miércoles, 31 de marzo de 2010

Biodiversidad: mucho más cerca de lo que pensamos.



La vez pasada leía un artículo sobre la biodiversidad y como la misma peligra. Todos los seres vivos que habitamos este mundo vemos nuestra existencia amenazada. Algunos de manera más inminente que otros.

Los peces, por ejemplo, no enfrentan un 2010 muy alentador, en especial después de la cumbre de Doha que, como toda cumbre últimamente, solo sirvió para enterarse de lo que no se va a hacer o de cómo las cosas no van a cambiar. Nemo y sus amigos van a continuar estando en apuros, y ya sea por la pesca o por los niveles de bisfenol A (entre otras cosas) que siguen inundando los mares, su existencia va a ser de todo menos segura.

Biodiversidad. La palabra nos hace pensar en plantas, peces, insectos, un osito koala. ¿Y el ser humano? ¿Y la biodiversidad del ser humano? ¿Qué pasa con aquellos seres humanos que nacen en condiciones desfarovables sino terribles? ¿Qué pasa con sus talentos y capacidades que nunca van a ser desarrolladas, ni apreciadas, ni disfrutadas ni utilizadas por el resto de los seres humanos? ¿Cuántos matemáticos están muriendo de hambre en el norte de nuestro país? ¿Cuántas sopranos están disolviendo sus cerebros en lagos de paco en el conurbano bonaerense?

¿Cuántos escultores están muriendo en las villas miseria de Rosario? ¿Cuántos maestros, investigadores, médicos, enfermeras, madres y padres están muriendo en cada rincón de este bendito planeta por no poder llegar a crecer?

¿Cuántas mentes iluminadas para encontrar las soluciones que tanto necesitamos se disuelven en la nada sin que nadie se entere? ¿Cuántos talentos desaparecen sin haber tenido la oportunidad?

Biodiversidad. Nos está tocando mucho más de cerca de lo que pensamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares