en donde la Universidad de Rosario seria el socio ideal junto al IBR", finaliza diciendo Fernández. "Eso permitiría consolidar en un marco oficial los esfuerzos personales como el mío y el establecimiento de un centro académico y científico de prestigio internacional donde los jóvenes pudieran formarse, pero a la vez reintegrarse luego de una capacitación en el exterior."

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Claudio Fernández y su pasión por el guardapolvo

Por Claudio Pairoba







Claudio Fernández, investigador del Instituto de Biología Celular y Molecular de Rosario y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (IBR-CONICET), dió una charla el Jueves 25 de Noviembre que formó parte del evento “Rosarinos que hacen”, organizado por la empresa Dattatec.

Durante su charla, el Dr. Fernández comentó su experiencia laboral de varios años en el exterior (Alemania, Italia, EE.UU.) desarrollándose en el área de estructura de proteínas. Gran parte de su estadía fuera de la Argentina la ocupó su trabajo en el Instituto Max Planck de Biofísica y Química de Göttingen , Alemania, ciudad que tiene la particularidad de tener 1 Premio Nobel cada 1000 habitantes. Hay que recalcar que Fernández sigue conectado con el Max Planck, ya que dicho instituto otorgó al laboratorio del investigador la categoría de grupo asociado.

Durante su estadía en Alemania, Fernández se enfocó en el estudio de moléculas asociadas a procesos patológicos a nivel cerebral. A raíz de esto, su trabajo lo llevó a prestarle especial atención a la proteína α-sinucleína, la cual se encuentra en neuronas y tiene una función hasta el momento no muy clara. Esta proteína tiene otra característica: las moléculas de α-sinucleína comienzan a asociarse entre sí, por razones hasta ahora también desconocidas, y estos agregados así formados dejan de ser solubles. Como consecuencia, precipitan dentro de la neurona formando estructuras que terminan conduciendo a la muerte celular, causa fundamental de la enfermedad de Parkinson.

En el año 2006, Fernández decidió regresar a la Argentina, al tener a su disposición un equipo de Resonancia Magnética Nuclear (aportado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y el CONICET, para crear el equipo de Neurobiología Estructural, un laboratorio único en el país, de referencia internacional, que funciona en el espacio físico del Centro Científico Tecnológico (CCT-Rosario) dependiente del CONICET.

Compromiso social
Claudio Fernández es un científico que hace investigación en un area de intensa competencia a nivel mundial ya que las respuestas que se buscan van a tener indudable impacto en la calidad de vida de millones de personas. El trabajo de Fernández es atractivo, de inmensa utilidad y “hecho en la Argentina”. Un detalle no menor, cuando uno considera que este investigador de 40 años estuvo trabajando en uno de los centros de referencia a nivel mundial que existen en su tema, en un país del primer mundo, con recursos y equipamiento al alcance de la mano. Y estando en el pico de su capacidad productiva decidió volver a su país, donde creció, se educó y comenzó con su actividad investigadora.

Decidió volver para hacer investigación de punta y comprobar su hipótesis: acá se puede. Aunque uno compita con laboratorios del primer mundo. Y porque como expresaba durante la charla, no hay nada más lindo que celebrar con la tribuna local.

Hasta acá la historia puede considerarse como similar a la de otros científicos argentinos que han emigrado para adquirir experiencia en el exterior y luego retornar al país. Pero hay algo más en la historia del Dr. Fernández; una vuelta de tuerca que la hace especialmente atractiva.

Fernández ganó notoriedad masiva a nivel nacional e internacional al aparecer en diarios, revistas, programas de radio y ser recibido por políticos cuando en el año 2009 publicó, junto a su equipo, un trabajo científico que resultaría trascendental. Los investigadores descubrieron el mecanismo por el cual las moléculas de α-sinucleína se “pegotean” (como lo harían los fideos para tener una imagen visual más clara) para luego formar agregados insolubles. El citado trabajo fué publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences y abre las puertas para pasar al siguiente nivel: desarrollar medicamentos capaces de bloquear este mecanismo que lleva a la enfermedad y, por consiguiente, evitarla.

Otro punto que vale la pena recordar es que Fernández es egresado de una universidad pública (la Universidad de Buenos Aires) y un incansable defensor de la educación pública, gratuita y no elitista.

Al mismo tiempo considera que los científicos formados en dichas universidades públicas, solventadas con impuestos pagados por el conjunto de la ciudadanía, tienen una responsabilidad para con la gente, razón que fundamenta su fuerte compromiso ético con la sociedad. Algo que no se cansa de repetir.

Pasión por el guardapolvo
Pero además de creer en la importancia del libre acceso a la educación y del compromiso de la ciencia para con la sociedad, Fernández también es un apasionado por otras creencias. Cree firmemente que en el país se puede hacer ciencia de primer nivel. Cree que en la Argentina se puede planificar y que no somos caóticos. Y también cree firmemente que los recursos humanos están. Es más, formó recursos humanos rosarinos durante su estadía en Alemania. Tal es así que a su laboratorio se lo conocía como la “Little Rosario” (pequeña Rosario).

Pero Fernández no solo lo cree, y trabaja para probarlo, sino que sale a decirlo. Y asiste a los eventos a los cuales es invitado porque también cree en la responsabilidad que tienen los científicos de contar acerca de lo que hacen. Porque además de nutrirse de los impuestos de la ciudadanía la ciencia tiene una función social en la creación del pensamiento crítico necesario para lograr una sociedad capaz de tomar decisiones fundadas.

Porque la ciencia argentina también tiene la responsabilidad de formar recursos humanos no solo dentro de la facultad. Los científicos necesitan captar el interés de los potenciales interesados en dedicarse a las carreras científicas en tiempos donde gran cantidad de jóvenes no las eligen, preocupante fenómeno que se está dando a nivel mundial. Y cuando uno disfruta de la actividad que lleva adelante la consecuencia que surge de forma natural es querer transferir sus conocimientos y experiencias a las nuevas generaciones.

En definitiva, porque investigar y publicar es solo una parte de la actividad científica. Algo que Fernández sabe y pone en práctica.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Heavy fire on Science paper









The following has been extracted from "The Guardian"´s website today.

12.42pm: David Dobbs, blogging at Wired Science, reacts to the backlash from sceptical scientists:

"If the paper is as weak as these critiques hold, Nasa appears to have been not just overzealous but reckless — and Science not only went along for the ride, cheering wildly, but put all the gas in the car."

He also points the finger at the research embargo setup as it stands:
"Here's the problem: When a paper is still under embargo and we journalists call an outside expert to get comment on it, the expert has often not actually seen the paper yet, since, well, it's under embargo. If time allows (often not, since one usually has only a few days and everyone is busy) then you can send the expert(s) the paper, and they can read the paper and get back. But as the experts usually lack time to compare impressions with peers, few will go out on a limb and really lay into a paper under those circumstances. You usually get either "This looks interesting, with a few caveats I'd like to note" or "I'd rather not comment."

You'll rarely get an outright dismissal. They lack the time and probably the taste for the trouble it'll make."

He neatly sums up Nasa's media-baiting press release and the subsequent disappointment of science writers and journalists:
"We thought we were getting cupcakes. Some of us wanted cupcakes. Who doesn't want cupcakes? Now everybody's got humble pie in front of them, quite a bit to eat yet, and no dessert on the menu."

Monday 12.08pm: Lots of stern criticism of the research and Nasa's PR over the weekend. Microbiologist Rosie Redfield at the University of British Columbia, Vancouver, says the paper in Science, "doesn't present any convincing evidence that arsenic has been incorporated into DNA (or any other biological molecule)". Blogging at RRResearch, Redfield analyses the methodology of the research in detail. Her conclusion?

"Bottom line: Lots of flim-flam, but very little reliable information. The mass spec measurements may be very well done (I lack expertise here), but their value is severely compromised by the poor quality of the inputs. If this data was presented by a PhD student at their committee meeting, I'd send them back to the bench to do more cleanup and controls."

People commenting on the post have encourage Redfield to submit her analysis to Science for publication as a letter, which she says she will do.
There appears to be a lot of support for Redfield's view. Under the headline "Alien biology hype" on his blog, palaeoanthropologist John Hawks at the University of Wisconsin-Madison focuses on the lack of controls in the research.

"I'm no microbiologist, but I read the paper carefully because it seemed to be such an interesting result if true. And the paper simply does not include the controls to show that arsenate has been taken up as part of the DNA. All the other claims in the press accounts of the discovery – for example, the idea that the organisms could substitute arsenate for phosphate in ATP – were complete fiction."

Source:
http://www.guardian.co.uk/science/2010/dec/02/nasa-life-form-bacteria-arsenic?CMP=twt_gu

¿Hay gato encerrado con la bacteria del Lago Mono?

Por Claudio Pairoba


La Geomicrobióloga Felisa Wolfe-Simon, una de las autoras del cuestionado paper, toma muestras del sedimento en el Lago Mono.



Luego del sorprendente hallazgo dado a conocer por un grupo de investigadores referente a la bacteria que consume arsénico, han aparecido una serie de críticas a dicho trabajo y a la forma en que la NASA manejó la información.

Hoy Lunes 6 de Diciembre la microbióloga Rosie Redfield de la Universidad de British Columbia en Vancouver, expresó que el trabajo publicado en la revista Science “no presenta ninguna evidencia convincente de que el arsénico haya sido incorporado en el ADN (o en cualquier otra molécula biológica)”. En un detallado análisis del trabajo publicado en Science, la investigadora expresa “No sé si los autores son malos científicos o si estan respaldando de forma inescrupulosa la idea de la NASA de que “Hay vida en el espacio exterior!”.

La científica concluye que “en resúmen: montones de cosas sin sentido pero muy poca información confiable. Las medidas del espectrógrafo de masa pueden estar muy bien hechas (no soy una experta en este tema), pero su valor está severamente comprometido por la pobre calidad de los datos de entrada. Si un estudiante de doctorado me trajera estos datos en su reunión del comité de seguimiento, lo enviaría de vuelta a la mesada para que obtuviera mejores datos y controles”.
Muchos están diciéndole a la Dra. Redfield que envíe una carta con sus críticas a la revista Science, algo que ella considera llevar adelante.

El periodista David Dobbs de Wired Science por su parte está preocupado porque pareciera que en vez de haber encontrado una bacteria, les han metido un perro. Dobbs expresó que “si el paper es tan débil como dicen las críticas, la NASA no solo parece haber estado fanatizada sino totalmente descuidada – y Science no solo se unió al paseo, vitoreando alegremente, sino que le llenó el tanque al auto”. Dobbs agrega que la Nasa armó todo como si fuera a ser un gran festín y lo que terminaron ofreciendo fue un sencillo almuerzo sin postre.

El paleoantropólogo John Hawks de la Universidad de Wisconsin-Madison publicó en su blog un comentario titulado ¨El entusiasmo con la biología extraterrestre” en el cual se enfoca en la falta de controles de la investigación en cuestión. Hawks arranca diciendo “Hay una diferencia entre los controles que se hacen para comprobar una hipótesis de manera genuina y aquellos que se hacen cuando uno solo quiere comprobar que la hipótesis es verdadera. Los autores han hecho algo de lo último pero no de lo primero”. Comentario lapidario si los hay.
Continúa agregando “No soy microbiólogo, pero leí el paper con cuidado porque, de ser verdad, parecía ser un resultado tan interesante. Y el artículo sencillamente no incluye los controles para mostrar que el arsenato ha sido incorporado como parte del ADN. Todas las otras conclusiones publicadas en la prensa – por ejemplo, la idea de que estos organismos podrían sustituir arseniato por fosfato en la molécula de ATP – fueron una ficción total”.

El trabajo explotó en los medios de comunicación el Jueves 2 de Diciembre. Cuatro días después, arrecian las críticas sobre la forma en que los experimentos se llevaron adelante.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Daily pill could prevent HIV infection



The first demonstration that drugs commonly taken to treat HIV can also prevent infection in the first place was published this week (23 November).

Anti-retroviral medicines taken by 2,500 men reduced infection rates by nearly three-quarters, found the clinical trial published in the New England Journal of Medicine.
The US$43.6 million study included men from Brazil, Ecuador, Peru, South Africa, Thailand and the United States. All had had sex with men, and all carried no HIV antibodies in their blood at the beginning of the study, meaning they were not yet infected.

Those who took the antiretrovirals, as a daily pill, 90 per cent of the time had a 73 per cent reduction in their risk of becoming infected. Those with high levels of the drugs in their blood showed an even greater degree of protection, at 92 per cent.
The study "provides the first proof" that pills that control HIV in infected people can also help prevent new infections, said Robert Grant, an HIV researcher at the University of California, San Francisco, in the United States, the study's lead author.

Further studies are needed to see whether the results apply to other at-risk populations. But questions remain about whether such a strategy would work as an HIV prevention policy, with issues of cost and access in regions such as Africa.
"There, we can't even get anti-retrovirals to the people that need them," much less those who are not yet infected, said Daniel Halperin, an HIV prevention expert at Harvard School of Public Health, United States.

Link to full article in Nature

Source:
www.scidev.org

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