jueves, 31 de octubre de 2013

La actriz que sentó las bases del Wi-Fi

Se trata de Hedy Lamarr, una artista e inventora que nació en Austria en 1913. El 9 de noviembre es el Día del Inventor en Alemania, Austria y Suiza, en homenaje a su nacimiento.

Hedy Lamarr y Clark Gable en la película "Boom Town" (1940).

(Agencia CyTA-Instituto Leloir. Por Bruno Geller)- ‘¡Tu belleza me intimida tanto! Temía que me paralizase, por eso no podía aceptar al mismo tiempo el reto de tu inteligencia, tan sobrenatural como tu cuerpo‘.

Así es como en la novela Pubis Angelical -de Manuel Puig- el poderoso fabricante de armas explica el por qué de sus celos a su mujer, una bella actriz cuyo nombre artístico era Hedy Lamarr.

Hedwig Eva Maria Kiesler nació en Austria en 1913, en el seno de una familia judía. En 1942, cuando ya era una estrella de Hollywood, patentó la primera versión de un sistema secreto de comunicación. ‘Esta técnica es actualmente la base del principal instrumento contra las interferencias utilizado en muchos sistemas de defensa nacionales. En la década de 1980, empezó a implementarse en la transmisión de datos sin cable, como la telefonía móvil y las redes inalámbricas. Así se convirtió en la base, no sólo de la telefonía móvil celular 3G, sino de prácticamente todos los sistemas de comunicación digital inalámbrica modernos, como el Wi-Fi, el GSM, el Wlan y el BlueTooth. También se usa en la transmisión de datos satelitales‘, señaló a la Agencia CyTA la doctora Valeria Edelsztein, investigadora del CONICET en el Departamento de Química Orgánica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA , autora del libro ‘Científicas: cocinan, limpian y ganan el premio Nobel (y nadie se entera)‘, y columnista en el programa Científicos Industria Argentina.

En Austria, Alemania y Suiza, el 9 de noviembre se celebra el Día del Inventor en homenaje al nacimiento de Hedy Lamarr. ‘Cualquier chica puede ser atractiva. Sólo tiene que quedarse quieta y parecer estúpida‘, solía decir irónicamente esta actriz que en la década de 1930 sería la primera mujer en la historia del cine en aparecer desnuda en una película comercial. En esa producción, titulada Éxtasis, se la ve corriendo sin ropa por la campiña checa después de darse un baño en un lago. A raíz de estas imágenes, la obra fue prohibida en muchos países, incluyendo a los Estados Unidos.

Hedy tenía formación científica: comenzó a estudiar ingeniería pero dejó la universidad para trabajar en Berlín con el legendario director de teatro Max Reinhardt. Tiempo después regresó a su Viena natal donde se casó en 1937, bajo presión familiar, con el fabricante de armas y municiones Fritz Mandl. En su autobiografía ‘Éxtasis y yo‘, Lamarr relata que Mandl tenía contactos con Benito Mussolini y militares nazis.

Lamarr fue sometida a un estricto control por parte de Mandl quien la mantenía encerrada en su lujosa mansión. Guiado por los celos, compró todas las copias de la película Éxtasis para retirarlas de circulación. Luego de drogar a la empleada encargada de vigilarla, Lamarr logró escapar por una ventana. Viajó a Paris y de ahí a Londres donde conoció al empresario Luis B. Mayer, de la Metro-Goldwin-Mayer, que la ayudó a reanudar su carrera actoral en Estados Unidos. Años después, finalizada la Segunda Guerra Mundial, Mandl se refugiaría en la Argentina , donde compraría una magnífica casa en La Cumbre, provincia de Córdoba. Esta residencia, que fue remodelada, se conocería como el Castillo de Mandl.

Lápiz labial y números

En 1940, durante una cena en Hollywood, Lamarr, conoció al compositor estadounidense George Antheil. Juntos desarrollarían el invento que haría posible el Wi-Fi y otros avances tecnológicos que cambiarían la comunicación y muchas facetas de la cultura a nivel mundial.

Entre muchas producciones, Antheil -‘el niño malo de la música‘- creó la obra ‘Ballet mecánico‘ que musicalizó el film homónimo de Fernand Léger y Man Ray. Esta música era generada por una ‘máquina‘ que integraba la sincronización de pianolas, timbres eléctricos y hélices de avión, entre otros dispositivos. En aquella cena en Hollywood Lamarr y Antheil se sumergieron en una apasionada conversación sobre cómo desarrollar un sistema de guía por radio de torpedos no detectable. Su objetivo era brindar un aporte a la armada de Estados Unidos para que lo utilizase contra los nazis. Unas horas después, la actriz garabateó con su lápiz labial su número telefónico en el parabrisas del auto de Antheil para seguir desarrollando la idea.

Es así que estas dos mentes brillantes se reunieron con frecuencia durante meses. En esos encuentros, Lamarr aplicó también sus conocimientos adquiridos en las reuniones que su exmarido Mandl mantenía con militares para crear nuevas tecnologías para armamentos. Intercambiando ideas, mientras Antheil tocaba el piano, inventaron un sistema de espectro ensanchado que fue patentado como ‘sistema secreto de comunicación‘.

‘Basándose en la música del piano, desarrollaron una fórmula teórica para crear sistemas con capacidad de controlar torpedos en forma remota por medio de cambios rápidos en la frecuencia de emisión de señales de radio sin que fueran interferidas por el enemigo. Si no hay una única frecuencia, es mucho más difícil que un tercero pueda detectarla y meterse en el medio‘, explicó Edelsztein. Y agregó: ‘La idea era brillante pero, como el desarrollo tecnológico de la época era muy pobre, no pudo ser puesta en práctica en ese momento. De hecho, tuvieron que pasar veinte años para su primera aplicación, en 1962, durante la crisis de los misiles, cuando los Estados Unidos descubrieron que la Unión Soviética había colocado misiles nucleares en territorio cubano. La armada estadounidense usó ese invento con transistores para que los sistemas de comunicación militar de sus barcos no fueran interferidos.‘

Manuel Eguia, director del Laboratorio de Acústica y Percepción Sonora (LAPSo) de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) e investigador del CONICET, explicó que las señales que se transmiten por radio normalmente utilizan una única frecuencia portadora, por ejemplo, una emisora de radio convencional que transmite a 100 megahertz. Estas señales pueden ser fácilmente interceptadas por un receptor que sintonice la misma frecuencia. ‘Ahora bien, supongamos que queremos transmitir un mensaje que no pueda ser interceptado salvo por nuestro receptor. Una posibilidad es utilizar varias frecuencias e ir saltando de una a otra siguiendo un patrón previamente acordado con el receptor. Por ejemplo utilizar primero la frecuencia de 100 MHz durante 1 segundo luego la de 103 MHz durante medio segundo, luego saltar a 98 MHz durante dos segundos, y así. La señal queda entonces distribuida sobre un espectro más amplio, pero con la ventaja de que si alguien quiere interceptarla sólo puede captar fragmentos y nunca la señal completa, ya que no conoce el ’patrón’ previamente acordado entre emisor y receptor. El invento de Hedy Lamarr y George Antheil utiliza esta idea‘, puntualizó.

El patrón de salto de frecuencias está inspirado en los papeles perforados que utilizan las pianolas, donde justamente se le dan instrucciones a un piano mecánico para saltar de una frecuencia (nota musical) a otra frecuencia cada cierto tiempo (la duración de la nota). ‘Dicho de otra forma, al contar tanto el emisor como el receptor con la misma ’cinta de pianola’ pueden sincronizar los saltos de frecuencia del aparato emisor y receptor y transmitir el mensaje completo de forma segura. Esta sincronización entre pianolas fue utilizada por George Antheil en su famosa obra musical ’Ballet mecánico’‘, destacó Eguía.

‘Muchas veces se pierden los nombres, se olvidan los rostros y finalmente nunca nos enteramos que hoy en día podemos usar la tecnología 3G, Bluetooth y Wi-Fi en parte gracias al aporte de una mujer que vivió una vida de película‘, subrayó Edelsztein.

Lamarr trabajó en producciones junto a estrellas como Clark Gable, James Stewart, Spencer Tracy y Judy Garland. Nunca ganó un oscar, pero en 1997 fue reconocida por la Fundación Fronteras Electrónicas (EFF, según sus siglas en inglés) de Estados Unidos por su aporte a una de las tecnologías más revolucionarias de nuestros tiempos.

Fuente:
www.diariolareforma.com.ar






martes, 29 de octubre de 2013

Murió Jovanka, el último ícono del comunismo yugoslavo


A los 89 años, la última esposa del Mariscal Tito, líder de la vieja Yugoslavia por 35 años, murió en un hospital de Belgrado, tras pasar tres meses internada en cuidados intensivos por complicaciones cardíacas.




Por Ursula Ures Poreda

21 de octubre, 2013
Nacida en 1924, el destino de Jovanka Budisavljevic no era muy diferente al de tantos partisanos que, como ella, se unieron al Ejército Popular Yugoslavo, en el que llegó a ser sargento coronel. Sin embargo, sólo ella se convirtió, en escasos años, en una testigo privilegiada de los años de crecimiento de un país que llegó a ser referente de una nueva forma de poder.

No hay dos versiones iguales que relaten cómo conoció a su esposo, Josip Broz (Tito). Lo cierto es que, después de ocho años de noviazgo, y a pesar de los 32 que se llevaban entre sí, se casaron en secreto. Recién un año más tarde, el pueblo supo del matrimonio del entonces primer ministro y flamante presidente.

Desde 1952, la vida de esa joven comunista parecía el final de una buena película romántica y cargada de color rosa. El matrimonio presidencial crecía en popularidad y se codeaba con los principales líderes mundiales y el jet set europeo, desde Ronald Reagan, la reina Isabel II, hasta Elizabeth Taylor y Richard Burton. Los Broz incluso vacacionaron alguna vez en la isla de Brioni junto a otra de las parejas de oro de esos años, el director de cine Carlo Ponti y la actriz italiana Sofía Loren.

Jovanka supo marcar estilo en un país que comenzaba a destacarse con fuerza en la geopolítica mundial y, con ello, ganarse la atención de las potencias de ese momento. Con una sonrisa avasallante, peinado en alto, atuendos de diseño y joyas por demás costosas. Así aparecía junto a su marido, hasta convertirse en una sombra literal de la presencia de aquel líder.

Recién hacia finales de los ’70, la imagen de la primera dama eterna comenzó a caer. Cada vez más alejada de su esposo -y ganadora del odio de buena parte de la dirigencia que veía en ella un obstáculo para llegar al viejo mandatario- Jovanka desapareció de la escena pública. La última vez que fue vista públicamente junto a Tito fue en una recepción en 1977. Sólo tres años después, reapareció oficialmente: siguiendo al protocolo, ocupó su lugar de viuda en los funerales del Mariscal.

Poco tiempo después, fue literalmente expulsada de la residencia oficial. Si durante los últimos años de vida de Tito, Jovanka podía ser un destello de lucidez para el longevo dirigente, los principales actores de la transición temían que la mujer tuviera una suerte de testamento político. Contra su voluntad, fue puesta en una casa cercana a la residencia oficial que compartiera con su marido, y con vigilancia policial constante. Lo que sería una “cuestión de tiempo” duró treinta años.

A la nada
La propia Jovanka explicó en 2009 al diario serbio Politika que la “expulsaron como una maleta” de la residencia del líder comunista.

“En camisón de noche, sin nada, sin derecho a llevarme alguna foto nuestra, alguna carta, algún libro o algo de ropa, y contra mi voluntad me metieron en esa casa, según dijeron, de forma temporal, pero donde vivo desde hace casi tres décadas”, relató en ese momento.

A finales de los ’80, casi todo lo que poseía Tito fue nacionalizado. A la viuda se la despojó también de la mayoría de los presentes que recibió como primera dama, y que hoy se exhiben en el Museo de la Historia de Yugoslavia.

Resarcimiento
El primer ministro serbio Ivica Dacic recordó hoy ese episodio como “una injusticia histórica” y despidió a la viuda de Tito como “la última y más creíble testigo de la historia del anterior país”.

Tal como había pedido Broz, su cuerpo será enterrado en el mismo complejo que alberga la tumba de Tito, en Belgrado.

Fuente:
http://blogs.perfil.com/

sábado, 26 de octubre de 2013

Harvard posee tierras en el país y sus alumnos la acusan de explotarlas mal

Tiene 87 mil hectáreas en Corrientes, donde produce madera. Según los estudiantes, provoca daño ambiental.
El miércoles. Estudiantes de Harvard exigieron a las autoridades “buenas prácticas ambientales” en Corrientes.
Por Gonzalo Sánchez 
25/10/13
La Universidad de Harvard posee en la Argentina 87.884 hectáreas. Están ubicadas en el corazón de una de las reservas de agua dulce más grandes del planeta: los Esteros del Iberá, en Corrientes. Son gestionadas a través de dos sociedades anónimas con oficinas en Buenos Aires –Las Misiones S.A. y Evasa S.A.– y se dedican a la plantación industrial de pinos y eucaliptus. Los beneficios económicos obtenidos por la producción y venta de madera se destinan a financiar parte de la actividad educativa de excelencia que promueve la casa de estudios norteamericana. De la misma manera, según registros oficiales, Harvard explota recursos naturales en diferentes partes del mundo. Esta es, por lo tanto, la historia local de un terrateniente extranjero inesperado.

La semana pasada, en Boston, un colectivo de estudiantes, profesores y graduados presentó un informe a las autoridades en el que señala que el emprendimiento en Corrientes está dañando al medio ambiente. El estudio asegura que Harvard ha expandido las plantaciones dentro de la Reserva Natural Iberá, sobre áreas donde no está permitido y sobre tierras de comunidades cercanas. Según residentes y científicos consultados, la forestación redujo la biodiversidad: produjo la migración de aves, la muerte de especies vegetales y cambió la composición del ecosistema, ya que los árboles absorben grandes cantidades de agua y secan extensiones de humedal.

Los residentes, dice el estudio, además están preocupados por el daño del suelo a largo plazo y por el acceso al agua para consumo. Citados en el trabajo, habitantes de localidades como San Miguel y Chavarría aseguran que debieron profundizar varios metros sus pozos de agua porque, a determinado nivel, el lecho se había secado. También se advierte por el daño que provocan en los caminos provinciales los camiones que sacan la madera de los campos. 

“Harvard ha conseguido altos beneficios en Corrientes mediante el aprovechamiento de un clima que lleva a tasas rápidas de crecimiento, un marco legal que otorga beneficios fiscales a los inversionistas extranjeros y una imagen atractiva de responsabilidad corporativa”, dijo a Clarín Sam Wohns, uno de los estudiantes que hizo el trabajo de campo. 

“Sospechábamos que la universidad tenía inversiones poco éticas, y ahora pudimos comprobarlo –agrega Wohns–. Me impactaron además las condiciones precarias de los empleados de las forestales. Harvard dice acoger a buenas prácticas, pero los pobladores viven situaciones contractuales irregulares”.

Wohns sigue: “La mayoría de las plantaciones está dentro de los esteros. Según los documentos mismos de la empresa, no debería haber ni un pino allí. Pero no respetan ni sus estatutos: plantan sobre los cuerpos de agua y están secando los suelos”. 

Wohns (28) cursa cuarto año de Economía Política. Es miembro de la Coalición para la Inversión Responsable de Harvard, una agrupación que junto al Oakland Institute (el informe lleva la firma de los dos organismos) se dedica a auditar los negocios de la casa de estudios fuera de Estados Unidos. A través del Harvard Managment Compañy (HMC), la universidad administra un fondo de 32 mil millones de dólares. En los últimos años, buena parte de ese dinero se invirtió en recursos naturales. L a lista de países en los que se invierte es infinita: va desde las Islas Cayman hasta Nueva Zelanda, pasando por casi toda Sudamérica. 

Por las dos empresas locales, HMC pagó 55,2 millones de dólares. Las tierras de Las Misiones S.A. fueron de la familia Pérez Companc hasta que en 2002 las compró el norteamericano Douglas Tompkins, varias veces denunciado por el control del agua. En 2007 el magnate decidió vender, y a través de un fondo de inversión llegaron a manos de Harvard, que posee el 100% del paquete accionario. Las tierras de Evasa S.A. corresponden a fracciones de otros campos que HMC debió sumar para poder obtener los beneficios impositivos que ofrece a las madereras la Secretaría de Agricultura. 

Clarín se comunicó con las autoridades de Harvard para conocer su posición. Y el vocero de la presidencia, Kevin Galvin, respondió: “Los proyectos se encuentran en áreas legales y se gestionan diligentemente a fin de minimizar el impacto en los humedales. Funcionan con pleno apoyo de autoridades y no han sido objetados por el Gobierno argentino. Evasa obtuvo importantes certificaciones de calidad y Las Misiones espera lograrlo pronto”. 

Se contrapone con las palabras de Wohns, quien el miércoles junto a un grupo de compañeros participó de una marcha para exigir medidas a las autoridades de Harvard. “Cuando vi cómo las plantaciones invadían los esteros, me sentí angustiado”, dijo. Y concluyó: “Como estudiante de Harvard, soy uno de los que usa la plata que ganan esas empresas. Pero yo no debería beneficiarme por la destrucción ambiental”.

Fuente:
www.clarin.com

martes, 22 de octubre de 2013

COPUCI 2013: Aplicando las herramientas estratégicas para la comunicación


El 13 de septiembre participé junto con mi amiga y companera de la Especialización en Comunicación Ambiental/Maestría en Comunicación Estratégica, la odontóloga Ana María Alessio, del III Congreso sobre Comunicación Pública de la Ciencia, que se realizó en la Facultad de Ca. Política y RR.II, de la Universidad Nacional de Rosario.

La oportunidad nos permitió mostrar nuestro enfoque metodológico para aplicar las herramientas adquiridas durante el cursado del posgrado arriba mencionado.

También conocer a otros interesados en mejorar la comunicación de la ciencia, con un enriquecedor intercambio de experiencias obtenidas en distintos ámbitos.

Les dejo el trabajo que presentamos con Ana María.

sábado, 12 de octubre de 2013

Llega el Google Street View: ¿servicio con sorpresa?

Escándalos en varios países, demandas  y multas constituyen el lado oscuro de este sistema que permite sacar fotos en calles y caminos de cualquier lugar.


El auto de Google en Alemania (Foto: Christian Mayrhofer)


Llega a la Argentina el servicio "Street View" (visión desde la calle) con el que Google contribuye a que todos puedan "estar" en un lugar sin la molestia de tener que trasladarse. 

El "Street View" llega precedido de varios problemas en Europa y EE.UU.  ¿Vemos algunos?

 

1. “Pobre cobertura del arreglo por escándalo con Google Street View”

El 15 de marzo del 2013, Google llegó a un acuerdo para pagar 7 millones de dólares a 38 estados de los EE.UU. El autor recapitula los episodios que antecedieron a este problema, recordando lo que comenzó varios años atrás. En Europa la gente se quejaba porque no quería las fotos del frente de sus casas en Internet. Lo que no sabía era que los autitos de Google también podían recolectar datos sobre las comunicaciones online de la gente a medida que pasaba frente a sus hogares.

Como indica Zainab Akande en su completo artículo sobre este mismo tema (artículo 2), la multa de 7 millones de dólares para una compañía que vale 200.000 millones, es una minucia. Sobre todo cuando se considera que no hay forma de saber hasta dónde habría llegado la situación, si no hubiera sido por el hecho de que esta práctica de la empresa fue descubierta.

2. “Escándalo por el fisgoneo del Google Street View: el gigante de Internet multado con 4,6 millones de libras por recolectar datos personales sin permiso”

Este artículo sobre el mismo tema que el anterior, fue publicado en un diario británico. Destaca que Google estaba conforme con el arreglo que le costó 4,6 millones de libras esterlinas (7 millones de dólares) por recolectar correos electrónicos, palabras clave e historiales de la red sin permiso. Esto ocurrió mientras el autito Google pasaba frente a las casas entre 2008 y 2010. De acuerdo al portal de noticias wired.co.uk, los directivos enfatizaron que Google valora la privacidad y que “los directores de proyecto nunca quisieron esos datos, no los usaron y ni siquiera los vieron”. ¿El responsable de que sucediera? Un ingeniero díscolo que incluyo un código que no debía.

Pero, ¿el ingeniero en cuestión actuaba por su cuenta como la empresa argumentaba? Segun wired.co.uk, una investigación de la Comisión Federal de Comunicaciones (EE.UU.) terminó multando a la empresa con 25.000 dólares. ¿La razón? La empresa "deliberadamente impidió y demoró su investigación". El informe de la CFC manifestaba que más de un empleado de la empresa estaba al tanto de este código para recolectar información y que la función de dicho código había sido informada a varios líderes de proyecto en octubre de 2006. Un extenso artículo del LA Times también se ocupa de este punto.

Por su parte Google a través de su vocera, manifestó que "mientras que estamos en desacuerdo con algunas de las declaraciones hechas en el informe, estamos de acuerdo con la conclusión de la CFC acerca de que no violamos la ley. Esperamos que ahora podamos dejar este asunto en el pasado".
  

3. El Reino Unido emite otro ultimatum para Google sobre la privacidad

En octubre del 2012 Google venía teniendo problemas con Francia respecto de sus links a diarios franceses, información por la cual recibía dinero que los franceses no veían. El gobierno francés también quería que el gigante G les informara sobre el uso que hacía de la información de sus usuarios. Sobre llovido, mojado: en junio de 2013, la Oficina del Comisionado para la Información del Reino Unido le dio al gigante G un mes para que borrara toda la información que había recolectado a través de su sistema Street View. En ese momento ya había transcurrido un año desde que Google admitiera que no había borrado los miles de emails y palabras clave que fueron barridos mientras sus autitos circulaban por las calles británicas. A todo esto, el gobierno le había exigido que borrara toda esta información en el 2010.

Otro artículo que informa sobre este mismo episodio indica que Google no iba a recibir ninguna multa si finalmente accedía a lo que el gobierno le pedía. Esto contrastaba con las medidas tomadas por el gobierno alemán, quien le aplicó a la empresa la multa más elevada, indicando que el caso representaba una de las “más grandes violaciones de privacidad conocidas en la historia”. En abril de 2013 Google manifestó que no apelaría la multa de 189.000 dólares aplicada por los teutones.

Con todo este bagaje de problemas, idas y vueltas, los autitos de Google llegan a la Argentina. Es de esperar que solo tomen fotos que todos podamos disfrutar.

martes, 8 de octubre de 2013

Encuentro de docentes, alumnos y científicos, puente entre la ciencia y la sociedad

La charla, organizada por La Capital entre otras instituciones, es la antesala de una reunión entre estudiantes e investigadores del Conicet que se hará el 23 de octubre en el teatro El Círculo.



El biólogo Marino Luis Cappozzo, durante la charla de esta tarde. (Foto: H. Rio)

Un centenar de docentes, directivos y alumnos de escuelas privadas y públicas de Rosario, Granadero Baigorria, Funes y Capitán Bermúdez colmaron esta tarde el auditorio del Diario La Capital para escuchar a prestigiosos científicos del Conicet que ofrecieron una charla con el objetivo de acercar cada vez más la ciencia a la gente y demostrar de una manera simple y didáctica como la matemática, la física, la biología están presentes en la vida cotidiana.

Los expertos Claudio Pairoba, de la Universidad Nacional de Rosario, y el reconocido biólogo Luis Capozzo expusieron sobre distintos aspectos de la ciencia, derribando muros y mitos acerca de la figura del investigador y de la tarea en los laboratorios. La apertura estuvo a cargo de Claudio Fernández, del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario.

La reunión fue la antesala de un encuentro que se hará el 23 de octubre en el Teatro El Círculo de Rosario con casi mil alumnos que disfrutarán de una charla cara a cara con algunos de los más destacados investigadores del país.

Se trata de las primeras acciones del ciclo "Ciencia, ¿qué me contás?" organizado por La Capital, Conicet, Universidad Nacional de Rosario, Centro de Estímulo al Desarrollo del Conocimiento de Granadero Baigorria y Ministerio de Educación de la Nación junto a la Red Argentina de Periodismo Científico, Siglo XXI Editores y teatro El Círculo.

Para la charla del 23 ya han confirmado su presencia casi mil alumnos de escuelas privadas y públicas de la zona. El ciclo continuará todos los años y ya tiene una programación prevista hasta el 2016. El ciclo, que se lanza desde Rosario se repetirá en distintos lugares del país.

En la reunión del 23 de octubre en El Círculo se pondrá el eje en el deporte y de qué manera la química, la física, en definitiva, la ciencia, colabora o participa en las actividades deportivas.

El objetivo de "Ciencia, ¿qué me contás?" es acercar la ciencia a los chicos, demostrarles a través de ejemplos prácticos y simples que la ciencia no es algo inalcanzable ni extraño, darles a conocer las carreras afines a la ciencia y la tecnología que pueden seguir después de terminar la secundaria, y despojar de mitos la figura del científico.

Prestigiosos investigadores de nuestro país como los ya citados más Diego Golombek y Valeria Edelsztein serán los encargados de transmitir estos conceptos a través de estas charlas dinámicas. A lo largo del ciclo se sumarán otros expertos.

Las escuelas que participen recibirán además material didáctico para las clases y libros para sus bibliotecas. Todas las actividades son sin cargo para los colegios.

Fuente:
www.lacapital.com.ar

lunes, 7 de octubre de 2013

Televisión y ciencia: Entrevista a Luis Cappozzo

Por Rodrigo Chavez Lagraba

El típico investigador de laboratorio, encerrado con sus tubos de ensayo y mapas genéticos, desligado de la política y sólo abocado a su labor exclusiva, parece ser sólo un estereotipo que algunas manifestaciones recientes rebaten.

En argentina, según Cavallo, los científicos tenían que lavar los platos. Marca de época neoliberal: fuga de cerebros.

A más de diez años de la crisis económica, política y social de 2001, las cosas cambiaron en relación a los científicos. Hacia fines de 2007 se crea el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva; con un tipo de política que venía perfilándose desde 2003, cuando fuera elegido Presidente de la república Néstor Kirchner. Marca de época intervencionista: repatriación de científicos.

Pero no sólo volvieron científicos para investigar (aunque sí en su mayoría), sino que se vió reflejada una vocación de divulgación en muchos de ellos; y, en este caso, de actuación.

“Área 23” es una ficción de contenido científico que se emite por el canal Tecnópolis TV (lanzado recientemente), protagonizada por Carolina Peleritti. Es la primera serie Argentina sobre ciencia, y se centra en la historia de Eugenia Simone (Peleritti) y su equipo de trabajo en un laboratorio de alta complejidad, donde deberán resolver problemas biomédicos, ambientales y judiciales.


Luis Capozzo junto a Carolina Peleritti

“En mi caso interpreto a un científico que se formó con el fundador del laboratorio y que se quedó en el país apostando al crecimiento en ciencia y tecnología como herramienta de desarrollo”, dice Luis Cappozzo, científico argentino devenido en actor. “En la vida real soy biólogo marino, investigador del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia y de la Universidad Maimónides y Fundación Azara”.

Tal vez, su nueva faceta actoral guarde alguna relación con sus deseos de divulgar la actividad científica. “La comunicación de la ciencia es algo que desarrollé con un fuerte compromiso hacia la idea de que la información y el conocimiento científico deben ser públicos. Luego comencé a realizar contenidos para televisión y la actuación fue casualidad, comenzó como un ensayo y mis compañeros de Mulata Films terminaron ofreciéndome una oportunidad que disfruté mucho”, comenta.

Primero quisiera que me cuentes cómo surgió la idea de hacer una serie que tratara temas científicos.
Es una idea original de Mulata Films, la productora con la que realicé la ficción. La propuesta original que me hicieron fue realizar los contenidos científicos temas que son sobre especialidades en las que se destaca nuestro país (biología molecular y celular, genética, salud pública, clonación, organismos genéticamente modificados, ecología).  A partir de esta propuesta consulté información sobre lo que se está realizando en investigación en los laboratorios científicos. Se trató de una propuesta muy general a la que le fuimos dando forma. Propuse los temas científicos en el contexto de la ficción y a partir de allí, suministraba los contenidos y junto a los guionistas y el director le fuimos dando forma. El problema principal que tenía la productora (cualquier productora se enfrenta al mismo problema cuando se trata de ciencia) es que resulta complejo ficcionar sobre temas científicos, que tengan contenido pero que además la propuesta de las historias que transcurren atrapen por sí mismas al televidente.


"Área 23" se emite por el canal Tecnópolis

Por otra parte, ¿cuál es el principal objetivo de la tira? ¿Se piensa principalmente en el contenido o también se tiene mucho en cuenta la puesta en escena?
El objetivo de la serie es múltiple: busca entretener (es tan atrapante como cualquier otra ficción, me atrevo a decirte que es más atrapante, estamos todos muy contentos con el resultado), brindar información y saberes científicos que permitan, por ejemplo, que mientras el televidente sufre por la muerte de algún personaje pueda comprender qué mecanismo utiliza la ciencia para establecer filiación o cuán importante es la prevención en la salud pública (con vacunas desarrolladas aquí) o de qué se trata un organismo genéticamente modificado. Los destinatarios de la serie son principalmente los jóvenes y los empresarios, porque se busca despertar vocaciones por la ciencia en los primeros y mostrar que la inversión privada  en ciencia y tecnología brinda más oportunidades a los empresarios. En nuestro país hace falta que existan más doctores en geología, físicos, matemáticos, ingenieros, químicos y biólogos y también más inversión privada en desarrollo tecnológico…

¿Se planea una emisión de más temporadas o es una experiencia única?
Todos los que participamos de la experiencia estamos muy contentos con los resultados. La serie fue bien recibida por el público. Se emite por TDA a través de la señal de Tecnópolis TV y entiendo que se irá ampliando la grilla a prestadoras de cable hasta que se instale la señal. Todos  estamos planeando más y más, pero por ahora puedo decir que estamos planeando realizar una segunda temporada. Es mejor dar un paso por vez.

¿De cuántos capítulos se conforma la primera temporada?
Toda la serie consta de diez capítulos de ficción que cuentan las relaciones diarias entre los miembros de un laboratorio de investigación como los que existen en nuestro país (lo puedo decir porque el público científico quedó encantado con la ficción, y mis colegas son el público más exigente en las críticas) y en cada capítulo resuelven un caso, por lo tanto nuestro equipo de científicos resolvió nueve casos (los capítulos nueve y diez conforman un capítulo doble). En cada capítulo hay drama, comedia, amor, tristezas, alegrías, envidias; es decir, todo lo que los seres humanos sentimos como resultado de interactuar con otros está reflejado allí. Luego hay tres capítulos en los que entrevistamos a prestigiosos científicos que cuentan sus trabajos y dan sus opiniones sobre la serie, alternando con escenas de la ficción y acercándola a la realidad en nuestros laboratorios e institutos científicos donde se producen nuevos conocimientos, y por último un capítulo sorpresa.

 

¿Estás relacionado por alguna otra actividad con el canal Tecnópolis? ¿Qué opinión tenés acerca de la señal, de su llegada a la gente, de los objetivos que se plantea?
La señal es excelente en su calidad de transmisión y mejor aún  en sus contenidos de grilla de programación. Allí están comunicadores de la talla de Adrián Paenza y Diego Golombek, además ambos son científicos. Es un privilegio compartir aire con ellos y estamos contentos de ofrecer algo diferente, en nuestro caso una ficción o como diría mi tía, un “teleteatro muy entretenido que además educa e informa”. Es muy buena la propuesta del canal y debe seguir creciendo en cantidad de programas y mantener la calidad. Es un desafío importante que debe tener continuidad por la importancia que tendrá comunicar ciencia en nuestra sociedad. La televisión de gestión privada tiene en estos tiempos una visión comercial y pasatista, es cierto que son empresas que deben ganar dinero, pero los contenidos son pobres y no pasan de bailar, criticar o tener dos minutos de fama.

Por otra parte, no trabajo para el Tecnópolis TV, trabajo para el CONICET, pero sí estoy relacionado con los objetivos del canal y estoy convencido de que debe ampliarse y mucho la cantidad de contenidos sobre ciencia en los medios de comunicación masivos. Estamos en la era del conocimiento científico y tecnológico. Quien no aprenda sobre ciencia y tecnología queda anclado en el pasado.

No alcanza con escuchar en una publicidad “está científicamente comprobado”, se requiere comprender por qué y cómo ocurren las cosas que nos afectan, qué diferencias existen entre comprar vacunas en el exterior o producirlas en nuestro país masificando su alcance y aplicación. Es importante resaltar qué valor revisten los avances en genética y cómo influyen en nuestra vida. Mi relación con el Canal es compartir los objetivos de comunicar ciencia y tecnología.

¿Qué opinás de la presencia del estado en este tipo de emprendimiento mediático? ¿Creés que se corre el riesgo de que se filtre algún sesgo político proselitista en las emisiones? ¿Creés que la apertura de medios del estado puede generar contenidos que no se producen en otros canales privados por riesgos a tener pérdida y poco rating?
La presencia del estado en estos emprendimientos es muy buena. Llega TV de calidad a muchas personas que de otra manera no la reciben. Los riesgos de filtración que mencionás no me preocupan: los contenidos de ciencias son contenidos de ciencias. Por otro lado, si lo que se filtra es la actual política científica: ¡en buena hora! Y me alegro mucho. El camino del desarrollo científico y tecnológico es fundamental para el crecimiento de un país. Miremos sino a Noruega o a Suecia, como muchos hacen cada vez que buscan ejemplos de desarrollo, miremos a Australia, a Canadá. Esto es excelente y comunicarlo, mejor aún. Si además entretenemos sin “desnudarnos por bailar”, ¡genial! 

La apertura de medios con más y mejores contenidos es un desafío interesante que ojalá prospere. Hay ejemplos instalados como Encuentro del Ministerio de Educación o la plataforma Educ.ar que son excelentes y ya están incorporados en la sociedad. Ojalá esto se multiplique.  En relación a la pérdida económica y el tema de rating, si interviene el Estado lo único importante es que sean contenidos de calidad, educativo, entretenidos y que esto sea sustentable en el tiempo. Los que hacen negocios con la televisión son empresas y venden cosas que los televidentes compran. Ese no es el rol del Estado, sino que éste debe invertir en educación y democracia. Todo lo que se gaste en comunicar la ciencia no puede considerarse “pérdida” como planteas en tu pregunta, sino que debe considerarse ganancia en una sociedad mejor.

 
En relación  a lo anterior, ¿qué opinás del gobierno nacional con respecto a los científicos?
Las políticas científicas en nuestro país durante los últimos años mostraron señales muy importantes que comparto y celebro. Desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología, junto a otros organismos científico-tecnológicos descentralizados, como el CONICET, se busca mejorar la calidad de ciencia y tecnología que se realiza en el país, y se está logrando. Venimos de tocar fondo cuando un ministro funesto nos mandó a todos a lavar los platos (cosa que también hacemos los científicos, y sin problemas) a presenciar un proceso de cambio en el que se jerarquizó la ciencia y la tecnología, se priorizaron áreas que resultan de interés para un país con nuestro perfil (generador de recursos sin valor agregado) y comenzamos a darles valor agregado a esos recursos. Ese es el camino, siempre falta más, siempre se quiere más, pero la política científica es adecuada y mejoró como nunca, que yo recuerde, en nuestro país desde los trágicos sucesos de mediados de los sesenta, que generó una diáspora de recursos humanos calificados.

La importancia y el valor que tiene, no sólo la serie, sino la señal “Tecnópolis TV” para Cappozzo, lo impulsó a comunicar ciencia para poder educar. “Desde hace menos de una década se generalizó la importancia de difundir el conocimiento científico. Si de divulgación científica se trata, nuestro país es pionero en América latina. La ciencia como herramienta de desarrollo social y la importancia de los científicos como parte integral de una sociedad compleja, que podemos llamar sociedad del conocimiento, se comprende hoy con mayor aceptación que hace diez años. Por eso muchos científicos decidimos ‘salir del laboratorio’ y comunicar a través de diferentes formatos el conocimiento científico. Otro tanto hacen los periodistas científicos que se especializaron en ciencia y tecnología durante los últimos quince años. Es muy importante que comuniquen lo que ocurre en nuestros laboratorios”.


Fuente:
http://labastardilla.net/2012/09/television-y-ciencia-entrevista-a-luis-capozzo/

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