sábado, 19 de marzo de 2011

Clonación: desde caballos de polo a gatos que no dan alergia

Se presentó en sociedad Ñandubay, primer equino nacido con esta técnica.  


06/03/11
Por Matías Longoni

Ñandubay Bicentenario nació el 4 de agosto del año pasado y acaba de cumplir siete meses, una edad suficiente como para salir a dar su primer paseo. El potrillo eligió Expoagro para esa salida. Posó junto a su madre durante los 4o días de exposición y sorprendió a muchos que se enteraban quién era apenas leían el cartel fijado a pocos metros de su corral: “primer equino clonado viable de Latinoamérica”.

Ñandubay es, por cierto, el primer caballo que nació en esta parte del mundo mediante la técnica de clonación. Hubo otro antecedente en 2008, pero el potrillo no llegó a vivir ni medio día. De allí lo de “viable”. Ñandubay luce sano y fuerte. Eso es lo que quisieron mostrar en Expoagro sus creadores, que trabajan bajo el paraguas de un acuerdo entre la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), el laboratorio Bio Sidus y la cabaña Don Antonio. Ñandubay duerme todas las noches en ese lugar, que queda sobre la ruta 9, a escasos kilómetros de esta muestra.

Ñandubay sorprende, pero no llama la atención, porque no le sobran patas ni le falta un ojo; luce como un potrillo común. Es hijo de un padrillo de la raza criolla (que donó para el experimento una célula de su piel), de una yegua anónima (de la que tomaron un óvulo no fecundado), y de otra yegua receptora que albergó el embrión dentro de su vientre y es la que hoy lo cuida y protege.

Pero Ñandubay también es hijo de la ciencia, que dio otra muestra de que la Argentina también puede picar en punta en materia de clonación. A nivel global no es muy lejana la primera clonación de un equino. Sucedió en 2003, en Italia, 6 años después del nacimiento del primer animal clonado del planeta, la Oveja Dolly .
Lo que sorprende de Ñandubay es que quienes lograron “fabricarlo” son jóvenes argentinos de menos de 30 años . Javier Jarazo y Andrés Gambini son veterinarios recién recibidos de diferentes universidades públicas, y Florencia Karlanian es estudiante. El equipo estuvo apoyado por la gente de Bio Sidus y cuenta con la coordinación del titular de la Cátedra de Biotecnología Animal de la FAUBA e investigador del Conicet, Daniel Salamone. Este hombre es quien propone cada día un nuevo desafío a sus discípulos: ahora pretende usar la clonación para obtener un gato que no provoque alergia.

Los jóvenes científicos, con el nacimiento de Ñandubay, pusieron el foco en mejorar las técnicas de la clonación animal. Pero saben que, en un futuro, esta técnica podrá ser de usada para “repetir” caballos que ya no pueden reproducirse pero se destacan en ciertos deportes, o animales que murieron y tenían grandes cualidades. Esta técnica choca por ahora con algunas resistencias, como la de los criadores de Pura Sangre de Carrera, que solo permiten la reproducción natural de los animales. Pero tienen un guiño para avanzar de otras asociaciones, como las de Caballos de Polo y de Salto.

Fuente:
http://www.clarin.com

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