viernes, 28 de febrero de 2014

Aprendizaje del futuro: 7 principios esenciales

Por Alicia Díez Ochoa

Tomado del artículo “7 Essential Principles of Innovative Learning” de Katrina Schwartz, lo que un buen profesor del futuro no debe olvidar:



1-El alumno debe ser el centro de lo que ocurre en la clase con actividades centradas en su desarrollo y conocimiento, actividades con las que se implique y así se auto-regulen, controlen sus emociones y motivación, que se marquen objetivos y sean dueños de su proceso de aprendizaje.
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2-Aprender es una práctica social que no puede producirse en el total aislamiento. Somos seres sociales y aprendemos con la interacción. El trabajo colaborativo puede beneficiar a todos los sujetos, hace que demos lo mejor de nosotros de las maneras más diversas.

3-Las emociones son parte importantísima en nuestros aprendizajes: se comprenden mejor las cosas cuando uno está motivado, interesado; cuando uno comprende por qué ocurre algo, el nivel de implicación es mucho mayor, el aprendizaje más profundo y valioso.

4-Todos los estudiantes son diferentes. Un aprendizaje innovador permite que esas diferencias enriquezcan a todos los miembros de la comunidad escolar. El estudiante medio no existe, enseñar lo mismo de la misma forma para diferentes estudiantes es frustrante.

5-Los estudiantes necesitan que se les exija pero no demasiado, debemos darles margen para que investiguen, descubran, se ayuden, aprendan unos de otros, aprendan otras cosas.

6-Evaluar para aprender, no de lo aprendido. Claro que hay que evaluar, pero de forma que sirva de apoyo a nuevos aprendizajes.

7-Aprendizaje interdisciplinar, acercándolo a la vida real. Un aprendizaje que uno no sabe para qué le va a servir, no tiene mucho sentido. Transferencia de aprendizajes y habilidades en un reto que debemos marcarnos como educadores.

Fuente:
www.theflippedclassroom.es

miércoles, 12 de febrero de 2014

Una investigación revela cómo la inteligencia emocional afecta el rendimiento


Los músicos con elevada inteligencia emocional son más propensos a alcanzar “la zona”, de acuerdo a una investigación de la Universidad Goldsmiths en Londres.

Por Joanna Kindeberg
Traducción por Claudio Pairoba
 
Analizando las respuestas emocionales entre pianistas clásicos, los investigadores han descubierto nuevas pistas sobre por qué algunos alcanzan el “flujo” más fácilmente. El “flujo” se define como un estado psicológico asociado con plenitud extrema acompañado de rendimiento, salud y bienestar óptimos.
 
Estos hallazgos permitirán a los intérpretes determinar cómo su personalidad afecta la llegada al flujo, el cual es considerado por muchos atletas y músicos como necesario para mejorar su rendimiento.
 
A veces, los intérpretes practican por años con el fin de incrementar la habilidad para llegar al flujo, y los nuevos hallazgos pueden darle a coaches y a maestros, tácticas para que los estudiantes lleguen a la zona.
 
El estudio, liderado por el profesor Joydeep Bhattacharya, del Departamento de Psicología de Goldsmiths, encontró que los pianistas con una característica más desarrollada en lo que respecta a su inteligencia emocional, - la habilidad de procesar de forma competente información con alto contenido emocional – son mejores para enfocarse en la compleja tarea de tocar el piano y por lo tanto tienen más probabilidades de alcanzar el flujo.
 
El profesor Bhattacharya comentó: “De manera sorprendente, la habilidad para alcanzar el “flujo” no depende del tiempo de entrenamiento con el piano o la edad en que se tomó la primera lección, sino de una característica de la personalidad”.
 
“La experiencia del flujo es altamente emocional y recompensa y la música también es fuertemente comunicativa de emociones y recompensa. Es por eso que tiene sentido que aquellos con una elevada inteligencia emocional son los que tienen más facilidad para entrar en la zona.
 
"Generalmente, el tema del flujo se investiga en el contexto del rendimiento y los deportes, pero este estudio es el primero en explicar las diferencias individuales en la relación entre flujo y la experiencia emocional de la música.
 
Ciertos tipos de música también afectaron la experiencia del flujo. La mayoría de los participantes encontró que interpretar música clásica (específicamente la música de Frederic Chopin y otros compositores de la época romántica) tenía muchas más posibilidades de “obtener” el flujo que, por ejemplo, el jazz.
 
El profesor Bhattacharya agregó: “Lo que es realmente interesante acá, es lo que esto puede decirnos acerca del flujo en general. Si la habilidad de experimentar el flujo depende tanto de las diferencias individuales entre los pianistas como de los géneros musicales, ¿cómo podemos aplicar esta información en otros contextos tales como deportes o incluso el lugar de trabajo?
 
Fuente:
medicalxpress.com

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