domingo, 26 de julio de 2015

JorCyT 2014: Se presentó el libro de trabajos ampliados

Tuvo lugar en el Espacio Cultura Universitario y fue presidida por el Rector Prof. Dario Maiorana quien estuvo acompañado por la Dra. Clara López.

El Rector Prof. Maiorana y la Dra. Lopez durante la presentación del libro (Foto: C. Pairoba).


Las Jornadas de Ciencia y Tecnología constituyen un espacio de encuentro anual donde los docentes-investigadores de las doce unidades académicas que componen la Universidad Nacional de Rosario (UNR) pueden mostrar su producción científica. Organizada anualmente por la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNR, el evento ha ido creciendo a lo largo de sus ocho años, convirtiéndose en una actividad esperada y reconocida por todos los participantes.

Cada Jornada se acompaña de un libro de trabajos ampliados, el cual permite que sus autores puedan incluirlos como trabajos publicados entre sus antecedentes. En esta ocasión, el Espacio Cultural Universitario sirvió como imponente marco para la presentación del libro conteniendo los trabajos ampliados derivados de los resúmenes presentados durante la VIII Jornada de Ciencia y Tecnología 2014.

La Dra. Clara López, actual Secretaria General y Secretaria de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), expuso en un detallado informe el trabajo realizado durante los ocho años que estuvo al frente de la Secretaría de Ciencia y Tecnología.

A continuación, el Rector Maiorana informó de la apertura para el ingreso a carrera en el Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Rosario (CIUNR) luego de más de dos décadas en las cuales no se produjo la incorporación de nuevos investigadores. Dicha inscripción se llevará a cabo entre el 3 y el 7 de agosto e involucra áreas estratégicas propuestas por las facultades. Maiorana enfatizó que con el nuevo enfoque se unen la función de investigación y la carrera docente. A propósito de esta última mencióno la creación de dos nuevos ejes que permitirán una mejor evaluación de las actividades de los docentes-investigadores: vinculación tecnológica y periodismo científico.

De igual manera, el rector destacó que en el término de un año y medio se duplicó el número de institutos mixtos de doble dependencia de la UNR. "En varias reuniones he instado a los decanos y decanas para que profundicemos la creación de centros, de institutos, de líneas conjuntas con el CONICET. El CONICET es un socio formidable porque no existe ningún tipo de competencia ya que somos absolutamente complementarios", remarcó.

A manera de cierre, Maiorana enfatizó que "hoy nuestra universidad participa de la mayoría de los programas nacionales, los cuales han tenido la virtud a partir de la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva", de solucionar problemas estructurales en nuestro país, Invirtiendo en la infraestructura y formación de recursos humanos".

El encuentro contó con la participación de la decana de la Facultad de Cs. Exactas, Ingeniería y Agrimensura. Ing. Civil María Teresa Garibay así como secretarios rectorales y de las distintas unidades académicas que componen nuestra universidad. También estuvieron presentes numerosos docentes-invesigadores quienes retiraron sus CDs conteniendo el libro electrónico al término del encuentro.

martes, 14 de julio de 2015

Falleció Omar Sharif

Omar Sharif, el actor nacido en Egipto que alcanzó el estrellato internacional en dos épicas de David Lean, “Lawrence de Arabia” y “Doctor Zhivago”, falleció el viernes 10 de julio. Tenía 83 años.

Sharif en "Lawrence de Arabia", la película que le dió fama mundial.
 
Sharif murió de un ataque cardíaco en un hospital en El Cairo, dijo quien fue su agente por años, Steve Kenis, a The Associated Press. El actor padeció del mal de Alzheimer.

Sharif era el máximo astro del cine egipcio cuando el director David Lean lo contrató para “Lawrence de Arabia” de 1962. Pero no era la primera opción del director para el papel de Sherif Alí, el líder tribal con quien el enigmático T.E. Lawrence se une para ayudar a liderar la revuelta contra el Imperio Otomano.

Lean ya había elegido a otro actor, pero cambió de parecer porque sus ojos no eran del color apropiado. El productor del filme, Sam Spiegel, viajó a El Cairo en busca de un reemplazo y consiguió a Sharif. Tras pasar una prueba en cámara en la que demostró que podía hablar inglés con fluidez, consiguió el trabajo.

La presentación de su personaje en la película fue imponente. Primero se lo veía a lo lejos, como una mota en la arena que se arremolinaba en el desierto. Mientras se acercaba, el público vio primero su silueta en un camello galopante, que poco a poco se transformó en una apuesta figura de ojos oscuros y una sonrisa de dientes separados.

La cinta le mereció una nominación al Oscar al mejor actor de reparto y fama mundial.
Tres años después, Sharif demostró su versatilidad en el papel principal de un doctor y poeta que atraviesa acontecimientos de historia rusa que incluyen la Primera Guerra Mundial y la Revolución Bolchevique, sobreviviendo con su arte y su amor por su adorada Lara en “Doctor Zhivago”.



La adaptación de Lean de la novela de Boris Pasternak tuvo un comienzo inestable en su primer estreno en Estados Unidos. La asistencia fue escasa y las reseñas fueron negativas.

Luego que MGM la retiró de los teatros y Lean reeditó el desgarbado relato, la cinta se reestrenó y se convirtió en un éxito de taquilla. Aun así, Sharif nunca pensó que llegó a ser tan buena como pudo.
“Es sentimental. Demasiada de esa música”, dijo una vez en referencia a la exquisita partitura del compositor ganador del Oscar Maurice Jarre.

Aunque Sharif nunca volvió a disfrutar del mismo éxito, siguió siendo un actor solicitado durante muchos años, en parte por su capacidad de interpretar distintas nacionalidades.

Dio vida al revolucionario argentino Ernesto “Che” Guevara en “Che!”, al italiano Marco Polo en “Marco Polo el magnífico” y al líder de Mongolia Genghis Khan en “Genghis Khan”. Fue un oficial alemán en “La noche de los generales”, un príncipe austriaco en “Mayerling” y un bandolero mexicano en “El oro de Mackenna”.

También hizo del apostador judío Nick Arnstein en “Funny Girl”, coestelarizada por Barbra Streisand. La película de 1968 fue prohibida en su natal Egipto porque hacía el papel de un judío.

Como un actor de mediana edad, apareció en filmes como “La pantera rosa ataca de nuevo”, “Oh Heavenly Dog”, “The Baltimore Bullet” y otras que desestimó como “basura”.

La sequía duró tanto que al final, comenzando a fines de los 90, Sharif comenzó a rechazar todas las ofertas que recibía para hacer cine.

“Perdí el respeto por mí mismo y la dignidad”, le dijo a un reportero en el 2004. “Hasta mis nietos se estaban burlando de mí. ‘Abuelo, eso estuvo bien mal. ¿Y esta? Peor'”.

En el 2003 aceptó un papel en la película francesa “Monsieur Ibraham”, interpretando a un comerciante musulmán en París que adopta a un niño judío.

Por este papel ganó un premio César, el equivalente francés del Oscar, y luego apareció en “Hidalgo”, un alegre western protagonizado por Viggo Mortensen. En éste hacía de un jeque del desierto que se bate a un duelo de espadas con 11 asaltantes. Su carrera se reencaminó.

Sin embargo, en el 2007 sufrió una vergüenza pública cuando presentó una declaración de nolo contendere a un cargo menor de agresión y se le ordenó que se sometiera a un curso de manejo de la ira por haberle dado un puñetazo a un aparcacoches que se negó a aceptar un pago en moneda europea.

Nacido Michael Shalhoub en Alejandría, Egipto, Sharif fue hijo de padres sirios-libaneses.

Tras trabajar tres años en la compañía maderera de su padre, alcanzó su antiguo sueño de convertirse en actor de cine, y apareciendo en casi una docena de cintas egipcias bajo el nombre de Omar el Sharif.

Su fama sólo se incrementó cuando se casó con la reina del cine de Egipto, Faten Hamama, en 1955. Tuvieron un hijo, Tarek, antes de divorciarse en 1974.

En el 2004 Sharif admitió que había tenido otro hijo, producto de una relación de una noche con una entrevistadora.

Lejos del cine, Sharif fue un jugador de bridge de primera categoría que por muchos años escribió una columna en un diario sobre bridge. Abandonó el juego en los últimos años, empero, cuando dejó las apuestas.

Había sido un prodigioso apostador, que según reportes ganó una vez un millón de dólares en un casino italiano. Tras perder un monto sustancial en un casino de París en el 2003, insultó a un croupier y se le ordenó que se fuera del lugar. Cuando se negó a hacerlo, fue echado y le propinó un cabezazo a un policía durante una pelea subsiguiente. Le impusieron una multa de 1.700 dólares y se le dio una sentencia suspendida de un mes.

Sharif pasó la mayor parte de sus últimos años en El Cairo y en el Royal Moncean Hotel en París.

“Cuando uno vive solo y no es joven, es bueno vivir en un hotel”, le dijo a un reportero en el 2005. “Si te sientes solo, puedes bajar al bar. Conozco a toda la gente que trabaja aquí y que viene con regularidad. Te arreglan la habitación, y no tienes que preocuparte por nada“, dijo. “Si sientes cualquier cosa, en términos de salud, puedes llamar al conserje y decirle que te llame a todas las ambulancias de París”. (AP)

Fuente

miércoles, 8 de julio de 2015

Flash del 81


Ciencia, cine, música, se entrelazan formando una colorida realidad, recordándonos que la ciencia forma parte integral de nuestra cultura.





Corría 1981 cuando Dudley Moore llega a las pantallas con "Arthur”, la película sobre un insufrible millonario que logra ser rescatado de su monótona vida por una, todavía fresca Liza Minelli. Imposible no mencionar al gran actor británico John Gielgud, de sólida formación teatral interpretando Shakespeare y compañero de Lawrence Olivier en sus años de formación actoral. Gielgud ganó un Oscar como mejor actor de reparto, interpretando al mayordomo de Arthur.

La banda de sonido tuvo canciones inolvidables como “Fool me again” (Engáñame otra vez) interpretada por la juvenil y encantadora Nicolette Larson. Sí, la misma que en 1978 había lanzado el hit “Lotta love”, infaltable en las épocas en que todavía se bailaba lento.


1981 fue un año con gran cantidad de estrenos en el cine nacional. Hubo de todo como en botica: películas de Enrique Carreras (“Ritmo, amor y primavera”), Fernando Siro (“Las vacaciones del amor” del grupo de películas que incluía a las infartantes de los ’80. Monica Gonzaga obviamente incluída), y del recientemente fallecido Sergio Renán (“Sentimental”). También fue el año de estreno de “De la misteriosa Buenos Aires”, película dividida en tres segmentos a cargo de distintos directores (Fischerman, Wullicher y Barney Finn), y basada en el cuento de Manuel Mujica Lainez.

Otros estrenos incluyeron “Momentos”, de la pionera MaríaLuisa Bemberg y “Los viernes de la eternidad” de Héctor Olivera. Esta última con un elenco multiestelar encabezado por Thelma Biral, Hector Alterio y Susana Campos.

En ciencia, los avances se centraban en la espectroscopía (Premio Nobel de Fisica compartido), reacciones químicas (Premio Nobel de Química compartido), hemisferios cerebrales y sistema visual (Premio Nobel de Fisiología o Medicina compartido). El Nobel de Literatura era otorgado a Elias Canetti, escritor búlgaro autor de libros (“La comedia de la vanidad”, “La torre de Babel”)  y obras teatrales (“El casamiento”, “Sus dias están contados”). Su escritura estuvo profundamente influenciada por la riqueza de idiomas a la cual estuvo expuesto desde niño.


Fuentes

sábado, 4 de julio de 2015

Entrevista Fatima Solomita y Fernando Oliva: Primer Congreso Nacional de Arte Rupestre. Segunda Parte.

Luego de contarnos sobre arte rupestre, los investigadores se adentran en distintos aspectos del Primer Congreso Nacional de Arte Rupestre realizado en Rosario.

Olivia y Solomita nos cuentan sobre la historia de congresos organizados por la FHyA (Foto: C. Pairoba)


¿Quiénes organizaron el Primer Congreso Argentino de Arte Rupestre (AR)?
Fátima Solomita:
El congreso fue organizado por el Centro de Estudios Arqueológicos Regionales dirigido por Fernando Oliva, el Centro de Estudios de Arqueología Histórica dirigido por Ana Maria Rocchietti y del cual soy integrante y la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario.

Tuvimos conferencistas extranjeros de Chile, Uruguay, Perú y Cuba. Hubo una gran presencia latinoamericana. Carlos Aschero, presidente del congreso es una figura muy importante dentro del AR. Los conferencistas incluyeron a Racso Fernández Ortega (Cuba), Lautaro Nuñez Atencio (Chile), Cristóbal Campana (Perú) y Mario Consens (Uruguay).

La convocatoria fue amplia con gran cantidad de gente que asistió y presentó trabajos. Hubo gran cantidad de público en las conferencias, con público adicional a los que habían presentado trabajos. Tuvimos más de 200 trabajos, representando a todas las zonas de la Argentina, donde hay centros de investigación que se dedican al AR.

Fernando Oliva: Fue el primer congreso junto a todos los especialistas. El 99% de los colegas que están trabajando en el tema participaron del congreso. El encuentro se hizo a través de la facultad y con el apoyo explícito de la gestión del Rector Darío Maiorana. Tuvimos apoyo a nivel de Rectorado, a nivel de la facultad, la participación de los centros de estudios y algunas instituciones a nivel nacional.

Hubo exposiciones y el congreso se transformo en un evento latinoamericano. Fue trabajoso en la primera etapa pero para la coordinación de las mesas se convocó a especialistas de primera línea de diferentes lugares del país. Eso garantizó el éxito del congreso.

¿Cuál es la historia de Rosario en cuanto a la organización de este tipo de congresos?
FO:
El Primer Congreso Nacional de Arqueología se hizo aquí, en Rosario en la década del 60. También se hicieron los primeros congresos de Arqueología Histórica, de Arqueometría, de la Región Pampeana Argentina, y de Arte Rupestre Nacional. Ahí tenés 5 congresos que la comunidad arqueológica históricamente en la Facultad de Humanidades y Artes viene organizando como primeros congresos. Son congresos pioneros de líneas de investigación que después siguen. Por ejemplo, ya llegamos a la edición número 18 del Congreso Nacional de Arqueología.

Siempre hemos sido muy resolutivos para este tipo de cosas. A pesar de que dentro del campo de la Antropología la Arqueología es como una hermanita menor, considerando que en términos académicos, esta disciplina ha generado muchísimo sustrato dentro del campo de la Antropología. Esta es una discusión vieja.
Hay una tradición dentro del campo de la Arqueología en la Facultad de Humanidades y Artes con respecto a este tipo de eventos, un espíritu de convocatoria muy importante sobre la comunidad rosarina. Este es un dato interesante respecto de la confiabilidad de Rosario como sede y pionera. Acá se genera un clima bastante crítico con muchas ideas y generación de muchos proyectos de investigación. Rosario tiene un potencial muy grande con respecto a la Arqueología a nivel nacional. De hecho, grandes investigadores han trabajado históricamente desde esta universidad.

Al ser el primer congreso nacional, debe haber habido una tensión especial.
FS:
En realidad, no se esperaba tanta convocatoria de gente. Apostábamos por unas 60-70 personas por ser un campo tan especializado. Nos sorprendió la cantidad de trabajos que se presentaron y también la cantidad de gente que vino, además de enviar el trabajo.

FO: Estamos muy sorprendidos y ahora dedicados a toda la parte editorial. Este año va a salir una publicación vinculada con el tema del congreso.

FS: Los que presentaron poster pueden presentar un trabajo ampliado y los que presentaron ponencia pueden presentar un artículo. La idea es publicar un libro, con mejor calidad dado que al ser sobre AR la calidad en imágenes tiene que ser muy buena. La convocatoria aún está abierta hasta mediados de abril. Después viene la etapa de evaluación de los trabajos por un comité científico y finalmente entraría en la fase de edición. Esperamos tenerlo en imprenta para septiembre.

¿En qué lugar físico se desarrolló el congreso?
FS: Los nueve simposios simultáneos se hicieron en la Facultad de Humanidades y Artes. Las conferencias magistrales se realizaron en el Espacio Cultural Universitario donde también hubo dos exposiciones museológicas. Una del Museo de la Escuela de Antropología, con piezas de Alamito y la otra muestra que era del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL) y de la universidad. Esta última con infografías bajo el título “Arte rupestre en la Argentina”. Ahí tenías diferentes sitios dentro de la Argentina y las imágenes más representativas de cada uno de esos lugares.

FO: Es importante destacar el apoyo del Rectorado y las autoridades de la facultad. El congreso sirve para que tanto graduados, profesores y estudiantes tengan la conciencia de que se pueden hacer determinadas cosas y de empezar a generar intercambio. De saber que uno está en capacidad de hacer determinado evento. Creo que es lo más importante en cuanto a lo académico.

FS: El viaje y la estadía de los conferencistas estuvo a cargo de la Universidad Nacional de Rosario. Si no, no hubiésemos podido traerlos. No fue un gasto menor.


¿Cuándo es el próximo congreso?
FS: El próximo se hace en 2016 en Río Cuarto.


FO: Hubo una votación para decidir si se repetía en dos o tres años. Creíamos que lo mejor era cada tres años pero ganó la opción de hacerlo cada dos. Había un clima muy festivo, de “que lástima que se acaba”. La gente estaba muy contenta. Las conferencias estaban siempre llenas. Fue muy intenso ya que se arrancaba a las 8 de la mañana hasta las 18-19 hs. Después las conferencias desde las 19:30 hasta las 21 hs. Pero siempre lleno.


Como no había algo sobre la temática de AR, fue un primer encuentro. Nos permitió intercambiar opiniones con gente que trabaja en otras líneas.

A TÍTULO PERSONAL
Fatima Sodomita
Lic. En Antropología
Docente en la Facultad de Cs. Exactas, Ingeniería y Agrimensura con proyectos en Facultad de Humanidades y Artes
Secretaria General del Primer Congreso Nacional de Arte Rupestre – Rosario, 10 al 12 de septiembre de 2014

Fernando Oliva
Profesor de Arqueología Americana y Argentina
Director del Centro de Estudios Arqueológicos Regionales – Facultad de Humanidades y Artes – Universidad Nacional de Rosario

Cliquee aquí para leer la primera parte de esta entrevista.

miércoles, 1 de julio de 2015

20 Things You Didn't Know About... The Periodic Table

How it started, how it's like solitaire, how to fold it, and how it ends.

periodic-table
Lawrence Berkeley National Lab


1  You may remember the Periodic Table of the Elements as a dreary chart on your classroom wall. If so, you never guessed its real purpose: It’s a giant cheat sheet.

2  The table has served chemistry students since 1869, when it was created by Dmitry Mendeleyev, a cranky professor at the University of St. Petersburg.

 With a publisher’s deadline looming, Mendeleyev didn’t have time to describe all 63 then-known elements. So he turned to a data set of atomic weights meticulously gathered by others.

4  To determine those weights, scientists had passed currents through various solutions to break them up into their constituent atoms. Responding to a battery’s polarity, the atoms of one element would go thisaway, the atoms of another thataway. The atoms were collected in separate containers and then weighed.

 From this process, chemists determined relative weights—which were all Mendeleyev needed to establish a useful ranking.

6  Fond of card games, he wrote the weight for each element on a separate index card and sorted them as in solitaire. Elements with similar properties formed a “suit” that he placed in columns ordered by ascending atomic weight.

7  Now he had a new Periodic Law (“Elements arranged according to the value of their atomic weights present a clear periodicity of properties”) that described one pattern for all 63 elements.

 Where Mendeleyev’s table had blank spaces, he correctly predicted the weights and chemical behaviors of some missing elements—gallium, scandium, and germanium.

 But when argon was discovered in 1894, it didn’t fit into any of Mendeleyev’s columns, so he denied its existence—as he did for helium, neon, krypton, xenon, and radon.

10  In 1902 he acknowledged he had not anticipated the existence of these overlooked, incredibly unreactive elements—the noble gases—which now constitute the entire eighth group of the table.

11  Now we sort elements by their number of protons, or “atomic number,” which determines an atom’s configuration of oppositely charged electrons and hence its chemical properties.

12  Noble gases (far right on the periodic table) have closed shells of electrons, which is why they are nearly inert.

13  Atomic love: Take a modern periodic table, cut out the complicated middle columns, and fold it once along the middle of the Group 4 elements. The groups that kiss have complementary electron structures and will combine with each other.

14  Sodium touches chlorine—table salt! You can predict other common compounds like potassium chloride, used in very large doses as part of a lethal injection.

15  The Group 4 elements (shown as IVA above) in the middle bond readily with each other and with themselves. Silicon + silicon + silicon ad infinitum links up into crystalline lattices, used to make semiconductors for computers.

16  Carbon atoms—also Group 4—bond in long chains, and voilà: sugars. The chemical flexibility of carbon is what makes it the key molecule of life.

17  Mendeleyev wrongly assumed that all elements are unchanging. But radioactive atoms have unstable nuclei, meaning they can move around the chart. For example, uranium (element 92) gradually decays into a whole series of lighter elements, ending with lead (element 82).

18  Beyond the edge: Atoms with atomic numbers higher than 92 do not exist naturally, but they can be created by bombarding elements with other elements or pieces of them.

19  The two newest members of the periodic table, still-unnamed elements 114 and 116, were officially recognized last June. Number 116 decays and disappears in milliseconds. (Three elements, 110 to 112, were also officially named earlier this month.)

20  Physicist Richard Feynman once predicted that number 137 defines the table’s outer limit; adding any more protons would produce an energy that could be quantified only by an imaginary number, rendering element 138 and higher impossible. Maybe.

Source

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