sábado, 8 de octubre de 2011

El legado de Steve Jobs: una forma de encarar la vida


Aunque su legado tecnológico parezca difícil de superar, hay algo todavía más importante que Steve Jobs dejó: su experiencia de vida.
Jobs falleció luego de una larga batalla contra el cáncer.

A continuación ofrecemos la traducción del ya famoso discurso que Jobs diera a los alumnos de la Universidad de Stanford durante la ceremonia de apertura de clases en 2005.

Traducción de C. Pairoba.

Es un honor el estar con Uds. hoy en el inicio de clases de una de las mejores universidades del mundo. Nunca me gradué de la universidad. A decir verdad, esto es lo más cercano que he estado a una graduación universitaria. Hoy quiero contarles tres historias de mi vida. Eso es todo. Sin gran alharaca. Solo tres historias.

La primera es sobre conectar los puntos.

Dejé la Universidad Reed después de 6 meses, pero me quedé dando vueltas por otros 18 meses antes de abandonar totalmente. Entonces, ¿por qué abandoné?

Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una estudiante universitaria de doctorado que no se había casado, y decidió darme en adopción. Estaba totalmente convencida que yo debería ser adoptado por graduados universitarios, así que todo estaba dispuesto para que luego de mi nacimiento me adoptaran un abogado y su esposa. Excepto que cuando aparecí ellos decidieron a último momento que querían una niña. Así que mis padres, quienes estaban en una lista de espera, recibieron una llamada en el medio de la noche preguntándoles: “Tenemos un bebe inesperado, ¿lo quieren?” Ellos dijeron “Por supuesto”. Mi madre biológica más tarde descubrió que mi madre nunca se había graduado de la universidad y que mi padre nunca había terminado la secundaria. Se negó a firmar los papeles finales de adopción. Accedió algunos meses después cuando mis padres prometieron que un día yo asistiría a la universidad.

Y 17 años más tarde, fui a la universidad. Pero inocentemente elegí una que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres de clase trabajadora se gastaron en el pago de la matrícula. Después de 6 meses, no lograba ver la utilidad de todo aquello. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida ni tampoco de cómo la universidad me iba a ayudar a averiguarlo. Y aquí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Así que decidí abandonar confiando que todo saldría bien. En ese momento era bastante atemorizante, pero mirando hacia atrás fue una de las mejores decisiones que haya tomado. En el instante que abandoné pude dejar de asistir a las clases obligatorias que no me interesaban y comenzar a asistir a aquellas que se veían atractivas.

No fue todo romántico. No tenía un cuarto para dormir así que dormía en el piso de los cuartos de mis amigos, devolvía botellas de Coca por 5 centavos que usaba para comprar comida y caminaba 7 millas cruzando la ciudad cada Domingo a la noche para comer una cena decente en el templo Hare Krishna. Me encantaba. Y mucho de aquello con lo que me tropecé por seguir mi curiosidad y mi intuición resultó ser invalorable más adelante. Déjenme darles un ejemplo:

La Universidad Reed en esa época ofrecía, tal vez, la mejor enseñanza de caligrafía en el país. Por todo el campus cada poster, cada etiqueta en cada cajón estaban hermosamente caligrafiados a mano. Dado que yo había abandonado y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar una clase de caligrafía para aprender cómo hacerlo. Aprendí sobre los tipos serif y san serif, sobre cómo variar la cantidad de espacio entre distintas combinaciones de letras, sobre lo que hacía que la gran tipografía lo fuera. Era hermoso, histórico, artísticamente sutil en una forma que la ciencia no puede capturar y lo encontré fascinante.

Nada de esto tenía la más mínima esperanza de tener alguna aplicación práctica en mi vida. Pero, diez años después, cuando estábamos diseñando la primera computadora Macintosh, todo volvió a mí. Y lo incluimos en el diseño de la Mac. Fue la primera computadora con tipografía hermosa. Si nunca hubiera asistido a ese solo curso en la Universidad, la Mac nunca hubiera tenido múltiples tipos de letras o separaciones proporcionales entre los mismos. Y dado que Windows simplemente copió a la Mac, es probable que ninguna PC los tendría. Si nunca hubiera abandonado, nunca hubiera asistido a este curso de caligrafía, y las computadoras personales podrían no tener la maravillosa tipografía que tienen. Por supuesto que era imposible conectar los puntos mirando hacia adelante cuando estaba en la universidad. Pero era muy, muy claro mirando en retrospectiva 10 años más tarde.

De nuevo, no se pueden conectar los puntos mirando hacia adelante, solo puedes conectarlos mirando hacia atrás. Así que tienen que confiar en que, de alguna manera, los puntos se conectarán en el futuro. Tienen que confiar en algo – su corazonada, destino, vida, karma, lo que sea. Este enfoque nunca me ha fallado, y ha marcado la diferencia en mi vida.

Mi segunda historia es acerca del amor y la pérdida.
Tuve suerte – encontré lo que amaba hacer en los comienzos de mi vida. Woz y yo comenzamos Apple en el garaje de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple había crecido desde solo nosotros dos en un garaje hasta convertirse en una compañía de 2000 millones de dólares con más de 4000 empleados. Acabábamos de lanzar nuestra mejor creación – la Macintosh – un año antes, y yo acaba de cumplir los 30. Y entonces me despidieron. ¿Cómo pueden despedirte de la empresa que creaste? Bueno, como Apple había crecido contratamos a alguien que yo pensaba era muy talentoso para que manejara la compañía conmigo, y durante el primer año o algo así las cosas fueron bien. Pero después, nuestras visiones del futuro comenzaron a divergir y eventualmente tuvimos un enfrentamiento. Cuando eso sucedió, nuestra junta de directores se puso de su parte. Así que a los 30 yo estaba afuera. Lo que había sido el centro de toda mi vida adulta se había ido, y fue devastador.

Realmente no supe qué hacer por algunos meses. Sentía que había defraudado a la generación previa de emprendedores – que había dejado caer la posta cuando me la habían pasado. Conocí a David Packard y a Bob Noyce e intenté disculparme por haberlo arruinado tan mal. Me había convertido en un fracaso muy público, e incluso pensé en huir del valle (NT: Valle del Silicon o Silicon Valley). Pero algo lentamente comenzó a hacerse más claro para mí – todavía amaba lo que había hecho. Lo que había pasado en Apple no había cambiado eso en lo más mínimo. Había sido rechazado, pero todavía estaba enamorado. Así que decidí comenzar de nuevo.

No pude verlo entonces, pero resultó que el ser despedido de Apple fue lo mejor que me podía haber pasado. La presión de ser exitoso fue reemplazada por la ligereza de ser un novato de nuevo, menos seguro de todo. Me liberó para entrar en uno de los períodos más creativos de mi vida.

Durante los próximos cinco años, comencé una compañía llamada NeXT, otra compañía llamada Pixar y me enamoré de una mujer increíble quien se convertiría en mi esposa. Pixar terminó haciendo la primera película animada por computadora, Toy Story, y en la actualidad es el estudio de animación más exitoso del mundo. En un destacable giro de los acontecimientos, Apple compró NeXT, yo regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXt constituye el corazón del actual renacimiento de Apple. Y Laurene y yo tenemos una hermosa familia juntos.

Estoy muy seguro de que nada de esto hubiera ocurrido si no me hubieran despedido de Apple. Fue una medicina de sabor horriblemente amargo, pero creo que el paciente la necesitaba. A veces la vida te golpea en la cabeza con un ladrillo. No pierdas la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me hizo seguir fue que amaba lo que hacía. Tienen que encontrar lo que aman Y eso es verdad tanto para su trabajo como para sus amores. Su trabajo va a llenar una gran parte de su vida, y la única forma de estar verdaderamente satisfechos es hacer lo que Uds. consideren es un trabajo grandioso. Y la única forma de hacer un trabajo grandioso es amar lo que hagan. Si todavía no lo encontraron, sigan buscando. No se conformen. Al igual que con todos los asuntos del corazón, lo sabrán cuando lo encuentren. Y, como con toda gran relación, sigue poniéndose mejor y mejor a medida que pasan los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren, no se conformen.

Mi tercera historia es sobre la muerte.
Cuando tenía 17, leí una cita que decía algo así: “Si vives cada día como si fuera el último de tu vida, algún día vas a tener razón”. Me impresionó, y desde entonces, por los pasados 33 años me he mirado cada mañana en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y cuando la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, supe que tenía que cambiar algo.

Recordar que voy a estar muerto pronto es la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a tomar las decisiones importantes en mi vida. Porque casi todo – todas las expectativas externas, el orgullo, todo miedo o vergüenza por fallar – estas cosas simplemente se desvanecen frente a la muerte, dejando solo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco para evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder. Ya están desnudos. No hay razón para no seguir a su corazón.

Cerca de un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un estudio a las 7:30 de la mañana y mostró claramente un tumor en mi páncreas. Ni siquiera sabía lo que era un páncreas. Los médicos me dijeron que era casi seguro que fuera un tipo de cáncer que es incurable, y que yo no debería esperar vivir más de entre 3 y 6 meses. Mi doctor me aconsejó que me fuera a mi casa y pusiera mis asuntos en orden, lo que en lenguaje médico se traduce como prepárese para morir. Quiere decir trata de decirles a tus hijos en solo unos pocos meses todo lo que pensaste que tenías 10 años para decirles. Quiere decir asegúrate de que todo este ordenado de manera que sea tan sencillo como sea posible para tu familia. Quiere decir que digas adiós.

Viví con ese diagnóstico todo el día. Más tarde esa noche me hicieron una biopsia, donde me metieron un endoscopio por la garganta hasta mi estómago y mis intestinos, pusieron una aguja en mi páncreas y extrajeron algunas células del tumor. Yo estaba sedado pero mi esposa, quien estaba allí, me dijo que cuando vieron las células bajo el microscopio los médicos comenzaron a llorar porque resultó ser una forma de cáncer pancreático muy raro el cual es curable con cirugía. Me operaron y ahora estoy bien.

Esto fue lo más cerca que estuve de enfrentar a la muerte y espero que sea lo más cercano que voy a estar por algunas décadas más. Habiendo pasado por esta situación, puedo decirles esto con un poco más de certeza que cuando la muerte era un concepto útil pero puramente intelectual:

Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo no quiere morir para llegar allí. Y a pesar de todo, la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie se ha escapado de ella. Y así es como debería ser, porque la Muerte es seguramente la mejor invención de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Limpia lo viejo para hacer lugar para lo nuevo. Ahora mismo Uds. son lo nuevo, pero algún día dentro de no mucho, Uds. gradualmente se convertirán en lo viejo y van a ser removidos. Perdón por ser tan dramático, pero es totalmente cierto.

Su tiempo es limitado, no lo malgasten viviendo la vida de otra persona. No se dejen atrapar por el dogma – lo cual es vivir con los resultados del pensamiento de otra gente. No dejen que el ruido de las opiniones de los otros ahoguen su propia voz interior. Y más que nada, tengan el coraje para seguir a su corazón y a su intuición. Ellos, de alguna manera, ya saben en lo que Uds. realmente quieren convertirse. Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una maravillosa publicación llamada El Catálogo del Mundo Entero, la cual era una de las biblias de mi generación. Fue creada por alguien llamado Stewart Brand no muy lejos de aquí en Menlo Park, y él le dio vida con su toque poético. Esto fue a finales de los ‘60s, antes de las computadoras personales y la publicación por computadora, así que estaba hecha con máquinas de escribir, tijeras y cámaras Polaroid. Era como un Google en versión económica, 35 años antes de que Google apareciera: era idealista y rebosaba de herramientas prolijas y grandes conceptos.

Stewart y su equipo lanzaron varias ediciones de El Catálogo del Mundo Entero, y después cuando había cumplido su ciclo, pusieron a la venta una última edición. Era a mediados de 1970, y yo tenía su edad. En la contratapa de la edición final había una fotografía de un camino rural tomada al amanecer, el tipo de camino que uno podría encontrar al hacer dedo si fuera lo suficientemente aventurero. Debajo de la foto estaban las palabras: “Manténganse hambrientos. Manténganse insensatos”. Era su mensaje de despedida. Manténganse hambrientos. Manténganse insensatos. Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando Uds. se graduan para comenzar de Nuevo, les deseo eso.

Manténganse hambrientos. Manténganse insensatos.
Muchas gracias a todos.

Fuente:
http://news.stanford.edu/news/2005/june15/jobs-061505.html

Entradas populares