sábado, 27 de junio de 2015

Cómo funciona el método científico

Hemos hecho de la ciencia la base de nuestro conocimiento. Pero ¿por qué nos fiamos del método científico? Permitidme que os lo explique en las siguientes líneas.

el método científico

Por César Noragueda


Antes de que apareciera una corriente proclive a la ciencia en la Jonia del siglo VI antes de Cristo, que se hundió por obra y gracia de los místicos hasta el Renacimiento del XV d. C., con algunos momentos de esplendor intermedio como en la Alejandría de los seis siglos que siguieron al III a. C., y que no se desarrolló más satisfactoriamente hasta la revolución científica del XVII en adelante, el conocimiento que se tenía por seguro se basaba en la autoridad de instituciones ancestrales y supuestos sabios y unas ideas prácticamente sin verificación. Pero eso cambió gracias al empuje de personas que antepusieron la racionalidad y el mayor rigor intelectual a los prejuicios, la imaginación sin control y la tranquila y perniciosa ignorancia de la vaca.

 

Por qué la ciencia

A la ciencia como conocimiento fiable y su escrupuloso método para conseguirlo no se llegó azarosamente, sino por necesidad, porque requeríamos un sistema que nos pudiese dar seguridad en la obtención del saber, para no dudar de que algo que consideramos cierto o falso realmente lo sea; aunque, en verdad, ponerlo en duda es uno de los procedimientos principales de la ciencia.

"La ciencia es lo que nos hace ver y comprender el mundo más allá de nuestras propias limitaciones"

La razón de esta necesidad no es otra que nuestro propio cerebro, que no viene preparado de serie para eludir todos los errores de lógica, sesgos ideológicos y de popularidad en que somos capaces de caer (más bien, justo lo contrario), y nuestras limitaciones de percepción, puesto que no advertimos ni distinguimos todo lo que tenemos a nuestro alrededor y nos hacen falta instrumentos para ello, es decir, tecnología, que es una de las consecuencias directas de la aplicación del método científico.

El grado de rigor intelectual preciso para poseer una mente absolutamente racional y escéptica que separe por completo el grano de la paja, incluso para las más cultivadas y que mejor ejerciten una disciplina cerebral, es inalcanzable para cualquiera de nosotros. Por eso necesitamos la ciencia, porque nos hace ver y comprender el mundo más allá de nuestras propias limitaciones.

 

La dinámica científica

el método científico


El trabajo científico no es el que realizan sabios individuales, sino el de toda una comunidad dedicada a ello; olvidémonos, pues, del argumento de autoridad, que es una falacia. Los científicos llevan a cabo un experimento o una serie de experimentos con pruebas de doble ciego y construyen una hipótesis, y no basta con que expongan sus conclusiones para que estas sean una verdad y ni mucho menos aceptada por todo el mundo, sino que le piden al resto de la comunidad científica que comprueben si están en lo cierto, que traten de encontrar errores o detalles de los que no se hayan percatado e incluso de demostrar su falsedad: si cuatro ojos ven más que dos, cientos ven más que cuatro.

El trabajo científico no es el que realizan sabios individuales, sino el de toda una comunidad 

Distintos científicos, probablemente menos implicados emocionalmente en el asunto que se investiga y en la propia investigación, repiten los experimentos y analizan y comparan los datos obtenidos. Porque cualquier materia o afirmación que pretenda ser científica debe poder reproducir sus experimentos y, así, dar la posibilidad de ser refutada por alguien ajeno al esfuerzo realizado. De otro modo, resulta imposible demostrar nada: si alguien asegura que ha encontrado un nuevo elemento químico, por ejemplo, debe facilitar que sus colegas comprueben que su composición es del todo distinta a la de los que ya conocemos; si alguien dice que ha hallado una vacuna muy eficaz para cualquier enfermedad infecciosa grave que carecía de ella, tiene la obligación científica de permitir que otros reproduzcan las pruebas clínicas que le han conducido a tan estupenda declaración.

Cuando los medios de comunicación nos cuentan que tales investigadores de tal universidad han descubierto tal cosa, su investigación sólo se encuentra en una de las etapas del trabajo científico: otros compañeros de su profesión serán los encargados de comprobar la veracidad de sus afirmaciones; y si, tras una minuciosa criba y una buena revisión por pares, se mantienen en pie, se publicarán en revistas científicas de referencia y podremos decir que hemos añadido una pieza más al conocimiento que tenemos del mundo. Pieza que, según lo que vamos averiguando, quizá sea reformulada más adelante para conseguir una mayor precisión en el entendimiento de su ámbito.

Sin el método científico, permaneceríamos ciegos a las realidades del cosmos 

Y a pesar de todas nuestras precauciones, a veces se nos cuelan propuestas pseudocientíficas, lo cual demuestra que, si con el método científico y el trabajo conjunto ya tenemos que ir con cautela, permaneceríamos prácticamente ciegos a las realidades del cosmos si no contásemos con él. Así que alegrémonos de poder utilizarlo.

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miércoles, 24 de junio de 2015

Las otras víctimas del Titanic, las de cuatro patas

Las víctimas menos conocidas de uno de los naufragios más famosos de la historia.

 

Por Javier Sanz


Como todos sabéis, el transatlántico británico Titanic, el mayor barco del mundo en el momento de su botadura, se hundió en la madrugada del 14 al 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York. En el hundimiento murieron 1.514 personas de las 2.224 que iban a bordo, lo que convierte a esta tragedia en uno de los mayores naufragios de la historia ocurridos en tiempo de paz. Esta es la historia de las otras víctimas… las de cuatro patas

Aquel fatídico día, además de las 2.227 personas también había a bordo 12 perros, todos pertenecientes a pasajeros de primera clase. Sólo los tres que iban con sus dueños en los camarotes -dos Pomerania y un Pekinés- consiguieron sobrevivir al subir a los botes en brazos de sus dueños. El resto, que iban en las bodegas, murieron.
 
Ninguno de los tres que figuran en la fotografía sobrevivieron, pero el Gran danés tiene su propia historia. Ann Elizabeth Isham, su propietaria, consiguió subir a uno de los botes salvavidas, pero cuando le informaron que su perro era muy grande para subir al bote, ya que por su tamaño ocupaba el lugar de una persona, saltó del bote y se dirigió a la bodega. Pocos días después del naufragio, un barco de rescate encontró el cuerpo de Ann abrazado a su perro.
 
¿Y no había ningún gato? Sí y no. No es de extrañar la presencia de gatos en los barcos, ya que fueron fundamentales para mantener a raya a los “malditos roedores”. Cuenta la leyenda que había una gata en el Titanic, llamada Jenny, que consiguió salvarse… ¿el sexto sentido de los animales? Mulholland, uno de los fogoneros del Titanic, se encargaba de cuidar y alimentar a Jenny… y a la camada que acababa de tener. Cuando el barco llegó a Southampton, procedente del astillero de Belfast donde fue construido, Jenny desapareció misteriosamente. Finalmente, Mulholland la descubrió caminando por los amarres sacando a sus gatitos del barco uno a uno. Para un hombre supersticioso como Mulholland, aquello no era un buen presagio y decidió abandonar el barco y enrolarse en un carguero. Jenny había salvado su vida, la de su camada… y la de Mulholland.


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sábado, 20 de junio de 2015

El idiota equidistante (o “de la irresponsabilidad de los medios”)

Una interesante visión del blogger Santiago Campillo Brocal sobre dos temas candentes: vacunas y "las dos campanas".  


 Por Santiago Campillo Brocal

Aunque tengo una lista considerable de artículos que terminar (unos 27 apuntados, creo), no he podido evitar despejarlo todo para hablar sobre un tema que me parece esencial. La equidistancia, palabra que me gustaría acuñar para definir una actitud muy irresponsable, poco ética y dañina por parte de los medios de comunicación. Una actitud que necesitamos denunciar para que no se repita más. En la era de la información, la desinformación es reina. Además creemos que lo más ético y justo es escuchar a todo el mundo por igual. Y esto es falso.

Vamos a ponernos en antecedentes, por si alguien todavía anda perdido. Hace unos días saltaba a los titulares una noticia espantosa: un niño de Olot se había contagiado de difteria, una enfermedad que se consideraba erradicada en España desde hacía 28 años. El pequeño de 6 años diagnosticado con difteria a estas alturas todavía anda ingresado con pronostico estable. Pero las secuelas que sufrirá, incluyendo la estigmatización de su familia y la merma de su salud serán considerables. Y todo porque sus padres, muy desinformadamente decidieron no vacunar a su hijo. La enfermedad, que había desaparecido virtualmente, se llevaba a miles de personas por delante hace poco más de 70 años. La razón de que no se hubiese dado ni un solo caso más de difteria desde 1986 u 87 se debe principalmente a la vacunación masiva que se realiza a los niños junto a la vacuna antitetánica y contra la tos ferina. Un solo caso de difteria, debido a nuestra situación de “limpieza” supone tener que revacunar, como medida preventiva, a los más de 150 contactos que tuvo el niño hasta que se identificó la enfermedad. Además, el propio niño se ha encontrado en estado muy grave. A estas alturas, los padres se han vacunado como refuerzo y han vacunado a su otro hijo por precaución.

"La difteria era un enfermedad erradicada totalmente en España"

El error de la desinformación

Aunque es cierto que los últimos culpables de este suceso son los padres, en mi humilde opinión no veo justo cargarles con todas las consecuencias del acto. Me explico: estos padres han sido víctimas de la desinformación. Por supuesto, han sido víctimas voluntarias. Pero víctimas. ¿Y quién tiene la culpa de esta desinformación? Es un problema muy complejo, la verdad. En primer lugar, el ruido que hacen los absurdos colectivos antivacunas. En ellos se mezcla la fantasía con alguna preocupación legítima (aunque irrisoria en comparación con el beneficio), aderezada de conceptos mal entendidos e intereses económicos por parte de unos pocos malnacidos (sí, si te sientes ofendido, probablemente esté hablando de ti) que se aprovechan del miedo genuino de la gente.
Esto NO es Corynebacterium diphtheriae. Son enterobacterias cualquiera.
Esto NO es Corynebacterium diphtheriae. Son enterobacterias cualquiera.

Por otro lado, para apoyar a estos colectivos está la dificultad de entender conceptos biológicos y médicos. Los seres humanos tendemos a usar la lógica cuando, en muchas ocasiones, la lógica no tiene nada que ver con la evidencia científica. Esto provoca malentendidos disfrazados de tecnicismos e ideas que parecen legitimas. Y alimentan el dichoso miedo. La gran mayoría de las personas que están en contra de la vacunación no lo hacen por inconsciencia. Todo lo contrario, se creen genuinamente informados. Lo que no saben es que en realidad están malinformados. Y eso se debe a la dificultad de trabajar la información en un 70% o más. Aquí es donde los medios de comunicación juegan su papel más importante. Y más aún, es donde comenten su mayor y peor error.

 

La falacia de la equidistancia

Existen muchos errores por los cuales los medios de comunicación profesionales hacen mal su trabajo. La gran mayoría es por la comodidad, la velocidad, la exclusividad y, como no, por la falta de profesionales preparados para trabajar la información adecuadamente. Pero hoy quiero hablar de un error aún más sutil y grave. Grave porque tiene fácil solución. Hablo, como imagináis de la equidistancia.

En el mundo en el que vivimos creemos que todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión con la misma oportunidad de ser respetado y escuchado. Por tanto, en un debate abierto, tienen la misma oportunidad de exponer su punto de vista dos frentes opuestos. Esto es cierto siempre que haya debate. Y para haber debate tiene que haber razones para que lo haya. Cuando la evidencia demuestra que un hecho es falso, si encima este hecho puede suponer un peligro para la salud pública, el debate deja de existir.


"La gente se cree genuinamente bien informada, lo que muchas veces es falso"

Con esto quiero decir que porque una minoría opine una cosa sin aportar la más mínima evidencia de tener una razón para apoyar su opinión debería estar fuera de juego. Automáticamente. En el tema de los antivacunas, en concreto, decir que las vacunas son malas y su administración debería estar sujeta a libre elección es falso. Por su parte, los medios de comunicación, están haciendo un trabajo funesto al tratar de ofrecer un debate equidistante y falaz. No puedes darle la misma voz en un programa público a un doctor con unos argumentos que lo respaldan y a una señora (o señor, o arbol, o piedra) que trata de defender sus argumentos totalmente erróneos y sin respaldo científico. Porque esto confunde a la sociedad. Es una irresponsabilidad solo digna de un idiota.

 

Razones para no ser equidistante

Hablando en concreto de los medios de comunicación, existen tres razones clarísimas para dar opción a la equidistancia. En concreto:

 

No tienen la misma validez de argumentación

La sociedad médica, la OMS y otras entidades de rigor ofrecen pruebas, estudios, estadísticas… información de sobra en cantidad y calidad que apunta a la validez de las vacunas. Qué digo validez, al beneficio que le ha hecho a la humanidad desde los tiempos de Jenner. Por el contrario, los colectivos antivacunas presentan estudios que han sido reiteradamente demostrados como falsos, mal diseñados o con resultados negativos. El único argumento con el que salen tras esto es el argumento del miedo: que si la industria farmacéutica, que si el desconocimiento, que si los efectos secundarios, que si nos controlan. ¿Les vamos a dar el mismo peso? Por favor, ¿En qué sociedad queremos vivir, en una libre y sana, feliz o una sometida al miedo?

 

Dar igual valor a ambas “opiniones” no es ético

En primer lugar, crees que haces lo correcto porque estás escuchando las dos partes. Pero lo cierto es que estás ridiculizando el trabajo de los investigadores y médicos que han pasado años estudiando, comprobando y midiendo una información para ti. Lo haces al darle el mismo peso que el de una persona que ha leído cuatro conceptos, dos papers mal hechos y tiene una idea iluminada que en su cabeza cobra sentido. Pero no ha tenido los redaños de contrastar adecuadamente la información, porque eso cuesta tiempo, esfuerzo y humildad. Aunque esta persona sea un médico o un biólogo o lo que sea. El título no hace a la razón. Lo hacen los datos. Tampoco es ético considerar una opción que es manifiestamente dañina para los que te rodean. Sobre todo cuando tienes datos para saberlo. Tampoco es ético considerar ambas opiniones, porque como te decía, no lo son. Una es una opinión. La otra es un hecho, así que valóralo como quieras, estás en tu derecho. Pero hazlo personalmente, nunca como un medio de comunicación. Ahí estás tomando una actitud casi criminal.

 

Desinformas y haces daño a la gente

Sí, como suena. Nadie duda del poder de los medios de comunicación. Convencen, hacen que compres una marca, tomes una cosa por la mañana o dejes de ir a un lugar. Conociendo dicho poder, si eres un medio de comunicación ¿cómo te atreves a no pensar dos veces si tu situación equidistante es justa o no? Tratar con el mismo valor una opinión y un hecho pueden convencer a la gente de que son igualmente válidas. Y una de las opciones, tal y como muestra el hecho, puede ser terriblemente perjudicial. ¿De verdad tienes ganas de vender tu idea o tu imagen a costa de la salud de la gente? Tu misión y responsabilidad como medio de comunicación es transmitir una información veraz y útil a la sociedad. Con la equidistancia te acabas de pasar ambas cosas por el forro, felicidades.

 

El poder de los medios

Esta crítica no me la he sacado de la manga, como comprenderéis. Ayer, mientras en cadenas como Antena 3 explicaban la situación desde un punto de vista crítico, informativo y claro, cadenas como la primera de TVE trataban de ponerse en un irresponsable punto equidistante. Una televisión pública poniendo en peligro la salud de los telespectadores españoles, como en muchas otras ocasiones. Ya no me cabe la decepción dentro del cuerpo. Pero, es más, incluso Agencia EFE trataba una horrible noticia en donde se exponían las ridículas dudas de los antivacunas (me refiero a las dudas verdaderamente ridículas) como si fueran hechos igualmente evaluables. Otras cadenas, radios y periódicos hacían un tanto de lo mismo, con más o menos equidistancia.


"Todos los medios deberían estar unidos y a una con el consenso médico"

Pero no, señores. Lo están haciendo mal; muy mal. Aquí todo director de programa, cadena, magazine o periódico debería estar unido y a una con lo que dice el consenso científico, médico y europeo: las vacunas son un bien común para la humanidad. Salvan vidas y mejoran nuestra calidad de vida. Poner al mismo nivel a una persona que cree que la difteria desapareció por arte de magia es una irresponsabilidad mayúscula que debería ser suficiente para pedir dimisiones. Así que espero que cambien, porque en sus manos está gran parte del poder de cambiar España para que deje de ser el país hazmerreir de incultos que parece que somos. Y si esa razón no les vale, piensen en la salud de los demás. Que no a todo el mundo le abunda.
  • NOTA: Dicho esto, espero que el niño se recupere felizmente y esto solo quede en un susto. Todo mi apoyo va para la familia, independientemente de cualquier otra cosa.

Fuente
http://caramelosblog.es/2015/06/vacunas-difteria/

miércoles, 17 de junio de 2015

Una voz amiga.

En 1994, la exitosa cantante australiana Kylie Minogue lanzó su quinto album. Una de las bandas incluía el tema “Hazme una confidencia”.




Con una sugerente letra y un impactante video, la canción nos lleva a un tiempo en el que la paz interior puede alcanzarse con un simple llamado telefónico.

1-555-confide es la solución para todos tus problemas. Cualquier estado emocional puede solucionarse llamando a este “teléfono de la liberación”. Angustia, soledad, ansiedad: 1-555 confide. Celos, confusión, enojo: 1-555-confide.

Coloridos avisos muestran a una simpática, sugerente y predispuesta operadora en distintos atuendos (para distintos gustos). Variados idiomas, variadas propuestas, todo con un mismo fin: aliviar el alma.

La tecnología que nos acerca alienándonos es puesta en el centro de este video. Cuando es más fácil hablar con un presidente que conseguir a un operador de alguna empresa telefónica o de un banco, el video nos muestra que es posible alcanzar una voz amiga que todo lo entiende.

Llame ahora para comprensión total. Llame ahora para salvación. Llame ahora para perdón total. Llame ahora para consuelo. Llame ya. Pero no para comprar. ¿O sí? Reminiscencias de protestantismo y escándalos por venta de indulgencias.

Una orquestación con violines envolventes y reminiscencias de música oriental crean la atmósfera ideal para la angelical voz de Minogue que se desliza despreocupada entre sugerentes promesas de alivio. El contraste entre el colorido video colorido y la música es llamativo.

El tema es considerado uno de los mejores de la princesa del pop. Grabado como demo en solo una hora (aunque con trabajo posterior), los autores pueden estar más que satisfechos con el resultado. Satisfacción garantizada.


Hazme una confidencia

Me paro en la distancia

Veo desde lejos

¿Debería ofrecer alguna asistencia?

¿Debería importar quién eres?



Todos sufrimos por amor

Y todos tenemos una cruz que cargar

Pero en el nombre de la comprensión ahora

Nuestros problemas deberían ser compartidos



Hazme una confidencia



Puedo guardar un secreto

Y tirar la llave

Pero a veces liberarlo

Es liberar a nuestros niños



Quédate con lo que tienes o busca otra cosa

La decisión es tuya

Acertar o errar

Lo que es mío es tuyo

sábado, 13 de junio de 2015

El cerebro menos pensado

Un estudiante con preguntas y respuestas que incomodan fue el inicio para lo que hoy es una mirada revolucionaria sobre el cuerpo humano.

Una nueva comprensión del rol del intestino lleva a maravillosos descubrimientos. (Foto: Istockphoto/Eraxion)



Corría la convulsionada década del ’60 cuando un joven médico se dedicaba a investigar un tema sobre el cual había aprendido poco tiempo antes cuando era un estudiante: la función de la serotonina.

Sus estudios arrojaron resultados que le valieron el ataque virulento de la comunidad científica de la época. Como recuerda Michael Gershon, hoy un especialista reconocido, en ese momento ya existían dos neurotransmisores y la existencia de un tercero alteraba el orden establecido. “Los científicos, más que cualquier otro grupo de personas, admira el orden y el orden que había sido establecido en el sistema nervioso periférico no dejaba lugar para otro neurotransmisor”, comentaba el médico en su libro del año 1998 “El segundo cerebro”.

Los neurotransmisores pueden compararse con las palabras que usan las neuronas para comunicarse entre sí. Los trabajos de Gershon demostraron que el 95% de la serotonina del cuerpo humano es producida en el intestino, detalle no menor si uno considera que esta sustancia actúa sobre el hipotálamo, centro cerebral que regula las emociones.

Un órgano sensible e inteligente
El intestino contiene entre 200 y 300 millones de neuronas que tapizan sus paredes y constituyen el sistema nervioso entérico. Este número es equivalente a las neuronas presentes en el cerebro de una mascota. Por largo tiempo se ha sabido que estas neuronas intestinales tienen diversas funciones tales como los movimientos peristálticos y la regulación de la secreción biliar y pancreática entre otras.

Desde un punto de vista evolutivo, los especialistas consideran que la aparición del encéfalo como parte del cerebro coincide con la aparición de los ojos. Esto permitió independizar el proceso de búsqueda de comida y digestión de los alimentos. No olvidemos que muchos organismos primitivos están constituidos por un tubo digestivo que contiene su sistema nervioso.

La presencia de este sistema nervioso en el vientre aumenta la eficiencia al descentralizar el control que tendría el sistema nervioso central. Al mismo tiempo evita que el cerebro tenga que incorporar 200 millones más de neuronas. Algo así como una separación de tareas: pensar y digerir.

Comunicación
Ambos cerebros están conectados por el nervio vago y utilizan los mismos neurotransmisores. Pero el significado de las palabras para comunicarse, o sea la acción de los neurotransmisores, varía dependiendo del lugar donde se encuentren. Por ejemplo, en el cerebro, serotonina significa bienestar. En el intestino significa ritmo del tránsito intestinal y regulación del sistema inmunológico.

Uno de los cambios en la concepción del intestino como el segundo cerebro es que ya no se considera a la comunicación cerebro-intestino como de ida solamente. Ya sabíamos que nuestras emociones influencian a nuestro vientre. Ahora sabemos que nuestro vientre influencia a nuestras emociones debido a esta carga adicional de serotonina producida en el intestino.

Problemas de comunicación = Problemas de salud
La mala comunicación entre estos dos sistemas neuronales parece ser la causa de numerosas enfermedades, algunas de origen desconocido hasta el momento. Veamos el síndrome del colón irritable. Afectando a 1 de cada 10 personas, esta enfermedad se caracteriza por dolores abdominales, problemas de tránsito intestinal y digestivos. Esto generalmente no se traduce en problemas orgánicos. O sea: en muchos casos las pruebas de laboratorio y los diversos estudios que se realizan no detectan ninguna falla orgánica. Como resultado de esta noción del segundo cerebro, ahora comienza a considerarse la idea de que esta patología resulte de una falla en la comunicación entre cerebro y vientre.

Estudios recientes muestran que las neuronas intestinales de pacientes con síndrome de colon irritable son muchos más activas que las de pacientes sanos. Algo así como una neurosis intestinal.

El vientre como ventana al cerebro
El Parkinson es otra patología cuyo origen está siendo revisado. Dado que esta enfermedad se manifiesta con problemas digestivos, los investigadores proponen que las neuronas alteradas no solo están en el cerebro si no en el intestino. Incluso los problemas digestivos anteceden a la aparición de problemas en el cerebro.

En el 2006 se vio que las biopsias de neuronas intestinales provenientes de pacientes con Parkinson mostraban daños similares a los observados en neuronas cerebrales. Esto es de gran importancia ya que, como método de diagnóstico, una biopsia intestinal es mucho más fácil de hacer que una cerebral. Este descubrimiento abre la posibilidad de que, en los próximos años, puedan realizarse biopsias intestinales con el fin de diagnosticar la enfermedad hasta con 20 años de anticipación. Se lograría así un tratamiento precoz y eficaz.

El panorama actual de la enfermedad de Parkinson sugiere que la enfermedad comenzaría en el intestino, expandiéndose gradualmente hacia el cerebro, donde en una fase tardía se manifestaría con deterioro intelectual y trastornos del equilibrio. De todas formas, aún no es claro en cuál de los dos lugares aparece el problema.

Los resultados obtenidos con la enfermedad de Parkinson generan nuevas preguntas. ¿El intestino puede dar información sobre otras enfermedades neurodegenerativas como el mal de Alzheimer? ¿Y qué hay de otras enfermedades no neurodegenerativas como el autismo y las patologías psiquiátricas?

Medicina china
En 1972, un médico chino, el profesor Bo Liu, comienza un novedoso enfoque: la acupuntura abdominal, descubierta accidentalmente al tratar a un paciente. Mediante estudios usando RMN, Bo comprobó que la acupuntura abdominal mejora las capacidades cognitivas y regula las emociones.

De esta manera, la acupuntura abdominal es usada por este especialista para el tratamiento de la depresión, entre otros estados desarmonizados.

Nuevas miradas, nuevas ideas
Numerosos especialistas concuerdan en que el sistema nervioso entérico afecta la forma en que nos sentimos y cómo funciona el cerebro a través de los mensajes que le dirige.

Estos mensajes pueden afectar la manera en que percibimos el mundo y esta es la forma en que nuestro vientre participa de nuestro inconsciente. Incluso algunos se preguntan si el inconsciente está localizado en el vientre.

El tiempo y el trabajo de los investigadores irán develando estos misterios, lo cual implicará poner en el tapete conceptos e ideas profundamente arraigadas. Tal como le pasó a Michael Gershon hace tantos años. Eso es la ciencia.


Audio columna radial - "Gente que hace" - Del Plata Rosario 93.5 - Sábados 8 a 10 hs - Columna: 9 hs.



Fuentes:



miércoles, 10 de junio de 2015

Beneficios de tener una buena ortografía

Escribir de forma correcta representa un beneficio sea cual sea el ámbito en el que uno se desarrolle en la vida. 


Escribir correctamente muestra el orden mental, brinda seguridad y sirve como ejemplo para preservar la lengua
Escribir correctamente muestra el orden mental, brinda seguridad y sirve como ejemplo para preservar la lengua (www.pamdidner.com)

Escribir sin faltas de ortografía representa un beneficio sea cual sea el ámbito en el que uno se desempeñe. Una correcta escritura amplía las oportunidades tanto en lo laboral como en lo académico, contribuyendo a la formación de una buena imagen profesional.
Es importante tener en cuenta que los errores ortográficos y de gramática están muy mal vistos, ya que muestran ansiedad y falta de serenidad.

Beneficios de tener una buena escritura
Orden Mental
En la escritura se ve cómo se estructura el texto y este concepto puede aplicarse al resto de ámbitos de la vida. Según el tipo de ortografía y sintaxis, se dejará ver si se tiene las ideas claras , o si se es disperso y confuso. Tener una buena escritura es una forma de demostrar el orden mental y serenidad.

Carácter profesional al texto
Escribir con palabras que reflejen profesionalismo es una manera de darle otro tipo de validez al texto. No basta solo con utilizar palabras que hagan referencia a cierto ámbito, pero fusionando esto con una estructura ordenada se dará la impresión de que quien escribe es alguien serio y confiable.

El trato que se le da a los demás
Escribir sin faltas de ortografía indica que se da importancia al interlocutor. Aunque sea un breve SMS, hay que procurar que el receptor perciba que uno se hace entender con corrección, es decir, que se lo valora.

Brinda seguridad
Cuando no se sabe expresarse correctamente con la escritura, uno siente ansiedad y temor en múltiples situaciones. Saber que se cuenta con las herramientas necesarias para expresarse de forma correcta brindará seguridad.


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lunes, 8 de junio de 2015

Investigadores españoles lanzan una campaña de crowdfunding para reducir el tiempo en conseguir avances científicos

La  Sociedad  para  el  Avance  Científico  (SACSIS)  integrada  por  científicos  españoles  ha  iniciado   una  campaña  de  financiación  a  través  de   crow d funding.  El  objetivo,  potenciar  un  sistema  de   publicaciones  de  resultados  científicos  negativos  para  ahorrar  tiempo  a  los  investigadores  en   la  búsqueda  de  curas  y  tratamientos.



Investigadores  españoles,  agrupados  en  la  Sociedad  para  el   Avance  Científ ico  (SACSIS) que  preside  el  científico  y  doctor   en  Química,  David  Alcántara  Parra, han  iniciado  una   campaña  de  financiación  a  través  de  crowdfunding  para   obtener  fondos  con  los  que  potenciar  un  sistema  de  publicaciones  científicas  centradas  en  la   publicaci ón  de  resultados  científicos  negativos  – aquellos  que  no  han  conseguido   el  objetivo   planteado.

Los  beneficios  de  publicar  resultados  cien tíficos  negativos  son  múltiples:  p ermiten  mejorar  el   acceso  de  la  sociedad  a  nuevos  medicamentos  de  forma  más  rápida  y s egura,   descubrir   nuevas   fuentes  de  energía  más  sostenibles y  desarrollar  un   avance  tecnológico  más  rápido  y   económico  en  todas  las  áreas  de  investigac ión,  lo  que  se  traducirá  en  un  incremento  a  largo   plazo  de  la  calidad  de  vida  de  las  personas.

El  objet ivo  de  esta  campaña  es  impulsar  y  fortalecer  el  único  conjunto  de  revistas  científicas  de   acces o  gratuito  (Total  Open  Access)   focalizadas  en  resultados  negativos   que   existe  en  el   mundo y  que  edita SACSIS  bajo  el  nombre   de   ‘The  All  Results  Journal s ’.  El  des arrollo  de  un   sistema  editorial  centrado  en  los  resultados  negativos  supone  un  notable  ahorro  de  esfuerzo  y   dinero  a  los  investigadores  científicos,  que  desechan  las  vías  que  ya  han  sido  exploradas  sin   éxito  y  priorizan  aquellas  en  las  que  aún  no  se  ha  tra bajado.

De  este  modo,   a  través  de  ‘The  All  Results  Journals’,   l os  investigadores  ya  tienen  a  su   disposición  los  e xperimentos  que  no  funcionan   y  se  pueden  centrar  en   aquellos  que  permitan   encontrar  mejores  soluciones de  una  forma  más  rápida.

Mediante  la  c ampaña  de  crow d funding  el  equipo  d e  SACSIS  pretende  conseguir  32 .000  euros,   en  cuatro  fases (8.000  euros  en  cada  una).  Los  fondos  se  invertirán  en  reforzar  el  ingente   trabajo  de  edición  de  las  cuatro  revistas  especializadas  ( Biología,  F ísica,   Nanotecnología  y   Química )  que  edita  SACSIS;    aumentar  los  Consejos  Asesores  Científicos   – que  evalúan  la   calidad  de  las  revistas -¬‐ con  investigadores  de  alto  nivel;   incrementar  la  presencia  en  los   congresos  científicos  de  cada  disciplina,   mejorar  el  aspecto   técnico y  aumentar  las   prestaciones  y  servicios de  las  revistas ,  así  como  su  difusión  internacional.

“Más  del  60%  de  los  experimentos  científicos  actuales  fracasan  o  no  llegan  a  producir  los   resultados  esperados.  Hemos  de  evitar  las  pérdidas  de  tiempo  y  p riorizar  la  investigación   científica  en  áreas  como  el  descubrimiento  de  nuevos  medicamentos  y  fármacos”,  señala  el   doctor  Alcántara. 

Los  investigadores  de  SACSIS  destacan  que  “conseguir  la  financiación  esperada  supondrá   generar  un  importante  impulso  en  el desarrollo  de  las  investigaciones  científicas  futuras  y   ahorrar  en  tiempo  y  dinero,  los  dos  talones  de  Aquiles  de  la  ciencia”.

La  campaña  se  desarrollará  a  través  de  la  plataforma  Safari  y  estará  vigente  durante  dos   meses.  Además,  incluye  una  serie recompe nsas  para  los  financiadores  que  varía  en  funció n  del   importe.  Toda  la  información  puede  consultarse  en  el  siguiente   enlace: http://www.safaricrowdf unding.com/proyecto/los -¬‐ resultados -¬‐ negativos -¬‐ tU -¬‐ claves -¬‐ mejorar -¬‐ ciencia.

Sobre  SACSIS  y  ‘The  All  Results  Journal’
La  Sociedad  para  el  Avance  Científico  SACSIS  fue  fundada  en  2010  por  el  Dr.  David  Alcántara   Parra   y  otros  investigadores   con  el  firme  propósit o  de  promover  el  avance  y  desarrollo  de  la   ciencia  y  optimizar  el  gasto  público  en  investigación,  permitiendo  asimismo  conseguir  una   mayor  fluidez  en  las  investigaciones  tanto  a  nivel  nacional  como  internacional.

El  equipo  de  SACSIS  lo  compone  un  grupo  de expertos  técnicos  y  científicos,  y  cuenta  con  la   inestimable  labor  de  muchos  voluntarios  que  cada  año  colaboran  con  la  sociedad,  y  que  hacen   que  SACSIS  sea  hoy  una  realidad  y  cumpla  su s objetivo s ,  planteándose  nuevos  retos  cada  vez   más  ambiciosos.

SACSIS   es  la  entidad  editora  de  ‘The  All  Results  Journals’.  ‘The  All  Results  Journals’  se  compone   de  cuatro  revistas  científicas  que  publican  resultados  negativos  en  las  áreas  de  Biología,  Física,   Nanotecnología  y  Química.  Aunque  fundadas  en  2008,  el  primer  númer o  de   ‘ The  All  Results   Journals ’ no  se  lanzó  hasta  el  año  2010  gracias  al  apoyo  económico  de  la  Sociedad  para  el   Avance  Científico  (SACSIS)  que  la  edita  desde  entonces.

El  editor  jefe  de  las  4  revistas  es  el  Dr.  David  Alcántara,  quien  se  encarga  de  todos  l os  procesos   editoriales  y  de  la  gestión  de  la  revisión  de  los  artículos  recibidos,  así  como  de  la  promoción,   redes  sociales  y  otras  tareas  diarias  de  las  revistas.

Durante  estos  años   ‘ The  All  Results  Journals ’ ,  se  ha  establecido  como  la  primera  revista  de resultados  negativos  de  acceso  totalmente  libre (Total  Open  Access) ,  no  ocasionando  costes   para  los  científicos  que  publican  sus  trabajos  ni  tampoco  para  los  lectores  interesados  en  los   mismos.


Fuente
Paula Ruiz del Portal Vázquez
Gabinete de medios y comunicación
Sociedad para el Avance Científico (SACSIS)
http://www.sacsis.es
http://blog.arjournals.com  

sábado, 6 de junio de 2015

Aniversario de la República de Italia y condecoración del nuevo rector de la UNR

Los actos celebratorios se extendieron entre el 1 y el 6 de junio siendo fueron presididos por el cónsul italiano en Rosario, Giuseppe D'Agosto.
 
 El rector electo Dr. Héctor Floriani junto al cónsul D'Agosto y su señora esposa. (Foto: C. Pairoba).


El 2 de junio es el día de la República de Italia. Como parte de las celebraciones el lunes 1 a las 20 hs tuvo lugar un concierto en el teatro “El Círculo”. Al día siguiente, se realizó una ceremonia en la Galería de Honor de las Banderas de América.

“El 2 de junio es la fiesta nacional de Italia, la cual celebra el nacimiento de la República después de que, con el referendum del año 1946, los italianos la eligieran en lugar de la monarquía después de una larga dictadura y una lacerante guerra civil.”, expresó Giuseppe D’Agosto, cónsul italiano en Rosario al abrir la ceremonia.

 
El acto convocó a autoridades locales, provinciales,miembros de lacomunidad italianay escuelas. (Foto: C. Pairoba)

Ante numerosas autoridades D’Agosto recordó los estrechos lazos entre su país y la Argentina. “Italia siempre estuvo relacionada con la República Argentina. En lo político y sobre todo por un fuerte vínculo humano, constituido por la presencia de muchos italianos que encontraron aquí una segunda patria y una posibilidad de trabajo y desarrollo que contribuyeron a engrandecer este país”, manifestó.

D’Agosto recordó a la gran cantidad de italianos que llegaron a nuestra ciudad en los últimos tiempos. “Debido a la crisis italiana, en los últimos 3 años alrededor de 6000 italianos vinieron a la Argentina, encontrando como sus antecesores un país acogedor y amigo”, comentó al tiempo que celebró los 160 años de la creación del consulado italiano en la ciudad de Rosario.

El cónsul D'Agosto presidió la ceremonia y se mostró felíz por la exitosa convocatoria. (Foto: C. Pairoba)

La política exterior italiana busca reforzar los históricos vínculos con la Argentina. Fruto de esta política, Pietro Grasso (presidente del Senado italiano) y Laura Boldrini (presidenta de la Cámara de Diputados) visitaron recientemente nuestro país.

Condecoraciones
Durante el alrmuerzo llevado a cabo en los jardines del consulado, el cónsul D’Agosto condecoró al Dr. Mario Secchi (rector del Instituto Universitario Italiano de Rosario) y al rector electo de la Universidad Nacional de Rosario, Dr. Héctor Floriani.

El Dr. Mario Secchi agradece la condecoración. (Foto: C. Pairoba).

“Estoy profundamente agradecido, porque aunque no tenga un correlato material determinado, el valor simbólico de esta condecoración es enorme para mí en función de ese fuertísimo amor que siento por Italia y todo lo italiano”, expresó Floriani luego de recibir la condecoración “Cavaliere dell’Ordine della Stella d’Italia”.
 
El cónsul D'Agosto condecora al Dr. Floriani. (Foto: C. Pairoba).



D'Agosto, su esposa, Secchi y Floriani luego de la ceremonia. (Foto: C. Pairoba).

La semana de festejos concluyó el sábado 6 de junio con la presentación en el teatro La Comedia de "Náppoli-Buenos Aires, andata e ritorno", creación de la protagonista Fátima Scialdone junto a Fernando Pannullo. Participaron de la puesta el pianista Andrea Bianchi y los bailarines Simona Giarratano y Eduardo Moyano. La obra cuenta la historia de una artista que llega a la Argentina siendo pequeña y en cuya vida se entrelazan el éxito y las cuestiones políticas.


Los intérpretes durante la puesta. (Foto: C. Pairoba).

"Un estudio científico demuestra que…". ¿Seguro?

No crea todo lo que lee. Las trampas para forjar un titular engañoso son recurrentes. Consejos para detectarlas.



“Comer chocolate adelgaza”. “La sacarina favorece la diabetes”. “Descubren vacuna contra el sida en España”. “Un estudio demuestra que las mujeres mayores de 25 años no atraen a los hombres”. Son titulares reales de medios de comunicación que se hacían eco de investigaciones que, supuestamente, demostraban estas afirmaciones. Pero ni todos los titulares reflejan la realidad de los estudios ni todos ellos deben ser creídos a pies juntillas.

La revista Science publicó hace un año 20 consejos para entender correctamente las afirmaciones científicas, que el Cuaderno de Cultura Científica adaptó posteriormente para interpretar resultados y publicaciones de este ámbito. Pero la mayoría de las personas no se detiene a indagar en profundidad y reciben este tipo de noticias a través de grandes medios de masas y de Internet, los cuales, en ocasiones, reproducen estudios poco rigurosos o lo hacen de forma sesgada. Antes de asumir como verdad lo que nos llega por estas vías es muy recomendable tener en cuenta las siguientes consideraciones.

 

Titulares simplificadores

Hay que tener en cuenta que no basta un estudio aislado para darle la vuelta a un conocimiento que ha ido asentándose durante años

Los titulares tienden a simplificar la realidad y a intentar llamar la atención del lector. Esto a veces va en menoscabo del rigor. Un artículo puede explicar muy bien en qué consiste un estudio y dar muchos detalles, pero quizás su título induce a una conclusión demasiado contundente, incluso errónea. Así que conviene leer el texto entero de un artículo antes de hacerse una opinión sobre algo. También sucede que las propias piezas periodísticas (ya sean escritas o audiovisuales) tienden a simplificar los conceptos para hacerlos accesibles y atractivos, lo que en ocasiones deja en el camino matices que pueden ser muy importantes. Así que echar un vistazo al estudio original es siempre una buena opción.

 

Dónde está publicado

Un estudio puede ser igual de verdadero si lo publica un pequeño blog o el The New York Times. Pero si algo muy extraordinario está en el primero y no en el segundo, habría que sospechar. Y lo lógico es que la desconfianza crezca de forma directamente proporcional a lo sorprendente del estudio. Es raro que una pequeña web sea la única que consiga la noticia científica que cambiará la evolución de la humanidad. De hecho, ni siquiera los grandes medios suelen publicar primicias de descubrimientos científicos. Al contrario que los políticos, cuando un investigador completa un estudio, no se suele dirigir a la prensa para difundirlo directamente. Y convendría ser escéptico si lo hace, como advierte Robert L. Park en su libro Ciencia o vudú (editado por Grijalbo), puesto que es probable que quiera sacar un rédito comercial a un hallazgo dudoso.

 

Su origen

¿Dónde acude el científico para dar a conocer su descubrimiento? Normalmente, antes de llegar a los medios generalistas de comunicación, un estudio será publicado en una revista científica especializada que debe ser citada en la información. No son medios tradicionales con periodistas, sino con científicos que examinan que el estudio en cuestión se haya ejecutado de forma adecuada y sea certero. Tampoco todas estas publicaciones tienen la misma fiabilidad. Una buena forma de medirla es el índice de impacto, que se basa en el número de ocasiones que los estudios de una revista son citados en determinadas publicaciones. Nature, Science y The British Medical Journal son algunas de las más prestigiosas en sus campos. Pero tampoco resultan infalibles. Uno de los errores más sonados ocurrió en 1998, con la publicación en The Lancet —una de las más reconocidas en medicina— de un estudio que sugería que la vacuna de la triple vírica causaba autismo. Con el tiempo se descubrió que se trataba de una estafa y la revista lo retiró, pero el daño causado ha sido tremendo y todavía hay quien cree en esta mentira. Además, últimamente se han oído algunas críticas de científicos a las revistas especializadas por publicar los artículos más llamativos, pero no necesariamente los mejores, como denunció el Premio Nobel de Medicina Randy Schekman. Sin embargo, hoy por hoy existen pocas alternativas fiables a estas publicaciones, así que las de más renombre siguen siendo la mejor referencia para los medios generalistas y especializados, ya que los trabajos fraudulentos o dudosos que publican son minoría.

 

Correlaciones engañosas

Hace un par de años muchos medios publicaban que se había demostrado que el chocolate adelgaza. Era fruto de un estudio con 1.000 personas publicado en la revista Archives of Internal Medicine. ¿Pero es realmente así? Entre quienes participaron en el experimento, efectivamente, los que tomaban cantidades moderadas de chocolate tendían a bajar su masa corporal, incluso con menos actividad física. Pero el propio documento asumía que no se podía establecer una relación de causa-efecto, y que podían influir factores como que quien está adelgazando se recompense a sí mismo comiendo este alimento de vez en cuando. Las conclusiones de la investigación apuntaban a que son necesarios estudios más amplios para determinar si existe una causalidad entre comer chocolate y adelgazar. Pero esto es algo que no alcanza a los titulares y, muchas veces, tampoco a las informaciones que nos llegan. Hay otra correlación curiosa con el chocolate: los países con más consumo son los que generan más premios Nobel. De nuevo, parece muy arriesgado establecer una causalidad entre ambos factores. Habría que estudiar qué otros influyen, como, por ejemplo, que en los territorios con más tradición chocolatera haya mejores universidades, tras lo cual también habría que preguntarse (e investigar) el porqué.
"¿Cómo puede ser eso verdad?".

 

Contradicen lo que sabemos

El caso del chocolate es uno de los que contradicen lo que sabemos. Es un alimento con grasas y azúcar, sustancias que teóricamente engordan. Más allá de otras que pueda contener, como antioxidantes que hipotéticamente influyan en el metabolismo, el hecho de que el resultado sea el contrario de lo que siempre se ha estudiado con respecto al chocolate es, cuando menos, llamativo. Que un estudio contradiga los conocimientos que tenemos de algo no quiere decir necesariamente que sea falso: en ciencia se realizan nuevos descubrimientos que contradicen el saber anterior. Pero sí conviene tomar con muchas reservas todas las afirmaciones que suponen una negación del paradigma establecido; normalmente no basta un estudio aislado para dar la vuelta al conocimiento que ha ido asentándose durante años.

 

Hecho en animales o en personas

Los animales sirven para experimentar y son una fase importantísima de muchos los experimentos científicos anterior a los ensayos clínicos. Pero son eso, una fase. Lo que sucede en su organismo no es siempre extrapolable al de los seres humanos. En 2012, un estudio publicado en la revista Food and Chemical Toxicology afirmó que un tipo de maíz transgénico causaba tumores en ratones y, con él, muchos medios publicaron que esta variedad era cancerígena. El artículo fue desacreditado por la máxima autoridad sanitaria europea (EFSA) por diversos fallos metodológicos. Pero incluso si se hubieran sacado esas conclusiones de forma correcta, habría que tener en cuenta que los humanos no somos ratones: ni si se descubre una cura para el sida en los roedores ni si se detectan en ellos tumores por consumir diversas sustancias. Hasta que esas mismas conclusiones se extraen con personas, hay que ser muy cautelosos, por mucho que puedan dar importantes pistas.

 

Cuántas personas participan

No es lo mismo un estudio hecho con 10 personas que otro con 10.000. Parece obvio que si ambos presentan una correcta metodología, las conclusiones del segundo son más sólidas que las del primero. Así, el número de sujetos es un factor más que tener en cuenta a la hora de dar credibilidad a un experimento. En el caso del mencionad estudio que correlacionaba diabetes con consumo de sacarina, se trataba de un análisis hecho (además de con ratones) con siete personas que contradecía otros realizados con cientos de miles. Esto no impidió que algunos medios titularan de forma tajante las conclusiones del primero. Sería también un ejemplo de afirmación que contradice lo que sabemos.

 

Quién está detrás del estudio

Si el estudio está bien realizado y puede ser replicado, da igual quién lo ejecute, sea una empresa o un organismo independiente; tendrá la misma validez. Pero lo cierto es que existen muchos sesgos a la hora de ejecutar una investigación. Si una empresa publica un análisis sobre las bondades del producto que comercializa, es de esperar que los resultados sean favorables, entre otras cosas porque probablemente de lo contrario no los publicitaría. Es lo que se conoce como “falacia de la evidencia incompleta”. También es justo reconocer que la financiación de compañías privadas ha sido clave para impulsar numerosos avances en sus campos, así que el mero hecho de que sea una empresa la que financie una investigación, ni mucho menos la invalida. Pero si una marca de chocolates aparece anunciando lo mucho que adelgaza, habría que tomar con cautela la afirmación, aunque pueda ser verdadera. No era el caso del estudio mencionado al principio de estas líneas. Por cierto, este fue realizado por la Universidad de California.

 

El socorrido “podría”

Correr cinco minutos al día podría aumentar tus años de vida”. Así titulaba Bussines Insider una información el pasado 31 de julio. Es fácil darle la vuelta a ese condicional usado con frecuencia en noticias científicas para no pillarse los dedos: también podría no hacerlo. Y lo cierto es que en ocasiones es lo más probable. El estudio al que hace referencia el mencionado titular fue publicado en el Journal of the American College of Cardiology y mostró que quienes corrían una media de 51 minutos semanales tenían menos riesgo de mortalidad por problemas cardiovasculares que quienes no lo hacían y su vida era una media de tres años más larga. Pero lo cierto es que no se analizó si las personas que participaron en el estudio corrían todos los días siete minutos o un par de veces en semana unos 20 o 25 minutos, como reconoció Timothy Church, coautor del estudio, a la revista Men’s Health. Así que la afirmación del titular es, cuanto menos, arriesgada. Uno más riguroso podría haber sido parecido a este: “Correr 51 minutos semanales disminuye el riesgo de morir por problemas cardiovasculares”. Seguramente, es menos atractivo que el primero.

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