Tercero
por detrás del tráfico de armas y drogas, el tráfico de bienes culturales mueve
millones de dólares. Criminales y expertos se han enfrentado a lo largo de los
años con la ciencia como arma para desbaratar el engaño.
Por Claudio Pairoba*
“Si no hubiera un mercado del arte no existirían los falsificadores” dice la pintora Edith Sommer en el documental “F por falso” producido y conducido por Orson Welles en 1976 acerca de la falsificación de obras de arte. Y muchas de esas falsificaciones son tan buenas que han puesto en jaque a los expertos que, en numerosos casos, no han sabido detectarlas. Vaya como ejemplo la triste experiencia del pequeño museo francés dedicado a la obra de Étienne Terrus, donde debieron admitir que la mitad de las obras disponibles no eran originales. O las declaraciones del famoso falsificador Elmyr de Hory expresando con mal disimulado orgullo que muchas de sus pinturas adornaban las paredes de grandes museos y coleccionistas privados. Elmyr no firmabas estas obras, evitando de esa manera problemas legales.
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| Pollock, Klimt (La dama de oro) y Modigliani. Tres pintores cuyas obras han vivido sus propias aventuras. |
Por Claudio Pairoba*
“Si no hubiera un mercado del arte no existirían los falsificadores” dice la pintora Edith Sommer en el documental “F por falso” producido y conducido por Orson Welles en 1976 acerca de la falsificación de obras de arte. Y muchas de esas falsificaciones son tan buenas que han puesto en jaque a los expertos que, en numerosos casos, no han sabido detectarlas. Vaya como ejemplo la triste experiencia del pequeño museo francés dedicado a la obra de Étienne Terrus, donde debieron admitir que la mitad de las obras disponibles no eran originales. O las declaraciones del famoso falsificador Elmyr de Hory expresando con mal disimulado orgullo que muchas de sus pinturas adornaban las paredes de grandes museos y coleccionistas privados. Elmyr no firmabas estas obras, evitando de esa manera problemas legales.






