miércoles, 3 de febrero de 2016

Censurando pentagramas

Resistida por los censores, el tiempo y la gente convirtieron a esta canción en una marca registrada.

Evita en la residencia presidencial "Palacio Unzué", luego demolida
(Foto: Sylvia Salmi - Fuente: CeDIAP/Archivo Corbis)

Corría la década del ’70. El gobierno militar gobernaba la Argentina con mano férrea y consecuencias que son de dominio público.

La música, tantas veces vista como una forma de hacer circular ideas no compartidas por el poder dictatorial, no era ajena a la situación de control extremo y censura que se vivía.

A varios miles de kilómetros, en la tierra con la cual la Argentina tiene una historia de conflictos, se componía una canción sobre uno de los personajes más emblemáticos de la Argentina.


Nacida en Inglaterra
Corría el año 1976 cuando la dupla Lloyd Weber – Rice grababa en Inglaterra, con la voz de Julie Covington, una canción que se convertiría en histórica. Posteriormente, en 1978, esta canción se incluiría en el musical “Evita”. Los violines comenzaban una melodía de lamento que daba paso a la voz de Evita hablándole a su pueblo. Nacía “No llores por mí, Argentina”.

El resto de la historia es conocida. Lo que tal vez no sea tan conocido es el hecho de que la canción fue sistemáticamente prohibida por el gobierno militar argentino. El grado de censura varió desde la eliminación absoluta hasta la alteración parcial de su título en los discos de la época. Hay tres ejemplos de lo que sucedía por aquellos años.


No me fallés Papetti
En el programa humorístico “La tuerca” (para los que nunca tuvieron la oportunidad de ver uno era una forma de hacer humor muy popular, divertida y actualmente inexistente) había un sketch en el cual un jefe (Tino Pascali) esperaba a su tímida secretaria en su departamento. Preparando el escenario para lo que prometía ser una noche inolvidable, Pascali ponía un disco del saxofonista Fausto Papetti. El sensual sonido de este instrumento era una garantía de que todo transcurriría sobre ruedas. Pero Papetti fallaba siempre. En realidad no era Papetti el que fallaba, si no que siempre algo pasaba para que los planes del jefe se vieran frustrados.

En 1979 le fallaron a Papetti al publicar su disco “23a Raccolta”, el cual incluía el tema ‘No llores por mí”. La “Argentina” había sido eliminada del título por el censor de turno. Algunos solo notarían con los años lo que había sucedido.


Hermanos censurados
Por aquellos años, el famoso duo de los hermanos Karen y Richard Carpenter lanzaban su disco “Pasaje”. En este caso no se modificó el título de la canción, la misma directamente se eliminó. No sería hasta muchos años después y con el relanzamiento del álbum en CD (realizado por los japoneses quienes adoran al dúo), que la canción reaparecería como originalmente.

La voz única de Karen era el vehículo perfecto para transmitir la profunda melancolía que caracteriza a este tema.


Antes de Grease
La blonda cantante australiana (nacida en Inglaterra) Olivia Newton John lanzaba en el año 1977 el álbum “Making a good thing better”. La última pista del lado 1 en el vinilo nunca llegó a aparecer en el lanzamiento argentino. ¿Qué había en esa pista? ¡Sí! Adivinó. La versión de “No llores por mí, Argentina”.

Al igual que con el álbum de Carpenters, no sería hasta la aparición de la versión en CD, que nos enteraríamos que Olivia se había sumado al frenesí mundial de interpretar la canción ahora histórica. Y que a pesar de los intentos, no pudo ser silenciada.

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