domingo, 24 de junio de 2012

18 06 El tsunami que pasó.

Algo de lo que aconteció. Todo sería imposible.

El Lunes 18 Brian Krueger nos contaba desde su blog con noticias científicas sobre ciertas anomalías detectadas en neutrones. Investigadores italianos evaluaron los datos de otro grupo de investigadores de una universidad francesa y vuelven a proponer la hipótesis de un mundo paralelo con partículas espejo. Desde Londres informan que las prótesis mamarias francesas PIP no son tóxicas y los franceses desarrollan un filtro de agua que ajusta sus poros a la presión y se puede auto-reparar, basándose en el funcionamiento de las membranas celulares. Investigadores españoles trabajan para mejorar el diagnóstico y la detección de la tuberculosis, enfermedad que sigue dando batalla, y un interesante artículo plantea la necesidad de repensar los métodos tradicionalmente usados para evaluar la ciencia.
 
El martes 19, investigadores de la Universidad de Pensilvania informaban que los hongos tienen una maquinaria capaz de armar y desarmar los agregados de proteínas que en seres humanos pueden causar enfermedades neurodegenerativas tales como Parkinson y Alzheimer mientras que un trabajo presentado en la reunión anual de la Sociedad Norteamericana de Química describe de avances para el uso de algas como fuentes de biocombustibles utilizando métodos que sean menos contaminantes. Un trabajo aparecido en el Journal of the American Medical Association muestra el inquietante lado oscuro de las operaciones de bypass gástrico: un incremento en el consumo de alcohol por parte de los pacientes.
 
El miércoles 20 comenzó la cumbre de Rio+20 buscando el desarrollo sustentable al mismo tiempo que un preocupante artículo analiza el impacto que los gases usados en los equipos de aire acondicionado provocarán en los próximos años. La predicción de futuros eventos en base a experiencias pasadas nos da a los seres humanos una gran ventaja adaptativa, y un trabajo publicado en el Journal of Neuroscience devela el misterio de cuál es la zona del cerebro que se encarga de esta función.
 
Las noticias del jueves 21 incluían a las empresas argentinas que presentaron sus trabajos en el pabellón que el Ministerio de Ciencia y Tecnología instaló en la Convención Internacional de Biotecnología 2012, las 90 herramientas de Tweeter para tener en cuenta y las reflexiones de un analista medioambiental sobre la escasez mundial de metales.
 
Llegando al fin de semana, las noticias del viernes 22 mostraban la denuncia por contrabando de huesos de dinosaurio que ha ocasionado quejas del gobierno de Mongolia. Los huesitos aparecieron subastados en Dallas, Texas, por 1 millón de dolares. El ejemplar no estaba vivo . Docentes-investigadores de nuestra Universidad muestran sus trabajos sobre religión y vida pública, bioética, y empresas recuperadas, temáticas sociales de indudable importancia para nuestro país y región y el Dr. Ernesto Calvo da su opinión sobre cómo estimular la enseñanza/aprendizaje de las ciencias y las vocaciones científicas.
 
Y nos vamos cantando bajito.

lunes, 18 de junio de 2012

Es necesario ‘revaluar’ la evaluación de la ciencia.

Lisbeth Fog
SciDev.Net


Tradicionalmente la ciencia se evalúa de acuerdo con la producción científica de los investigadores, es decir, el número de artículos publicados en revistas científicas o las patentes registradas, por ejemplo.

Pero el valor real podría estar en cómo dichos productos o resultados benefician a la sociedad o al ambiente. La velocidad con que el nuevo conocimiento llega a los ciudadanos también importa.

Evaluar el impacto de la ciencia puede sonar simple, pero no lo es. La experiencia en América Latina demuestra que incluso los científicos no están de acuerdo en la manera como se evalúa, y que los países miden su producción científica de diferentes maneras.

¿Qué debe medirse?
Colombia evalúa a su comunidad científica de acuerdo con la información del nuevo conocimiento producido por los grupos de investigación anualmente, lo que se manifiesta en el número de publicaciones, los libros o capítulos de libros escritos, o el software registrados. Esto se hace a través de una aplicación informática desarrollada en Brasil.

En general, los científicos de ambos países están de acuerdo en que esta evaluación provee información útil para caracterizar las tendencias nacionales, pero también coinciden en que el sistema de evaluación es débil. Cada comunidad científica tiene sus propias ideas de cómo mejorar el sistema.

Los investigadores de Brasil sugieren (ver Científicos de Brasil objetan criterios de evaluación) que la publicación en revistas nacionales y la presentación de trabajos en conferencias debería dar más puntaje del que se asigna hoy en día.

Los científicos colombianos (ver Colombia: controversia por medición de grupos de ciencia) no están de acuerdo con dar el mismo puntaje a un artículo publicado en una revista nacional que a uno en una publicación internacional de renombre, como Science o Nature.

Algunos investigadores mexicanos también objetan la manera como su Sistema Nacional de Investigadores, SNI, mide la producción de los individuos. Dicen por ejemplo, que las patentes deben ser medidas no solamente por el número que se registra, sino por la manera como impactan para mejorar la economía nacional. Eso, argumentan, haría que los científicos mexicanos se preocuparan más por proteger los derechos del conocimiento que producen.

Ahora se suma la innovación
El criterio utilizado para evaluar la ciencia se vuelve aun más problemático a medida que las políticas de América Latina dejan de ver a la ciencia y la tecnología como fines en sí mismos, y añaden un nuevo ingrediente a su fórmula, viéndolas como la forma de lograr la innovación, tan necesaria para una sociedad y una economía basadas en el conocimiento.

La innovación no puede medirse simplemente por el número de artículos en las publicaciones científicas. Tampoco el número de patentes registradas puede ser el indicador de la innovación. Y aun si así lo fuera, ¿tendría una patente el mismo puntaje que la publicación de un artículo? Incluso, ¿serían comparables?

Tomemos otro ejemplo: si un grupo de investigación que está buscando soluciones a un problema de la industria firma un contrato de un millón de dólares con ella, ¿se consideraría un indicador de éxito? Y si ese mismo grupo genera una idea que incentive la creación de un spin-off rentable, ¿cómo debe medirse este impacto?

A medida que transcurre éste, que algunos han llamado el siglo de la innovación, los sistemas de evaluación tienen que actualizarse y responder a criterios que reflejen los objetivos de la ciencia, la tecnología y la innovación: generar productos para las economías y los mercados nacionales, crear soluciones prácticas a los retos sociales y agregar valor al conocimiento existente.

Deben además proveer incentivos a los propios científicos nacionales para que desarrollen la innovación. En la mayoría de los países en desarrollo quienes solicitan patentes son más las compañías internacionales que los propios investigadores o innovadores nacionales.

Repensar la evaluación
 Los sistemas de evaluación de ciencia y tecnología, y ahora de innovación, están constantemente siendo evaluados ellos mismos en América Latina.

Una crítica frecuente es que los criterios diseñados para evaluar han sido definidos principalmente por académicos, que no están en las ligas del sector productivo y poco peso le dan al valor del trabajo que producen los grupos que no se dedican a la investigación básica.

Los criterios de evaluación deben ser lo suficientemente flexibles como para diferenciar entre una y otra disciplina, como sucede en México.

¿Y qué decir de aquellas publicaciones dirigidas al ciudadano —y no a la comunidad científica—, a aquellos que participaron en una investigación como pacientes o respondieron a una encuesta, o a los miembros de comunidades afectadas por la contaminación de un río? En general, aquellos ‘productos sociales’ no tienen un puntaje alto, y los científicos no se empeñan en producirlos.

Pero el impacto de una adecuada estrategia de comunicación puede ser mucho mayor que una publicación en una revista científica.

Hace un par de años un epidemiólogo me comentó que a los investigadores se les debería medir por el impacto social que causan sus investigaciones, en muchas ocasiones salvando vidas, y no por sus publicaciones internacionales.

Este punto de vista encaja perfectamente cuando se refiere a investigaciones en salud pública. Pero no sería adecuado para otras disciplinas. Es tiempo entonces de pensar en diferentes tipos de evaluación para diferentes tipos de investigación. Me atrevería a decir, además, que los criterios deberían organizarse por los resultados que persigue —y logra— la investigación, y no por los diferentes campos científicos.

Un buen comienzo sería conformar un grupo consultor interdisciplinario, actualizado, que estimule un debate innovador y amplio.

Lisbeth Fog es consultora regional de SciDev.Net, con base en Colombia.

Fuente:
www.scidev.net

domingo, 17 de junio de 2012

11 06: El tsunami que pasó.

Algo de lo que aconteció. Todo sería imposible.


El lunes 11 Canadá anunció que es el primer país en comercializar un medicamento en base a células madre. El mismo se aplicará a niños que padezcan la enfermedad injerto contra huésped, la cual tiene tasas de mortalidad de hasta el 80% y hasta el momento solo podía ser tratada con esteroides. La revista Time cuestionaba la ciencia que respalda la nueva película de ciencia ficción de Ridley Scott, Prometheus, comparandola con el ya clásico "Alien" del mismo director (¿quién no saltó en la butaca cuando se abrió ese huevo infernal y...). En los EE.UU. una nueva patente concedida a un profesor impediría que los estudiantes puedan compartir libros de texto. El docente se queja de que esta práctica les hace perder dinero a las editoriales, las que luego no pueden publicar los libros escritos por docentes como él. Desde la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington (St. Louis, EE.UU.) informaron que la secuencia de ADN de pacientes con cáncer de mama, permite predecir el tipo de tratamiento más adecuado. También  el lunes 11 comenzaron a publicarse artículos recordando los 40 años del escándalo de Watergate, que le costara la presidencia al difunto presidente Nixon y que diera origen a varias películas (12, 3).

El martes 12 se daba a conocer una publicación electrónica con abundante material sobre aprendizaje online (e-learning) y la revista Nature publicaba un artículo sobre el siempre vigente tema del costo de las publicaciones científicas. Con reminiscencias de "tenedor libre", la idea se basa en la "publicación libre" por una tarifa fija; una alternativa que busca salir del atolladero en el que las editoriales, los científicos y los organismos que financian la ciencia están inmersos desde hace tiempo. La Nasa informaba sobre la llamarada solar de características atípicas ocurrida el 7 de Marzo y detectada por el telescopio espacial Fermi que ha estado en órbita por 4 años. En Jerusalen anunciaron que planean crear una base de datos con el ADN de perros para detectar a aquellos dueños que no lleven la bolsita cuando salgan a pasear, dejando regalitos que serán luego usados para obtener material genético y compararlo con la base de datos.


Para el Miércoles 13 llegaban los informes sobre un hombre infectado por VIH que se habría curado pero que todavía tiene partículas virales, dando lugar a controversias. También arrancó el Foro Global para Consumo y Producción Sostenibles, puntapié inicial para la cumbre de Rio+20 que culmina el 23 de Junio. Un artículo en la revista Science muestra que los límites entre las células del sistema inmune genérico y las del especializado no son tan estrictos como se pensaba, lo cual abre interesantes posibilidades en el tratamiento de enfermedades. Vecinos y ambientalistas mostraron su apoyo en el tercer día del juicio por las fumigaciones en el pueblo de Ituzaingó, Córdoba. Y si Ud. pensaba que la ciencia no sirve como tema para escribir una telenovela, vea el libro escrito por Morton Meyers, eminencia en el diagnóstico por imágenes en problemas abdominales. ¡Competencia, fama, dinero como Ud. nunca antes lo vió!. Todo en brillante Technicolor. Un nuevo método para analizar información genética, un viajecito por la "máquina de Dios" y cómo se escribe el tweet perfecto, según los científicos, son algunas de las noticias que completaron esta fecha en que celebramos el Día del Escritor.

¿Qué pasó el Jueves 14? Se identificaron nuevas proteínas relacionadas con el Alzheimer y se informó de un avance para tratar la enfermedad . Se celebró el Día Mundial del Donante de Sangre y se determinó que medicamentos usados en los 60 para tratar el cáncer podrían ofrecer alivio a las personas que sufren de esclerosis lateral amiotrófica.

El Viernes 15 la Redbio informó de su encuentro 2013 y en un laboratorio japonés crearon un precursor de un ojo humano a partir de células madre. Los nanotubos se perfilan como una ayuda crucial para sortear obstáculos computacionales. Celebramos el Día del Bioquímico (saludos a todos los colegas) mientras en los EE.UU siguen las repercusiones por el escándalo con el Servicio Secreto que, paradójicamente, no pudo mantener sus secretos. Una plantita del desierto se las ha arreglado para crear una bomba de gas mostaza que explota en la boca del ratón que ingiere sus frutos. Como resultado, el ratón termina escupiendo las semillas y contribuyendo a diseminar a este organismo. ¿La planta también producirá alguna sustancia para que el ratón se olvide de la traumatizante experiencia y vuelva a repetirla? En la Universidad de Carolina del Norte determinaron que la leche materna contiene una sustancia no identificada hasta el momento que previene la transmisión del VIH.

Y así termina la maratón noticiosa.

¿Qué me contursi?

sábado, 9 de junio de 2012

El tsunami que pasó.

Algo de lo que aconteció. Todo sería imposible.


Arrancamos la semana con el paso de Venus entre la tierra y el sol, en lo que sería la última vez durante el presente siglo. Volverá en 2117. Los que se lo perdieron y lo lamentan, a cambiar la dieta. ¿Quién les dice?

El Martes nos enterábamos de que, aparentemente, la gente pasa menos tiempo en el Facebook en contraste con un 20% que pasa más tiempo. A todo esto, un analista predice que FB desaparecerá para el 2020 (¿será para tanto? Zuckerberg…teléfono).

El mismo día apareció la noticia según la cual China no está muy contenta con los informes sobre contaminación que los embajadores extranjeros dan a conocer. “Dejennos crecer tranquilos” parecen decir los funcionarios chinos, molestos por la intrusión extranjera que por un lado canta temerosas loas al crecimiento económico del país asiático pero por otro critica el aumento en los niveles de polución. “¿Se podía esperar otra cosa?” es la pregunta que surge. Si los embajadores pueden ser encontrados entre la nube de smog, posiblemente sean notificados en persona.

Pero hubo más novedades durante el martes: desde el MIT nos contaron que usando el “origami de ácidos nucléicos” pueden introducir pequeñas moléculas de ARN o ADN en células tumorales e inactivar genes que causan la enfermedad y le cantamos el “apio verde” a Martha Argerich, todo en el mismo día. Se conmemoró otro aniversario de los terribles hechos de la plaza Tiananmen y la foto más tristemente famosa de Vietnam cumplió 40 años. El Martes también se celebró el Día del Medioambiente (según un dibujante es medio porque la otra mitad ya ha sido destruída).

El miércoles Japón comenzaba a considerar un futuro sin plantas nucleares y desde Universia nos recordaron que junio es el mes de los ingenieros. Murió Ray Bradbury (recuerdos haber leido “Las doradas manzanas del sol” en la secundaria) y en España lanzaron una campaña contra los “productos milagro” junto a personalidades de la península ibérica (¿y por casa cómo andamos?).

El jueves 7 se festejó el Día del Periodista, desde Australia nos contaron sobre la conexión entre insectos y plantas en zonas aisladas y nos enteramos de cómo la pérdida de biodiversidad puede afectar a la especie humana. En España, y a consecuencia de la crisis económica, amenazan con quitar fondos a la Ciencia (¿raro, no?, ¿también los habrán mandado a lavar los platos?) y desde el más allá Bradbury profetizaba que volveríamos a leer en papel porque nos cansaríamos de la Internet. Peter Gleick retornó a su puesto luego del escándalo desatado por “el fin justifica los medios”. También encontraron que la expresión de genes en peces con agua conteniendo compuestos psicoactivos es similar a la encontrada en humanos susceptibles al autismo.

Finalmente el viernes nos enteramos de un nuevo líquido de contraste para resonancias, en base a grafeno y otro artículo indica que posiblemente se haya exagerado con los efectos benéficos de los biocombustibles sobre el medioambiente. ¿Que tul, Marull?

Y sigue el tsunami.

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